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viernes, 29 de enero de 2010

Concurso de Cuentos Vagabundos, de Gisbert Haefds

Hace unos días les comentaba la publicación de Cuentos Vagabundos, el último libro de Gisbert Haefs. Para celebrar la nueva web de Gisbert Haefs vamos a regalar 5 ejemplares de este libro, Cuentos Vagabundos (Ed. Evohé), a aquellos que se hagan Gisbert Fans (término de nuevo cuño) de su página de Facebook y acierten primero la pregunta sobre el autor que iremos planteando los próximos 5 lunes.

jueves, 28 de enero de 2010

Franco y la caza

Franco rodeado de perdices
La afición de Franco a la caza es de sobra conocida por todos. De hecho, esta afición le robaba más tiempo del que debía, según parece, y la famosa “lucecita del Pardo” no era tal y Franco pasaba mucho tiempo en el campo. A pesar de acaparar todo el poder en España, muchos meses reducía sus días de trabajo notablemente al estar muchos días seguidos de caza. Despacharía con los ministros mientras cazaba, no digo que no, pero no es lo mismo. Parece ser que había meses en los que sólo 10 días quedaban libres para trabajar, el resto, se iba en la afición cinegética.

Hace unos días publicaba El Mundo la foto que les muestro y en la que se ve a Franco rodeado de 4.601 perdices. Aquella cacería tuvo lugar en octubre de 1959 en Santa Cruz de Mudela. Las fotos de aquel día, tomadas por Eduardo Matos Cuesta, fueron secuestradas en su momento. Una muestra clara del vicio de Franco por la caza y también de que cuando iba, no iba sólo.

Ya les comenté hace unos meses una anécdota en torno a una visita que hice a la Sala Histórica de la Guardia Real, en el que se custodian algunos de los automóviles que pertenecieron a Franco. Uno de los coches que allí había era un descapotable, americano de origen si no recuerdo mal, que había sido adaptado para la caza. Cuando se decidió su retirada del uso habitual, Franco ordenó que instalaran una silla de barbero en las plazas traseras, de tal forma que podía ir de caza cómodamente sentado en su descapotable por el pardo. La silla de barbero gira 360º y era la solución perfecta.

miércoles, 27 de enero de 2010

El homenaje a Fleming de los toreros

El homenaje a Fleming de los torerosAlexander Fleming descubrió la penicilina, que ha salvado muchas vidas y que, por ejemplo, fue importante en la Segunda Guerra Mundial. Su invento atajaba las infecciones de las heridas y supuso un significativo avance en la medicina. También salvó la vida a muchos toreros. A mediados del siglo pasado, era muy fácil que una herida hecha por un toro se infectara, ya que el asta no solía, ni suele, estar muy limpia.

En homenaje a Fleming, tal y como publicaba el ABC el 15 de mayo de 1964, se inauguró en la plaza de toros de Las Ventas un monumento. Un busto de Sir Alexander Fleming sobre un pedestal de granito y a su pie una figura de un torero componen dicho monumento. El torero saludando y la leyenda del pedestal reza: “Al doctor Fleming en agradecimiento de los toreros. 14 de mayo de 1964”.

martes, 26 de enero de 2010

El corazón de Luis XIV de Francia

Luis XIVPublicaba el New York Times el día de Navidad de 1905 una historia en torno a la leyenda de que el corazón del Rey Sol, Luis XIV, acabó en manos de un inglés que se lo comió, después de tiempo y estando ya momificado. Parece ser que fue saqueado durante la Revolución Francesa. Les traduzco lo que contaba el periódico entonces:

No hay necesidad de ser escéptico sobre la historia del Sr. Labouchere en la que el deán de Buckland se comió lo que quedaba del corazón momificado de Luis XIV, que ahora descansa en el cuerpo del deán en el cementerio de Islip. […] En sus cenas, a las que asistían líderes del mundo de la ciencia y la literatura, los menús eran a menudo extraños. En una ocasión, lengua de caballo en escabeche fue saboreada con gusto por los invitados hasta que se les comunicó lo que estaban comiendo. El cocodrilo fue servido como una rara delicatesen, en ocasiones hubo cachorros de perro y, frecuentemente, ratones. Otras veces fueron erizos, tortugas, avestruz en conserva y, algunas veces, ratas, ranas y serpientes fueron preparadas para el deleite de los selectos invitados. ¿Qué más posible entonces que el deán pasara un buen rato con el corazón real?"

Fuente: New York Times (25/12/1905) y gracias a Miguel por darme a conocer esta historia.

lunes, 25 de enero de 2010

Fuegos artificiales en el sitio de Malta

Sitio de Malta
Francisco Balbi fue un soldado español que luchó en el sitio de Malta contra los otomanos. Uno de los hechos históricos que más me llama la atención. Algo menos de 15.000 soldados defendieron Malta del ataque de varias decenas de miles de otomanos. Una batalla en la que los asedios fueron punto principal, pero en la que también hubo combate naval y hasta luchas de infantería. Septiembre de 1565, para más señas.

Contaba el tal Balbi lo siguiente de aquel lugar: “La oscuridad de la noche entonces se volvió tan brillante como el día, debido a la gran cantidad de fuegos artificiales. Tan brillante era que podíamos ver San Telmo claramente. Los artilleros de San Angelo eran capaces de colocar y apuntar sus piezas sobre los turcos, que eran distinguidos a la luz de los fuegos”.

Los fuegos artificiales a los que hace referencia Balbi eran armas incendiarias; antorchas, aros ardiendo, tarros llenos de líquido infamable, conocido como fuego salvaje, que era lanzado por algo similar a lanzallamas que disparaba ráfagas de este fuego. Desde luego, es muy ilustrativo lo que cuenta el soldado español.

Fuente: Batalla de R.G. Grant

domingo, 24 de enero de 2010

Hitler, una mosca y un soldado

Fritz DargesEstando un día el Führer, Adolf Hitler, debajo de un árbol leyendo unas notas, una mosca se le acercó y comenzó a revolotear en torno a su cabeza. Irritado y molesto, el Führer intentó desalojarla de su presencia utilizando los papeles que estaba leyendo como amenaza. Después de mover los papeles en el aire varias veces sin éxito reparó en que el hombre que estaba cerca se estaba sonriendo, ligeramente.

Este hombre era Fritz Darges, uno de sus oficiales de ordenanza. Según Rochus Misch, guardaespaldas de Hitler y fuente de esta anécdota: “Un ligero rictus pasó por su cara. No había cambiado de posición, seguía con las manos en la espalda, la cabeza bien recta, pero le costaba contener la risa”. Como ven ustedes, Darges tampoco se revolcaba por el suelo atacado por el carcajeo, pero su leve gesto fue suficiente.

Hitler le soltó: “Si no es capaz de mantener alejado de mí un animal como éste, quiere decir que un oficial de ordenanza como usted no me hace ninguna falta”. Con aquella frase despidió a Darges y Misch sospecha que lo enviaron al frente.

Fuente: Yo fui guardaespaldas de Hitler de Rochus Misch

jueves, 21 de enero de 2010

Verroccchio y Leonardo da Vinci

Verroccchio y Leonardo da Vinci
Ya les adelanto que lo que voy a contarles hoy tiene algunos visos de ser una leyenda, a pesar de que está contado por Vasari, el más famoso biógrafo de los genios del arte renacentistas.

Andrea del Verrocchio fue un pintor y escultor florentino de mediados del siglo XV, maestro de genios como Leonardo da Vinci, Perugino o Botticelli. En torno al año 1475 trabajó en la obra titulada El Bautismo de Cristo (que pueden contemplar en la imagen), en la que fue ayudado por Leonardo, entonces un joven de 23 años. Los detalles y las partes que hizo da Vinci en la obra superaron la calidad de su maestro y según cuenta Vasari esta fue la razón por la que Verrocchio no quiso pintar nunca más, indignado y derrotado por la capacidad de aquel muchacho que a su edad ya lo superaba.

A pesar de que Vasari es la fuente de referencia para esta época y tema, según parece, en este caso su comentario puede ser exagerado. Dependiendo de la fecha que se tome para la realización de este Bautismo de Cristo (ronda entre 1473 y 1478) podría haber una obra de Verrocchio posterior, de 1475. En cualquier caso, bonita historia que deben ustedes coger con cierta cautela, pero que viniendo de Vasari...

Fuente: ¿De qué se ríe la Mona Lisa? de Mabel Figueruelo

miércoles, 20 de enero de 2010

Las obras de Constantino en Roma

Bajo el emperador Constantino Roma sufrió una transformación que la llevo a ser dotada de un buen número de edificios y construcciones importantes. La lista, en la que sólo aparecen las obras principales, es impresionante:
  • 40 arcos de triunfo.
  • 12 foros.
  • 28 bibliotecas.
  • 12 basílicas.
  • 11 grandes termas y casi 1.000 baños públicos.
  • 100 templos.
  • 2.500 estatuas de bronce y 160 de oro y marfil.
  • 25 estatuas ecuestres.
  • 15 obeliscos egipcios.
  • 46 lupanares.
  • 11 acueductos.
  • 1.352 fuentes públicas.
  • 2 circos para carreras de carros.
  • 2 anfiteatros.
  • 4 teatros.
  • 2 grandes naumaquias, es decir, lagos artificiales para combates navales.
  • 1 estadio para competiciones de atletismo.
Fuente: Un día en la antigua Roma de Alberto Angela

martes, 19 de enero de 2010

La cabeza alta: es metralla

Coronel LepicEl tipo que ven ustedes encabezando esta entrada es el Coronel Lepic, que luchó con Napoleón en la batalla de Eylau. En un momento determinado el Gran Corso le ordenó que cargara con unos pocos escuadrones de granaderos a caballo de la guardia, que son esos tipos de peludo gorro que lo acompañan en el cuadro.

Cuando los disparos les alcanzaban, o al menos les amenazaban, algunos granaderos doblaban el cuello e inclinaban la cabeza. Un acto reflejo, sin duda. Ante esta actitud, Lepic dijo una frase que se ha hecho famosa con el paso del tiempo: “¡La cabeza alta: es metralla, no mierda!”. Este momento es el que representa el cuadro, o al menos encaja perfectamente.

Un tipo duro este Lepic, no en vano era un oficial de los granaderos de la guardia, cuerpo de élite del impresionante ejército napoleónico. De todos modos, recuerden ustedes la historia del general John Sedgwick; a veces estas posturas se pagan caras.

Fuente: Napoleón, batallas y campañas de Richard Holmes

lunes, 18 de enero de 2010

Operación Imoff – Stalin salva a Franco

StalinDurante la Segunda Guerra Mundial, el régimen fascista español, recién implantado, comenzó coqueteando con el nazismo, aunque sin llegar a comprometerse formalmente, para ir girando el rumbo poco a poco a medida que los alemanes se iban encontrando con mayores dificultades. Según parece, en 1944, cuando la balanza ya está sensiblemente escorada del lado aliado, surgió la oportunidad y el momento de hacer un desembarco masivo en Europa para asestar un golpe definitivo a los alemanes. Finalmente, como ustedes saben, este desembarco tuvo lugar en Normandía, pero España fue una de las opciones que se barajaron.

Los aliados diseñaron un plan denominado operación Imoff que comenzaba con un desembarco masivo en las costas españolas para derrocar a Franco, que llevaba unos cinco años de líder fascista en el poder, e invadir Europa desde el sur, cruzando los Pirineos. Franco fue avisado de este plan que incluía una serie de desencuentros diplomáticos provocados previamente al desembarco para preparar el terreno. Ante esta situación Franco se distanció aún más del nazismo y detuvo algunos intercambios comerciales.

Todo parecía ponerse complicado para Franco cuando Stalin, el comunista ruso, salva a Franco. Según su pensamiento, la península Ibérica queda demasiado lejos del frente ruso como para que este segundo escenario de combate sea influyente en el primero. El desembarco debía producirse más al norte, en Francia o incluso Alemania. Así, la operación Imoff fue descartada, siendo finalmente la llevada a cabo la operación Overlord. Por lo tanto, Franco, fascista y enemigo de los comunistas, fue salvado por uno de los mayores comunistas de la historia. Un beneficio colateral, lo podríamos llamar.

Nunca había oído esta historia ni nada sobre esta operación hasta que lo leí hace unos meses en el libro que cito como fuente. ¿Alguno de ustedes sabía algo al respecto? ¿Alguna fuente interesante que me puedan recomendar? Gracias de antemano.

Fuente: Los años del miedo de Juan Eslava Galán

sábado, 16 de enero de 2010

Cuentos Vagabundos de Gisbert Haefs

Cuentos Vagabundos de Gisbert HaefsAmigos, me van a permitir dejar de lado por un día las curistorias para recomendarles un libro. En esta ocasión no se trata del libro de curistoria (que también deberían ustedes añadir a su biblioteca para gozo y disfrute de la misma, y del mío propio) sino de un libro de Gisbert Haefs.

Haefs es un autor más que conocido y reconocido por sus grandes obras como "César: las cenizas de la República", "Alejandro Magno", "Troya" o "Aníbal: la novela de Cartago", entre otras. Acaba de publicar en la editorial Evohé, de la que modestamente formo parte, un libro de relatos titulado "Cuentos Vagabundos" que hará las delicias de todos los lectores. Según el propio autor, es la obra de la que, quizá, se sienta más orgulloso y ha sido aclamada en Alemania y en otros países europeos. Por fin en España.

Si compran el libro en la tienda online de la editorial no pagarán gastos de envío y podrán pagar por paypal, transferencia o tarjeta de crédito.

«Si el mundo antiguo de Sutcliff es esencialmente limpio, elemental e inocente, el de Haefs está envuelto en la intriga, el cuchicheo, la violencia, la ambición y la corrupción espesadas por la política.»
Jacinto Antón, El País

«El alemán Gisbert Haefs es un todoterreno de las letras»
Fernando Martínez Laínez, ABC Cultural

Por cierto, Haefs, junto con Pedro Godoy, Javier Negrete, Antonio Penadés y Carlos García Gual publicaron también en Evohé una joyita en el que explicaban cómo escribir, leer y comprender novela histórica: "Cinco miradas sobre la novela histórica".

jueves, 14 de enero de 2010

El dinero no huele mal

VespasianoEl emperador romano Vespasiano, que lo fue entre el año 69 y el 79, hizo un importante esfuerzo por poner en orden las finanzas romanas y, como lamentable suele ocurrir cuando hablamos de finanzas públicas, logró encontrar nuevas formas de recaudar. Había, y hay, mil formas y excusas para cobrarles a los ciudadanos y así lo vio Vespasiano.

Uno de sus hijos, llamado Tito y que también sería emperador (desde el año 79 al 81), le reprochó en una ocasión a su padre que cobrara un impuesto sobre la orina que se obtenía en las letrinas públicas y que era muy útil en el curtido de pieles. Su padre, cuando recibió la primera remesa de dinero recaudada con tan escatológico impuesto, tomó unas monedas y se las puso a Tito bajo la nariz diciéndole: “No huele mal”. Al menos así lo cuentan Suetonio y Casio, según el libro que cito como fuente. Ya saben amigos, el dinero no huele mal, así al menos lo afirmaba Vespasiano.

Fuente: La vuelta a la historia en cincuenta frases de Helge Hesse

miércoles, 13 de enero de 2010

Arqueros mongoles a caballo

Arqueros mongolesDurante la Edad Media, los arqueros montados mongoles formaron una de las unidades de combate más temida y eficaz. Sus caballos eran sumamente resistentes y el ejército podía hacer grandes movimientos y recorridos en periodos cortos de tiempo. Una vez que entraban en combate, la combinación de un arma como el arco y la movilidad de disparar desde el caballo era letal.

Gracias a dicha movilidad podían atacar en aquel lugar en el que más se les necesitara a donde pudieran hacer más daño al enemigo. El caballo era el bien más preciado de este tipo de guerreros, seguido de su arco y sus flechas. Estos elementos formaban parte de su vida, ya que cuando no estaban en combate, debía practicar muy a menudo para no perder habilidad en la monta ni puntería en el disparo.

Estos caballeros solían portar dos arcos, uno para disparos de gran distancia y otro para disparos más cercanos. La funda que portaban para el arco es característica del ejército mongol. Y otro detalle que denota la capacidad y perfeccionamiento de estos soldados era el número de casquillos o tipos de puntas de flecha diferentes que tenían. Tenían casquillos para lanzar flechas capaces de traspasar una armadura, para hacer flechas incendiarias, flechas trazadoras… Como vemos, todos unos soldados de élite preparados para el combate de su época y dotados de las armas adecuadas.

martes, 12 de enero de 2010

La muerte de Sherlock Holmes

Sherlock HolmesRindamos hoy merecido homenaje a uno de los héroes de ficción más famosos y también más interesantes: Sherlock Holmes. He dicho ficción, sí, pero es tan grande este tipo que es digno de una curistoria, totalmente real e histórica.

Creado en 1887 por Sir Arthur Conan Doyle, este detective deductivo de novela, y sobre todo de relatos, creció tanto en su época que su creador decidió acabar con él. La publicación de la historieta en la que el gran enemigo de Holmes, el profesor Moriarty, moría junto con Holmes en las cataratas de Reichenbach, por una trágica caída, provocó un aluvión de quejas y reclamaciones. En Londres las calles comenzaron a llenarse de personas que llevaban crespones negros en señal de luto por el detective, y queja por su muerte, y hasta la familia real británica expresó su consternación por el fallecimiento del personaje.

El periódico en el que se publicaban las historias de Holmes escritas por Doyle se vio al borde de la ruina debido a tan trágico hecho. Unos 20.000 suscriptores se dieron de baja tras la muerte del personaje, por lo que parece que eran tantos los que compraban el diario simplemente para leer puntualmente las historias de nuestro protagonista.

Todas estas presiones hicieron que Sir Arthur Conan Doyle se replanteara su decisión y resucitara a su gallina de los huevos de oro (esto seguro que también tuvo su peso en la decisión) en el caso de La casa vacía. Por cierto, hasta la misma madre del escritor se unió a las peticiones para que Sherlock Holmes siguiera viviendo aventuras y resolviendo misterios.

Fuente: Informe confidencial: la figura del detective en el género negro, de Martín Escribá y Sánchez Zapatero

lunes, 11 de enero de 2010

Más Mozart

MozartComo dicen en una canción de la película infantil Aladdin: “no hay un genio tan genial”. Este dicho se puede aplicar a Mozart. No hace mucho narré el sorprendente caso del Miserere de Gregorio Allegri y también escribí hace casi cuatro años una entrada muy corta sobre las capacidades innatas de Mozart. Volvemos al tema; musical.

Wolfgang Amadeus Mozart componía ya canciones y minuetos a los cuatro años. A los seis tocaba el violín y el clave y daba conciertos con notable éxito, siendo aún un niño. Pero vayamos a otra de sus facetas: la rapidez.

Escribió la ópera titulada La clemencia de Tito en tan sólo 18 días. La sinfonía titulada Linz fue escrita, ensayada y estrenada en el mínimo plazo de 5 días. Todo un récord y una genialidad, sin duda. Pero aún hay más. Componer tan rápido le permitió ser un autor muy prolífico y dejar una obra enorme en sus 35 años de vida. Según parece, un copista tardaría unos 25 años en copiar toda su obra si dedicara a la tarea 10 horas diarias. Impresionante, si tenemos en cuenta que hablamos de la acción de copiar o transcribir y no de la de componer. Aunque visto lo visto, Mozart debía componer “del tirón”, por decirlo llanamente.

domingo, 10 de enero de 2010

Los mejores francotiradores de la Segunda Guerra Mundial

Vasily ZaytsevDurante la Segunda Guerra Mundial, hubo lugar para todo tipo de combates, de soldados y de acciones. También para los francotiradores. Un francotirador apostado en una posición favorable podía ser un verdadero martirio para su enemigo y acabar con la vida de un buen número de soldados.

A continuación va un listado de los mejores francotiradores de la historia, aunque siendo la fuente un libro sobre la Segunda Guerra Mundial, quizás sería adecuado coger el listado con ciertas dudas y acotarlo a este conflicto. Además, supongo que poco ha de parecerse combatir con un fusil Mauser K98 o un Mosin Nagant de mediados del siglo XX a hacerlo con un Barret 90 de finales de siglo. En cualquier caso, ahí va la lista, en la que hay algún conocido:
  1. Simo Häyhä (finlandés): 542 bajas.
  2. Ivan Sidorenko (ruso): 500 bajas.
  3. Nikolay Ilyn (ruso): 496 bajas.
  4. Kulbertinov (ruso): 487 bajas.
  5. V.N. Pchelinsev (ruso): 456 bajas.
  6. Mihail Budenkov (ruso): 437 bajas.
  7. Fyodor Oklopkov (ruso): 429 bajas.
  8. Fyodor Djachenko (ruso): 425 bajas.
  9. Vasilij Golosov (ruso): 422 bajas.
  10. Atanasy Gordenko (ruso): 417 bajas.
  11. Stephan Petrenko (ruso): 412 bajas.
  12. Sulo Kolkka (finlandés): 410 bajas.
  13. Erwin König (alemán): 400 bajas. (La fuente lo cita, pero parece que hay dudas sobre su existencia real)
  14. Vasily Zaytsev (ruso): 400 bajas.
  15. Francis Pegahmagabow (canadiense): 378 bajas.
En el listado hay dos conocidos, como decía. Por un lado, el primero de todos, Simo Häyhä, la muerte blanca, fue protagonista de una curistoria hace un tiempo. Por otro, en la posición decimocuarta tenemos a Vasily Zaytsev, cuya historia (adaptada y puesta en ficción, por supuesto) está recogida en la famosa película Enemigo a las puertas.

Fuente: Segunda Guerra Mundial. El Mundo (Volumen 17)

Nota: Según algunos de los comentarios del hilo, el tal König no tiene del todo probada su existencia. En la fuente que cito está presente, pero en cualquier caso, están ustedes avisados. Gracias a los comentaristas, una vez más.

miércoles, 6 de enero de 2010

Vendran Smailovic, el chelista de Sarajevo

Vendran Smailovic, el chelista de SarajevoHace unos días me hablaban del libro El violonchelista de Sarajevo, escrito por Steven Galloway, que gira en torno a un hecho tan estremecedor como conmovedor. La historia está englobada por el cerco que sufrió Sarajevo durante la segunda mitad de 1992 y parte de 1993, cuando la guerra en Yugoslavia fue caldo de cultivo para barbaridades y muertes, como todas las guerras, por otro lado.

A finales de mayo de 1992, un grupo de personas que hacían cola para recoger un poco de pan fue alcanzado por un disparo de mortero. Veintidós personas perdieron la vida en aquel brutal hecho. Una matanza que marcó uno de los hitos dentro de aquella guerra. Al día siguiente, Vendran Smailovic, un chelista de la Orquesta Filarmónica de Sarajevo, se acercó hasta aquel lugar con su instrumento, se sentó y comenzó a tocar. Entre las ruinas, el polvo y las manchas de sangre interpretó el Adagio de Albinoni.

Al tercer día volvió al lugar e hizo lo mismo. Desafiando los ataques y a los francotiradores que convirtieron aquella ciudad en un infierno para cualquiera que pisara una calle, volvió a interpretar el Adagio de Albinoni en el mismo lugar. Repitió el triste ritual durante veintidós días, uno por cada una de las víctimas que perdieron su vida en la cola del pan.

Como decía, conmovedora historia que además recuerda a aquella que ya narramos sobre la orquesta del Titanic. Sin duda, el Adagio de Albinoni era una buena elección para tan triste recuerdo.

Fuentes principales: MyHero.com, wikipedia.

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