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lunes, 28 de febrero de 2011

Las enfermedades en la obra del canal de Panamá

William Crawford GorgasLa curistoria de hoy nace de un correo electrónico que me envió hace unos días FranciscoPJ, comentándome lo que les voy a contar que además está tomado de su blog: Medicina Joven.

En el año 1881 estaba en plena construcción la primera versión del Canal de Panamá por parte de una empresa francesa denominada Compañía Universal del Canal de Panamá. Entonces se dio allí el primer caso de fiebre amarilla que se llevó a un obrero a la tumba.

Aquel primer caso no fue más que el comienzo. Al poco tiempo los enfermos y los fallecimientos se contaban por miles. Una vez que fue conocido este tema, los sueldos cotizaron al alza para que nuevos obreros sustituyeran a los muertos. Los números asustan: 168.000 trabajadores; 52.000 enfermos de fiebre amarilla. Y lo peor es que no conocían realmente las causas de la propagación del mal. Nueve años más tarde, varias razones llevaron al fracaso a esta primera intentona de construcción del canal.

En 1904 los norteamericanos pagaron a los franceses y se dispusieron a continuar con la empresa. Para poner todo en marcha, una de las cosas que hicieron fue intentar buscar la causa de la enfermedad y ponerle coto. El coronel William Crawford Gorgas, jefe de sanidad de la obra, comenzó a preparar la zona. Los médicos de la obra insistían en que era necesario sanear la zona y erradicar los mosquitos antes de la llegada masiva de trabajadores. A pesar de todo esto la fiebre amarilla volvió. Y entonces comenzaron poner mallas en las ventanas y puertas, fumigar, eliminar y sanear zonas con agua… y así evitar que proliferara el mosquito Aedes Aegipty, mosquito transmisor de este mal.

Todo aquello funcionó y en noviembre de 1905 se había erradicado la fiebre amarilla. Pero no así la malaria. Gorgas, el jefe médico de la obra, cuando conoció que el mosquito Anófeles, responsable del contagio de la enfermedad, no puede volar muy lejos sin posarse en la vegetación, hizo limpiar una buena zona de seguridad alrededor de la obra. Finalmente, también este combate fue ganado.

Resumiendio, se hicieron un buen número de obras para poder erradicar la fiebre amarilla y la malaria y así poder llevar a buen término la obra básica e importante: el canal de Panamá.

domingo, 27 de febrero de 2011

Josephine Baker, la espía

Josephine BakerFreda Josephine McDonald, más conocida como Josephine Baker, fue una cantante y bailarina de cabaret nacida en EEUU en 1906. También hizo sus pinitos en el mundo del cine, ya en Francia. En su tiempo fue considerada un auténtico sex symbol y era ciertamente famosa. De hecho, supongo que muchos de ustedes la conocerán o al menos les sonará el nombre. Lo que no es tan conocido es que esta mujer fue un agente operativo de la resistencia francesa, es decir, una espía.

En 1920 Josephine Baker llegó a París y sus bailes fueron allí toda una revolución. En Francia, su país de adopción, le pilló el inicio de la Segunda Guerra Mundial, allá por 1940. Baker no dudó en ofrecer sus servicios a la resistencia francesa.

Ella mostraba su amor a Francia en sus declaraciones y decía que todo lo que era se lo debía a los franceses y que por lo tanto estaba en deuda con ellos. Pero a pesar de esto, sus superiores en la resistencia eran escépticos con respecto a su capacidad para la acción. Tenían miedo de que frente al peligro real la señorita Baker se viniera abajo. Tuvo oportunidades para demostrar lo contrario.

Cuando los nazis se hicieron con París, la cantante escondió en su casa, un castillo alejado de París, a miembros de la resistencia. También viajó a Lisboa, con la excusa de ofrecer algunos conciertos, para contactar con miembros de la Francia Libre y ser así transmisora de información. Algunos mensajes iban escritos con tinta invisible en los papeles en los que Josephine Baker llevaba los textos de sus canciones.

Su fama y espectacularidad le dieron la oportunidad de asistir como bailarina a reuniones y fiestas diplomáticas, en las que oía todo lo que podía para luego compartirlo con la resistencia.
Todas estas acciones de espionaje tuvieron su reconocimiento por parte de Francia una vez finalizada la guerra. Charles de Gauñlle le otorgó la Legión de Honor y la Medalla de la Resistencia. Cuando murió, en 1975, París le volvió a rendir homenaje. Ha sido la única mujer que ha recibido el saludo de 21 disparos en Francia al morir.

Fuente: The greatest war stories never told de Rick Beyer

jueves, 24 de febrero de 2011

Asimov y la Clasificación Decimal de Dewey

Isaac AsimovLa clasificación Decimal de Dewey es un método de clasificación de bibliotecas creado por Melvil Dewey, un bibliotecario de EEUU, a finales del siglo XIX. Desde entonces ha sido modificado y desarrollado sensiblemente, pero sigue manteniendo su esencia.

Este método organiza los libros en 10 clases grandes clases, aunque luego hay un buen número de subclasificaciones. Estas 10 principales son:
Obras generales.
Filosofía y psicología.
  • Religión, teología.
  • Ciencias sociales, ciencias políticas.
  • Lenguaje y Lingüística.
  • Ciencias puras (Matemáticas, ciencias naturales, etc)
  • Ciencias aplicadas: medicina, tecnología.
  • Bellas artes, juegos, deportes.
  • Literatura.
  • Geografía, historia.
El ¿único? autor cuyas obras están presentes en 9 de estas 10 categorías, es Isaac Asimov. (Nota: En la primera versión de la entrada había un error. Decía que era el único en estar en las 10 clases, pero no está presente en la de Filosofía)

Nacido en 1920, este gran escritor y científico nacido en Biolorrusía, aunque nacionalizado estadounidense y ferviente patriota de EEUU, demuestra unos conocimientos y una amplitud de registros dignas del mito renacentístico. Maestro prolífico, sus obras van desde el ensayo histórico hasta la divulgación científica pasando por la ciencia–ficción.

Nota: Gracias a una corrección de Ignacio en los comentarios, he comprobado que el dato no es correcto del todo. En la sección de Filosofía no hay trabajos de Asimov. El mío es un error común, el mismo Asimov se lo atribuyó alguna vez y hasta "The New York Public Library Desk Reference" tiene el dato mal. Pero es cierto que no está en todos. En cualquier caso, sigue siendo algo impresionante.

Nota2: Me escribe un correo Javier Bonet, mil gracias por enésima vez por tus correos, y me cuenta que conoció a Asimov en 1967 y que seguramente no le gustaría ser considerado soviético ya que era muy patriota con respecto a EEUU. En base a esto, he modificado la entrada quitando la palabra soviético.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Jeremy Bentham, presente sin derecho a voto

Jeremy BenthamJeremy Bentham fue un pensador inglés nacido en 1748. Ya de niño apuntaba maneras de hombre de letras y este niño prodigio sorprendió a su padre cuando fue pillado leyendo libros sobre la historia de Inglaterra. A los tres años leía este tipo de libros, a los cinco tocaba el violín, estudiaba latín… A los 12, ya estaba en la Universidad de Oxford y a los 19 ya ejercía como abogado. ¿Sorprendente? Seguro, pero esto no es lo que trae al padre del utilitarismo a Curistoria.

Bentham murió en Londres en junio de 1832 y por deseo expreso de él mismo, su esqueleto es conservado vestido y visible. Su cuerpo fue diseccionado como parte de una clase pública de anatomía. La cabeza original se sustituyó por una cera debido a su deterioro. Este “invento” (no se me ocurre cómo llamarlo adecuadamente) se guarda en una vitrina de cristal en el University College de Londres, como pueden ver en la foto. Y para rematar esta macabra historia, el esqueleto está presente en las algunas reuniones del consejo académico. En tales reuniones Bentham está consignado en el listado de asistentes como “presente sin derecho a voto”.

martes, 22 de febrero de 2011

Un dios por un rey; y la vida por ello

La curistoria de hoy es una muestra de razonamiento lógico y a la vez absurdo. Es más, tan absurdo que hace dudar de la veracidad de la historia, o al menos de los motivos. En cualquier caso, allá va.

Parece ser que Teodorico, El Grande, rey de los ostrogodos en el último cuarto del siglo V y a comienzos del siglo VI, era de creencia arriana. Su primer ministro o mano derecha era católico, pero a pesar de ello el rey tenía plena confianza en aquel hombre. Era tan fiel súbdito del rey este hombre que para agradarle modificó su religión y cambió el catolicismo por el arrianismo.

Teodorico, a la vista de aquel cambio lo mando ejecutar. Cuando le preguntaron el porqué de aquella decisión al rey, dijo: “si ha sido capaz de traicionar a su dios, no tardará en traicionarme a mí”.

Como decía, un razonamiento lógico y no falto de sentido común, pero dudo que la decisión fuera la más acertada.

Fuente: Revista Historia y Vida, número 512

lunes, 21 de febrero de 2011

La burbuja de los Compañía de los Mares del Sur

Que estamos pasando por una crisis es indudable a estas alturas. Pero no ha sido la primera, ni será la última. Quizás el crack de 1929 sea el más famoso y también la burbuja de los tulipanes sea muy conocida. Es posible que a esta última le dediquemos una curistoria en algún momento. Pero hoy, dejando de lado estos casos, voy a hablarles de la conocida como burbuja de los mares del Sur, también destacada en la historia económica.

En 1711 se inició una burbuja especulativa que acabó llevando a Gran Bretaña a un crack económico en 1720. La cuestión es que la Compañía de los Mares Sur (South Sea Company) se había hecho con el monopolio de comercio con las colonias españolas en América en aquel 1711. Todo un negocio, prometedor al menos. Y gracias a esas expectativas la compañía cambió diez millones de libras en bonos del tesoro del gobierno británico por acciones de la compañía, más el debido interés.

En 1718 se llevó a cabo el primer viaje comercial, un año después de haberse hecho cargo de otros diez millones de deuda pública contra una nueva emisión de títulos. El potencial de ganancias de la compañía en el futuro, a pesar del tiempo pasado ya sin resultados, era enorme. O al menos eso decían sus propietarios. Esto llevo a crear una burbuja en torno al valor de la compañía y el precio de sus acciones subió y subió en 1720. En los cinco primeros meses del año el valor de las acciones se había más que cuadriplicado, pasando de 128 a 550 libras. Un mes después, a mediados de año, el precio ya rondaba las 900 libras. En agosto eran 1000 las libras que había que pagar por una acción de la Compañía de los Mares de Sur.

Finalmente la burbuja explotó, arrastrada por otros “pinchazos”, y la crisis financiera arrasó con los bancos y los accionistas perdieron su dinero. Como suele ocurrir, hasta un día todos los inversores se empeñan en que la montaña rusa ascienda y un día, sin razón aparente, comienza a bajar en picado. El mismísimo Isaac Newton, que había ganado 7.000 libras unos meses antes, perdió 20.000 en aquel momento. Newton dijo entonces: “Puedo predecir el movimiento de los cuerpos celestes, pero no la locura de las gentes”.

La cólera de los arruinados inversores acabó con el gobierno británico y en 1721 se descubrió el gran fraude llevado a cabo por los directores de la compañía.

Como vemos, crisis económicas ha habido desde hace siglos. Y es que Newton dio en uno de los puntos clave que rigen el mundo de los mercados y las inversiones: la sensación de la masa, que actúa más por sentimientos que por racionalidad en no pocos casos.

domingo, 20 de febrero de 2011

Escribir sin verbos

Por si no fuera suficientemente complicado escribir un libro sin ninguna complicación extra, hay un buen número de personas que se marcan algunas reglas, más o menos extrañas, en las que enmarcar su obra. Ya hablamos hace años de Ernest Vicent Wright, que escribió un libro sin una sola letra “e”. Hoy, otro caso similar.

Otro ejemplo importante de este tipo de trabajos, de esta literatura de autorestricciones, es la novela francesa “Le train de Nulle Part”, algo así como “el tren de ningún lugar”. Fue escrita en 2004 por el escritor francés Michel Thaler. En sus 233 páginas no hay un solo verbo. Es decir, es una novela entera, de una longitud buena, y que no necesita ningún verbo para avanzar. Bueno, quizás si lo necesita pero no se han utilizado.

Como decía, si ya es complicado escribir una novela sin ataduras, en estos casos la labor debe ser abrumadora y, más que nada, muy muy tediosa. Y supongo que leerla tampoco será fácil.

jueves, 17 de febrero de 2011

45 minutos como presidente del gobierno

Pedro José Domingo de la CalzadaDon Pedro José Domingo de la Calzada Manuel María Lascuráin Paredes, nombre largo; muy largo. Nombre de un político mexicano nacido en 1856. Insisto, nombre largo.

Su momento cumbre en la historia llegó en febrero de 1913, cuando Francisco I Madero renunció. Nuestro hombre había sido Secretario de Relaciones Exteriores en el gobierno de Francisco I Madero en dos ocasiones, del 10 de abril al 4 de diciembre de 1912 y del 15 de enero al 18 de febrero de 1913.

Acuérdense del nombre largo. Muy largo, para ser un nombre, y más comparado con los pocos días que fue Secretario de Relaciones exteriores por segunda vez: 34 días. Un periodo muy corto para un cargo político. ¿O no?

Lo pongo en duda porque 34 días pueden ser mucho. El 19 de febrero de 1913 renunció Madero a su cargo y el señor Domingo de la Calzada se hizo cargo del gobierno. Es decir, fue presidente de México. El paso de un cargo a otro estaba establecido en la Constitución de 1857 y así, a las 17:15 fue nombrado oficialmente. Renunció al cargo 45 minutos más tarde, eso sí, después de tomar algunas decisiones.

Como decía, un nombre muy largo para un mandato tan corto.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Algunos chispazos de Lloyd George

Lloyd GeorgeDavid Lloyd George fue un político británico nacido en 1863 y que llegó a ser Primer Ministro durante la época de la Primera Guerra Mundial. Era un tipo ocurrente, como vamos a ver a continuación.

En una ocasión, en un mitin, alguien le tiró una herradura. Como vemos, no se andaban con chiquitas, pero el señor Lloyd no se amilanó y dijo que “el que haya perdido su zapato puede pasar a recogerlo”. En otra ocasión lo que le arrojaron fue una col, a lo que respondió con “mi adversario ha perdido la cabeza”.

Del Primer Ministro de Irlanda, Eamon de Valera, dijo que “negociar con él es como intentar coger mercurio con un tenedor”. Otra ocurrente frase.

Y por último, en 1933 un periodista le preguntó en una entrevista si creía posible una guerra próxima, a lo que contestó que no. El reportero se iba satisfecho con un buen titular cuando en el último momento Lloyd le dijo: “le advierto que tampoco creía en ella en 1914”. Una forma muy directa de decir una cosa y la contraria.

Fuente: Las anécdotas de la política de Luis Carandell

martes, 15 de febrero de 2011

Los gatos espías de la CIA

Hace unos días comentaba algunos experimentos extraños del ejército de EEUU durante el siglo pasado. Vuelvo al ataque con este tema. Volvemos a los años 60, cuando la batalla era constante entre la CIA y el KGB y los bloques jugaban entre sí al ratón y al gato. Este dicho va con doble sentido, ahora verán.

Y es que la CIA planeó adiestrar a gatos para que, portando dispositivos de escucha, se acercaran sin levantar sospechas a los diplomáticos soviéticos cuando estos estuvieran en lugares públicos. El proyecto se denominó “Acoustic Kitty” y estuvo vivo durante cinco años, consumiendo millones de dólares.

Sistemas de escucha miniaturizados eran insertados en el gato y se aprovechaba la cola del gato para situar la antena. Esto último, como todo lo demás, no es broma aunque lo parezca y está descrito en documentos desclasificados de la CIA.

Tuvieron un gran número de problemas, comenzando por la dificultad para amaestrar a los gatos, lo que solía agotar la paciencia de los implicados en el proyecto. En una ocasión, y con el trabajo de entrenamiento completado, durante una “prueba de campo”, poco después de sacar al gato del furgón y dejarlo en la calle, un coche lo atropelló. Y allí se quedaron los tipos de la CIA, dentro del furgón con un complejo sistema de escucha en funcionamiento y un gato muerto.

Fuente: The greatest war stories never told de Rick Beyer

lunes, 14 de febrero de 2011

Ham, el mono astronauta

Ham, el mono astronautaEl mono Ham, también conocido como el astromono (da mucho más juego en castellano que en inglés: Astrochimp) fue un chimpancé que viajó por el espacio. Dentro del programa espacial de EEUU comenzaron a adiestrar al mono en 1959 para realizar tareas simples como respuesta a ciertos sonidos y luces.

El 31 de enero de 1961, Ham fue lanzado desde Cabo Cañaveral. Durante el viaje, sus acciones y constantes vitales fueron monitorizadas desde la Tierra. Aunque hubo algunos problemas con la presurización, el mono no sufrió daños. Lo más importante es que Ham siguió haciendo sus tareas allá arriba, lo que demostraba que era posible seguir operativo en pleno vuelo. Después de 16 minutos y 39 segundos de vuelo, Ham aterrizó en el océano Atlántico.

Después de ser el primer chimpancé lanzado al espacio exterior y que además demostró que podía seguir trabajando y recibiendo órdenes allá arriba, Ham pasó sus años en el zoo, hasta el 19 de enero de 1983, cuando murió con 26 años de edad.

domingo, 13 de febrero de 2011

Cocinar sin aceite

Que España es un centro importante de producción y consumo de aceite en nuestros días es algo que admite pocas dudas. Este alimento tiene una larga tradición peninsular. De hecho, ya comentamos en su momento de qué estaba hecho el monte Testaccio de Roma. Pero, en todos estos siglos ha habido momentos en los que el aceite ha sido denostado.

Por ejemplo, en la España del siglo XVI, la comida española, aparte de muy especiada y abundante en pimienta, tenía poco aceite. Se solía sustituir por manteca de cerdo y tocino a la hora de cocinar. El motivo no era otro que la asociación del aceite con las culturas árabe y judía. Esto era suficiente para dejar este alimento de lado y así remarcar la buena cristiandad de uno.

jueves, 10 de febrero de 2011

Tanques fuera de uso


Hay miles de datos -sólo eso, datos- curiosos en el ámbito de la Segunda Guerra Mundial. Unos más llamativos que otros y no todos con el mismo peso en el resultado o en la marcha de la contienda.

En 1940, el porcentaje de tanques británicos perdidos en combate luchando en territorio francés fue solo del 25%. Todos los demás dejaron de ser útiles por motivos mecánicos. Sin duda esto no deja en muy buen lugar a los tanques británicos, pero como siempre, alguien vendrá que bueno te hará, reza el refrán.

El porcentaje de tanques franceses que quedaron fuera de combate rondó el 50%. En este caso el motivo fue la falta de abastecimiento de combustible para las máquinas. Este motivo es, si cabe, aún más absurdo. Una vez más, como otras veces a lo largo de la historia, las líneas de abastecimiento son clave en la lucha.

miércoles, 9 de febrero de 2011

El Gran Juego de los espías en El Cairo

En la década de 1960, El Cairo era un centro de espionaje mundial poblado por los servicios secretos más relevantes del momento. Así, los agentes de la CIA eran cuatro veces más numerosos allí que los diplomáticos del Ministerio de Asuntos Exteriores de EEUU. Los agentes del KGB soviético rondaban la universidad reclutando jóvenes para su causa. El Museo Egipcio era el lugar preferido por los alemanes, pero los movimientos y encuentros con informadores eran constantes.

Según contaba Eli Cohen, agente del Mossad israelí “para un espía, El Cairo era un destino perfecto en todos los sentidos. Los egipcios guardan información de manera natural. Si consigues a uno que esté en el puesto adecuado del Gobierno, tienes hecha la mitad del trabajo”.

Lo más curioso de todo esto es lo que comentaba del Gezira Sporting Club un hombre llamado Wolfgang Lotz , otro agente del Mossad: “Los británicos tenían sus propios rincones cerca de la sala de billar, los estadounidenses habían ocupado un lugar cerca de la entrada del restaurante, y el resto tenía sus propios sitios. Al entrar en el club, uno se hacía una idea bastante aproximada del estado en el que se hallaba el llamado Gran Juego. Si los rusos estaban trabajando en algo, bebían sin parar. Si los franceses habían conseguido algo, había champán en la mesa”.

Un lugar interesante aquel El Cairo plagado de espías y sin duda, el Gezira debía ser un magnífico sitio para tomar una copa y observar.

martes, 8 de febrero de 2011

Ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor


El título de la entrada es un dicho habitual que viene a significar que uno, aunque debería ser imparcial y simula cierta neutralidad, ayuda de un modo u otro a una de las partes en una disputa.

Allá por mediados del siglo XIV, Pedro I el Cruel y Enrique II, su hermanastro, lucharon por el trono de Castilla. Batallas, traiciones y alianzas estaban a la orden del día y así cada uno buscaba acabar con el otro, lo que significaría sentarse en el trono de Castilla para Enrique.

Según se cuenta, ambos hermanos se encontraron cerca de Montiel, en Ciudad Real, rodeados de sus partidarios. El encuentro derivó en pelea y las espadas salieron de sus vainas. Los partidarios de Enrique acabaron con la vida de Pedro. Esta frase se atribuye a aquellos caballeros que ayudaron a Enrique a ponerse al frente de Castilla cuando el rey era Pedro.

Otra explicación de esta historia, también medieval y castellana, sitúa a El Cid cercando el castillo de doña Urraca en Zamora. El de Vivar había estado enamoriscado de doña Urraca, lo que no evitó que El Cid se pusiera del lado de su señor don Sancho de Castilla en la toma del castillo. Los zamoranos y su reina le afearon esta conducta a El Cid, ya que además había vivido parte de su vida allí. Frente a estas palabras, cuenta la leyenda que El Cid respondió con la frase que nos ocupa.

lunes, 7 de febrero de 2011

Experimentos del ejército de EEUU

A comienzos de los años 90, el ejército de EEUU se gastó unos cinco millones de dólares investigando una bomba afrodisíaca. El objetivo final era crear una bomba que al explotar en las líneas enemigas no acabara con las vidas del enemigo, que supongo que también alguna se llevaría por delante, sino que provocara amor.

Quizás amor no sea la palabra más adecuada ya que lo que se pretendía era que los infectados por la bomba se encontraran sexualmente irresistibles unos a otros. Feromonas al poder, supongo, para buscar una orgía en medio del combate. Estoy pensando que esta entrada debería haberla escrito dentro de una semana, el día de los enamorados. O no.

Esta investigación fue llevada a cabo por el laboratorio Wright de las fuerzas aéreas de EEUU en Dayton, Ohio. Estos mismos tipos investigaron otro tipo de bombas en los que el agente nocivo eran los malos olores. Finalmente esta idea también fue desechada. En este caso, no por ser imposible de llevar a cabo sino porque, en boca de los propios investigadores, no estaba claro que los olores insoportables para el ejército de EEUU fueran igual de insoportables para los enemigos en algunos teatros de operaciones. Vamos, un modo elegante de llamar guarros a los enemigos.

Fuente: Military's strangest capaigns and characters, de Tom Quinn

domingo, 6 de febrero de 2011

El accidente de avión del Empire State Building

El Empire State Building es un famoso rascacielos neoyorkino situado en el mismo corazón de la ciudad, en la intersección de la Quinta Avenida con la calle 34 Oeste. Tiene una altura de 381 metros lo que le supuso ser, durante más de 40 de años, el edificio más alto del mundo, hasta la llegada de las torres gemelas en 1972. Después del derribo de estas en los atentados del 11 de septiembre, el Empire State Building sigue manteniendo el record de edificio más alto de Nueva York. Pero no es esto lo que quería contarles, de lo que trata esta entrada es del accidente de avión que sufrió este rascacielos.

Era una mañana de sábado de julio de 1945 con niebla, poco antes de las diez, cuando un bombardero B-25 Mitchell pilotado por el teniente-coronel William Franklin Smith chocó contra la cara norte del edificio. Entre las plantas 79 y 80, contra las oficinas de una organización católica se empotró un aparato realmente gigantesco.

Un motor atravesó el edificio y voló (nunca mejor dicho) hasta la terraza de un bloque cercano. Se declaró un incendio en el Empire State Building que fue extinguido en unos 40 minutos. 14 personas murieron en el accidente, pero una chica llamada Betty Lou Oliver, que era la operaria de un ascensor, sobrevivió a una caída de su ascensor de 75 pisos. Y siguiendo con los records del mundo del Empire State Building, esta caída es la mayor de un ascensor con supervivientes.

No tardó mucho en recuperarse el edificio, pero, un año más tarde otro avión estuvo a punto de chocar de nuevo.

jueves, 3 de febrero de 2011

Operación Goldeneye

Dos hombres, una misión. El lugar: España; el momento: Segunda Guerra Mundial.

El primer hombre era Alan Hug Hillgarth, británico nacido en 1899 y miembro de la Royal Navy. Enviado a Madrid por su conocimiento de España, ya que había estado como cónsul del Reino Unido durante la Guerra Civil Española.

El segundo hombre era Ian Lancaster Fleming, británico nacido en 1908. Reclutado en 1939 por John Godfrey para la inteligencia naval británica. Como otros muchos a lo largo de la historia, un espía, usando la palabra en su sentido más amplio, que acabó como escritor. No cabe duda que estos años en el servicio secreto sirvieron a Fleming como fuente de documentación e inspiración para lo que más tarde serían sus éxitos: las novelas de espionaje. Su creación más famosa: James Bond.

Estos dos hombres fueron los encargados, al comenzar la Segunda Guerra Mundial, de organizar un plan para sabotear la posible ayuda de España a los nazis alemanes si finalmente Franco se decantaba por un apoyo claro y práctico o incluso si España era invadida por Alemania. Se planearon un buen número de acciones de sabotaje y lucha guerrillera para ponerlas en marcha en caso necesario. El objetivo era cortar vías de abastecimiento, evitar que los submarinos alemanes repostaran en España...

El nombre en clave de la misión: Operación Goldeneye. ¿Les suena? Ian Fleming, James Bond… Pues es más, entre el momento de la operación en realidad y de la operación en el cine, Goldeneye también fue el nombre de la casa de Fleming en Jamaica.

miércoles, 2 de febrero de 2011

La bola de golf que acabó con una fuerza aérea

La curistoria de hoy me la envió hace unos de días un lector del blog, llamado Sergio García. Gracias Sergio. Además, tiene gracia que se llame Sergio García porque el golf forma parte importante de la curistoria.

La República de Benín es un país de África occidental, que fue colonia francesa, y cuya población alcanza poco más de 7 millones y medio de personas. Es un país pobre, pero al que además, como veremos, debe acompañar la mala suerte.

Es pobre, pero tenía su pequeña fuerza área allá por 1988. No era gran cosa aquella fuerza ya que estaba compuesta únicamente por 5 aviones. Un triste día de aquel año, un técnico de mantenimiento del aeropuerto acabó de la manera más tonta e inesperada con todos los aviones.

Estaba el tipo practicando unos golpes de golf en el trabajo cuando una bola salió fuerte y le dio a una gaviota que pasaba volando. La gaviota cayó sobre la carlinga abierta de un avión que rodaba por la pista, con tal mala suerte que golpeó al piloto del avión y lo dejó sin conocimiento. El avión siguió rondando sin control y acabó chocando contra los otros 4 aviones de la fuerza área de Benín, que estaban estacionados. Así, todos los aviones quedaron inutilizados y Benín se quedó sin fuerza área por culpa de una bola de golf.

Por cierto, el golfo del golfista fue encarcelado por no poder hacer frente al pago del destrozo que había causado.

Fuente: Rtve

martes, 1 de febrero de 2011

A la cárcel por matar a un gato

Ayer me encontré, en un programa de televisión (Madrileños por el mundo, si no recuerdo mal), una curiosidad sobre una cárcel en Filadelfia, en los EEUU. La prisión en cuestión es la Eastern State Penitentiary que ya está fuera de funcionamiento pero que guardó a la sociedad de delincuentes desde 1829 hasta 1971.

Por allí pasaron tipos tan famosos como el ladrón de bancos Willie Sutton o el mismísimo “Caracortada”, es decir, Al Capone. Pero obviamente, que un gánster acabe en una prisión no es motivo de curistoria. En cambio, si el prisionero es un perro, la cosa cambia.

Y este es el caso. En 1924, un perro llamado Pep, también conocido como “el perro mata-gatos” (the cat-murdering dog), fue sentenciado a cadena perpetua en esta cárcel por el gobernador de Pensilvania, estado en el que está Filadelfia. El perro había acabado con un gato, pero se equivocó de gato, podríamos decir. El minino era la mascota de la mujer del gobernador Gifford Pinchot y ello lo llevó a la trena. Pep cumplió condena y hasta tenía su ficha, con sus fotos y, supongo, su huella.

También hay otra explicación para la historia del perro prisionero que alega que el gobernador regaló su perro a la prisión para que animara a los presos. No es mala tampoco esta historia, pero desde luego, me quedo con la primera. Yo ya se lo he dicho a mi perra, que si mata a un gato, puede ir a la cárcel.

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