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domingo, 27 de diciembre de 2009

La orden de la Jarretera

The Most Noble Order of the Garter, es el nombre original y en su idioma nativo de la Orden de la Jarretera, creada a mediados del siglo XIV. Su nombre se debe a una leyenda, que vaya usted a saber qué tiene de cierto y qué tiene, como decía, de pura y mera leyenda. Un apunte antes de nada. Una jarretera, según la RAE, es una “liga con su hebilla, con que se ata la media o el calzón por el jarrete”. ¿Qué es el jarrete?, pues volviendo al diccionario Real, tenemos “corva de la pierna humana”. Con esto ya nos podemos hacer una idea sobre qué es una jarretera, lo que nos permitirá entender la leyenda, que dice lo siguiente.

Bailaba el rey inglés Eduardo III con la condesa de Salisbury (Juana de Ken según otras fuentes), cuando a esta se le cayó la liga de una pierna. Es decir, la jarretera, que seguramente era de color azul a juzgar por el escudo de la imagen. El monarca, cortés, en sentido doble, por amable y por encarnar la propia corte, se agachó a recogerla. Entre los asistentes al baile, surgieron rumores y algunas risas no exentas de malicia que no gustaron a Eduardo III. Este ciñó de nuevo la jarretera en la pierna de su compañera de baile y dijo, en francés: “que se avergüence el que piense mal” (Honi soit qui mal y pense).

El rey se propuso convertir aquella jarretera en un símbolo que todos desearan y lucharan por tener y fundó la Orden de la Jarretera. Son pocos los elegidos y es el mismísimo Rey de Inglaterra el que decide sobre sus miembros. Desde luego, consiguió su propósito, dignificar la jarretara de su compañera de baile.

Esta es la versión más conocida de la leyenda sobre el origen de la famosa orden; otras la asocian a las cruzadas y San Jorge.

Fuente principal: ABC.es

jueves, 24 de diciembre de 2009

Feliz Navidad

Desde todas las páginas de Blogs con Historia os deseamos unas muy felices fiestas y que cada uno de vosotros las celebréis como tengáis pensado, ya sea en familia, en compañía de amigos o, simplemente, leyendo un buen libro. Os felicitamos a todos y os agradecemos vuestra colaboración, pues sois vosotros los que con vuestra ayuda, opiniones y amistad hacéis todo esto posible. Lo dicho, con todo el humor del mundo (es decir, con esta viñeta que Rafa Tejedor nos cede para desearos felices fiestas), con fuerza y mucha ilusión: ¡feliz Navidad a todos!

martes, 22 de diciembre de 2009

La fuga de Colditz

LaEn el libro titulado Militaria, de Nicholas Hobbes, muy recomendable y entretenido, se narran todos, o al menos un buen número de ellos, los métodos utilizados para intentar fugarse de la prisión de Colditz.

El castillo de Colditz, en Alemania, fue una prisión para oficiales aliados durante la Segunda Guerra Mundial, destinado, entre otros, a pájaros que ya habían intentado escaparse de otras prisiones y campos alemanes. La Wehrmacht se ocupó de que aquel lugar fuera una prisión de alta seguridad de la que fuera complicado escaparse, aunque sólo fuera porque, según parece, había un buen número de guardias. En cualquier caso, hubo fugas de este lugar. Lo que no puedo decirle es cuáles de los siguientes métodos de fuga que enumera Hobbes en su libro funcionaron y cuáles no:
  • Salir andando por la puerta principal vestido con uniforme alemán.
  • Disfrazarse con un uniforme alemán y relevar a los centinelas.
  • Disfrazarse de ama de casa alemana.
  • Escaparse durante el paseo diario por el parque.
  • Reemplazar con muñecos a los prisioneros mientras estos se ocultan bajo las hojas en el parque.
  • Saltar la tapia.
  • Descender en rappel por la ventana mediante cuerdas hechas a base de sábanas.
  • Sobornar a los guardas.
  • Cavar un túnel bajo la cantina.
  • Ocultarse entre los colchones sobrantes que se enviaban de vuelta a la ciudad.
  • Deslizarse por el vertedor de ropa sucia.
  • Ocultarse en el camión de la basura.
  • Salir a través de una pared de los lavabos.
  • Colarse por una boca de alcantarilla en el parque.
  • Abrir un túnel bajo la capilla.
  • Ocultarse en el carro utilizado para transportar la tierra cavada del túnel después de que este haya sido descubierto.
  • Fabricar un planeador de tamaño natural que podía lanzarse desde el techo del castillo transportando a dos pasajeros. En este caso, el castillo fue liberado antes de poder utilizar en invento, pero una réplica suya construida con posterioridad funcionó.
Nota: Corregidos algunos errores gracias a la información de Dr. Strangelove (Gracias)

lunes, 21 de diciembre de 2009

La guerra más corta de la historia

Hace unos días, en la entrada que escribí la katana, nuestra amable Wanna_Grabiela a través de un comentario, me puso tras la pista del tema a tratar hoy . Según parece, la guerra entre el Reino Unido y Zanzibar es la guerra más corta de la historia.

Comenzó el 27 de agosto de 1896 y terminó poco más de media hora más tarde, concretamente 38 minutos después de comenzar. La historia es la siguiente. Después de morir el Sultán Hamad bin Thuwaini, se abrió un pequeño conflicto de intereses por la sucesión. Existía un acuerdo firmado unas décadas antes por el que el Sultán debía ser aprobado por el cónsul británico y el sultán que se había hecho con el poder no tenía estas bendiciones inglesas. Esto fue motivo suficiente para que el Reino Unido enviara un ultimátum que obtuvo como respuesta del nuevo sultán una negativa a dejar el poder.

El ultimátum finalizaba a las 09:00 y dos minutos después comenzó el ataque británico que incendió el palacio del sultán. A las 09:40, 38 minutos más tarde, como decía antes, la bandera del palacio fue arriada y el conflicto finalizado. Es mucho llamar guerra a esto, efectivamente, pero así es considerado. Unos 500 muertos son el resultado de tan corta guerra o batalla, como ustedes quieran.

Fuentes: BBC y wikipedia.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Piratas, filibusteros, bucaneros y corsarios

Bandera pirataEl artículo de hoy de Arturo Pérez Reverte en el XLSemanal, trata sobre la diferencia entre piratas, bucaneros, corsarios y filibusteros. Lo escribe para aclara qué era cada cual a raíz del uso habitual que se viene haciendo últimamente del término pirata en los medios españoles. Como por mucho que me esfuerce dudo que sea capaz de mejorar lo que escribe Reverte, me haré eco directo de parte de sus palabras.

Pirata, comprobarán si lo hacen –dejando mitificaciones románticas aparte–, es el hijo de puta a secas: quien se dedica al abordaje de barcos para robar, sin otro móvil que enriquecerse con el producto del robo. Desde la remota Antigüedad a nuestros días, esta actividad va acompañada de otros desmanes que suelen incluir el asesinato, la violación, la tortura de prisioneros y la exigencia de rescates. Por eso al pirata se le consideró siempre la escoria de los mares, el más bajo escalón de la escala moral. Así, en tiempos de menos matices que los actuales, el que caía en manos de la Justicia terminaba en la horca, como fue el caso de Benito Soto, de quien me ocupé alguna vez en esta página: el último pirata español, ejecutado en Gibraltar en 1832.

Filibustero y bucanero son variantes de pirata caribeño en tiempos de la dominación española. Especializaciones regionales. Los primeros eran ladrones y asesinos a palo seco, sin otra filiación que dedicarse a eso bajo un nombre que se supone derivado de la antigua palabra freebooter, que significa merodeador, o por ahí. Los bucaneros tenían origen francés: eran colonos asentados en el Caribe que ahumaban la carne en lugares llamados boucans, y que acabaron dedicándose al más rentable negocio del saqueo y el degüello marítimo. Ellos convirtieron en nido de piratas la isla de Tortuga y luego Jamaica.

Corsario, en cambio, es un título digno, dentro de lo que cabe. Y complejo. De una parte, se aplica a cualquier nave que en tiempo de guerra combata el tráfico mercante enemigo. El acorazado alemán Graf Spee, por ejemplo, era un buque corsario, como lo fue el crucero auxiliar Atlantis –el de la película Bajo diez banderas–, pertenecientes ambos a la marina de guerra alemana, con la diferencia de que el segundo operaba camuflado como mercante de bandera neutral. Pero éstas son variantes modernas. Otra cosa fueron los corsarios clásicos: barcos armados y tripulados por particulares que, en tiempo de guerra, estaban autorizados por su Gobierno, con arreglo a estrictas Ordenanzas, para atacar y apresar a naves enemigas, generalmente mercantes, y también para combatir a las embarcaciones piratas. Eran los corsarios, por tanto, auxiliares civiles de las marinas de guerra, y lo hacían por dinero, a cambio del beneficio obtenido por las embarcaciones apresadas y sus cargamentos. Para esta actividad era necesaria la patente de corso, que sólo autorizaba presas de países con los que la autoridad que expedía la patente se encontrase en guerra, o de barcos fuera de la ley internacional. Frase ésta, la de patente de corso, que ha terminado significando, en uso coloquial, la libertad de que, por diversos motivos, goza un particular para actuar al margen de las normas generalmente establecidas.

jueves, 17 de diciembre de 2009

El león vence al águila en Astorga

Ojeando un libro sobre Leonardo Da Vinci, me he topado con un boceto que muestra la lucha de un dragón contra un león. Sólo un boceto, con partes no completadas, pero igualmente espectacular. Esta imagen me ha recordado una escultura que hay en Astorga, preciosa ciudad de la provincia de León, que muestra un León sobre un Águila (pueden ver la foto adjunta, hecha por este que escribe).

La escultura tiene la siguiente inscripción: "Para recordación perpetua de los heroicos defensores de la ciudad en su dos memorables sitios por las huestes napoleónicas". Como decía, en la escultura el león derrota al águila. Astorga está en León, y este animal la representa y el águila es el símbolo del ejército napoleónico, vencido en aquellos sitios englobados en la Guerra de Independencia.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Katana, la espada del samurái

KatanaLas espadas japonesas, habitualmente conocidas como katanas, tienen una serie de características que las hacen especiales y diferentes a las típicas espadas occidentales. El filo de la misma es enormemente cortante mientras que el lomo es resistente pero blando y flexible. Esto se consigue a través de un complicado proceso de fabricación. Al final del mismo, se cubre la hoja con arcilla, dejando el filo al aire, sin recubrir. Gracias a esto, en el proceso el filo se enfría mucho más rápido que el resto del arma, haciéndolo mucho más duro que el lomo.

Los samuráis solían llevar dos espada, una katana, larga, y una wakizashi, más corta. Por supuesto, cuando esta costumbre se hizo popular, en el siglo XVI, comenzaron a fabricarse ambas espadas de manera combinada, es decir, con los mismos adornos y aspecto. Esta combinación de ambas se conoce como daisho.

Para acabar, un poco de terminología con respecto a la katana o espada de los samuráis:
  • Yokote – Es la zona dura y afilada de la hoja. Con lo que se corta, vaya.
  • Shinogi – Es la arista de la hoja.
  • Mune – Es el lomo de la espada, lo que podríamos denominar canto.
  • Boshi – Es la punta, templada, de la espada.
  • Hamon – Es la línea de templado. La zona que diferencia las partes que comentaba en el primer párrafo como cortantes y blandas. Es algo similar a una línea que recorre toda la hoja. Por este detalle, y gracias al dibujo que marca dicha línea, se puede identificar al espadero en algunos casos.
  • Habaki – Es la virola de la espada, por decirlo de algún modo, une el guardamano con la hoja.
  • Fuchi – Es la abrazadera de la espada, por detrás del guardamano, donde comienza la empuñadura.
  • Tsuba – Es el guardamano de la espada. En estas espadas, suele ser muy pequeño, a diferencia de muchas de las occidentales.
  • Tsuka – Empuñadura de la espada.
  • Kashira – Pomo.
  • Saya – Es la vaina en la que se guarda la espada.
  • Sageo – Es el cordón por el que se ata la vaina de la espada al cinturón del samurái.
Fuente: Arma (editorial Pearson); Asesor Editorial: Richard Holmes

martes, 15 de diciembre de 2009

Nautilus

NautilusHace unos días, mientras veía un interesante documental sobre el primer submarino nuclear, de EEUU, que se llamaba nautilus, se me pasó por la cabeza cuántas naves se han llamado así. Hice nota mental para comprobar cuántas veces se había usado este nombre en el mundo marino o submarino. Una rápida visita a la wikipedia y ahí va el listado:
  • En el año 1800 ya se usó este nombre para el submarino inventado por Robert Fulton.
  • La novela de Julio Verne titulada “Veinte mil leguas de viaje submarino” hizo famoso el nombre de la nave, colocando en ella las aventuras del Capitán Nemo.
  • La marina británica ha tenido 10 naves denominadas HMS Nautilus, desde 1762 hasta el siglo pasado. Es más, el primero submarino británico que no fue identificado únicamente con un número y recibió un nombre, fue bautizado como Nautilus.
  • Los Estados Unidos han tenido 6 naves con este nombre, entre ellas, el primer submarino nuclear al que hacía referencia antes.
  • Los españoles hemos tenido un buque escuela en nuestra armada, allá por finales del XIX y comienzos del XX, llamado Nautilus y más tarde también se denominó así a una corbeta.
Hasta aquí los temas marinos y seguro que esta lista es corta. Pero es más, bajo este término hay juegos de ordenador, el gestor de ficheros de Gnome, armas, grupos de rock, empresas, revistas…

lunes, 14 de diciembre de 2009

El puente que cruzó el Atlántico

Puente de Lake HavasuRobert Paxton McCulloch era un norteamericano que heredó el imperio, junto con dos hermanos, que su abuelo había construido. De todos modos, tomó su propio camino en los negocios y fundó algunas compañías que le reportaron importantes beneficios. Un tipo listo, como vemos, aunque no menos obstinado.

En 1968, este tipo se propuso conseguir una atracción realmente destacada para su ciudad y en la búsqueda de la misma llegó a Londres. Por entonces, un puente de Londres, construido por John Rennie en el año 1831 sobre el Támesis, estaba comenzando a hundirse. Por ello, el ayuntamiento londinense determinó que había que construir un nuevo puente y en lugar de demoler o desmontar el puente del siglo anterior, lo sacó a subasta.

McCulloch decidió entrar en la puja, con el objetivo de llevarse el puente a su ciudad, en Arizona, EEUU. El precio que ofreció nuestro amigo en su oferta fue calculado del siguiente modo: el coste de desmantelar el puente suponía 1,2 millones de dólares, y él dobló tal precio en su oferta. A estos 2,4 millones de dólares le añadió 60.000 dólares, mil por cada año de vida que habría pasado cuando, según sus cálculos, el puente fuera reconstruido en el otro lado del Atlántico. Por supuesto, por este precio, y con poca competencia, McCulloch se hizo con el puente.

Tres años más tarde, después de desmontar la construcción piedra a piedra, el puente, con aquellas mismas piedras en la misma posición original, fue finalizado en su nuevo destino. En 1971 se celebró la fiesta de inauguración, con desfile, fuegos artificiales, famosos…

Más información en la wikipedia

domingo, 13 de diciembre de 2009

La insignia de la USAAC

Hace unos meses les contaba cómo el ejército de EEUU había cambiado la insignia que la 45ª División de Infantería ya que era similar a una esvástica. Este caso no fue único, al parecer. El Cuerpo Aéreo del Ejército de los Estados Unidos (United States Army Air Corps, USAAC) tenía una insignia que también provocaba ciertas confusiones con el enemigo, en este caso, me temo, más serias.

La imagen que encabeza esta entrada corresponde a la insignia que se utilizó hasta mediados de 1941, cuando fueron la USAAC fue convertida en la USAAF (Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos). Debido al punto central de color rojo, este emblema era tomado como japonés en algunos casos, lo que provocó serios incidentes.

Como decía, si el problema de la esvástica era serio, confundir un avión de EEUU con uno japonés en plena Segunda Guerra Mundial, debía ser un gran problema. De todos modos, no sólo por el emblema se identificaba a los aparatos, y más en el caso de pilotos enemigos y personal involucrado en la lucha directa.

Fuente: Segunda Guerra Mundial (Tomo 14) de El Mundo

jueves, 10 de diciembre de 2009

Los 12 apóstoles de los tercios

No vayan ustedes a pensar que cuando en el lenguaje típico de los gloriosos tercios españoles se habla de los apóstoles, se hace en referencia a aquellos que acompañaron a Cristo, por mucho que la religión católica fuera el motivo, o mejor dicho, uno de los motivos que llevaban a los tercios al combate. Los apóstoles, concretamente los 12 apóstoles, era como se denominaba a la cargas de arcabuz que llevaban los soldados colgadas de una banda que les cruzaba el pecho.

Para preparar un disparo, el arcabucero debía verter pólvora en el ánima (el cañón) del arcabuz. Inicialmente esto se hacía usando un cuerno en el que se almacenaba la misma y se echaba una cantidad “a ojo” desde el cuerno al arma. Método un poco lento y, además, variable en la cantidad de pólvora usada en la carga, con el peligro que ello conllevaba. Más adelante, se comenzaron a usar unos pequeños tubos que ya contenían la pólvora adecuada para un disparo. De este modo, la carga era mucho más rápida y la cantidad de pólvora más controlada y segura.

Los 12 apóstoles eran aquellos tubos que colgaban en bandolera sobre el pecho del soldado y que este usaba en cada disparo. Se llaman así porque 12 solía ser su número. En la imagen adjunta correspondiente a la película "Alatriste" pueden ustedes hacerse una idea exacta sobre los mismos.

Fuente: Tercios de España, la infantería legendaria; de F. Martínez Laínez y J.M. Sánchez de Toca

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Las pérdidas de aviones en la Batalla del Pacífico

Al parecer, se calcula que sólo el 25% de los aviones perdidos durante la batalla del Pacífico en la Segunda Guerra Mundial lo fueron en combate. El resto tuvieron problemas con la complicada climatología de la zona o con las dificultades que se presentaban a los pilotos a la hora de aterrizar sobre los portaaviones o sobre pistas de aterrizajes mal construidas y precarias.

Cuando mencionaba la climatología en el párrafo anterior, no sólo me refería a que esta complicaba los vuelos, sino también a los terribles daños que la misma hacía en los propios aparatos y sus maquinarias. Todo esto fue más determinante en el Pacífico que en cualquier otro teatro de operaciones de aquel conflicto mundial.

Hay algunos momentos en los que los números y los porcentajes se disparan sorprendentemente. Durante la campaña de las Islas Aleutianas, en un determinado mes, el 87 por ciento de los aviones perdidos lo fueron por causas ajenas al combate con el enemigo. Estas islas, cercanas a Alaska, demostraron que el clima ártico es aún peor para los aviones que el clima tropical.

martes, 8 de diciembre de 2009

Los nombres de los continentes

Mapa Mundi de KeplerNo me equivocaré mucho si digo que todos ustedes atribuyen el nombre del continente conocido como América a su relación con Américo Vespucio. Y efectivamente es así. América es el continente cuyo origen de su nombre tiene la explicación más conocida. Pero comencemos por el principio.

Europa y Asia, como nombres de continentes, tienen un origen muy parecido. Europa, según algunas teorías, proviene de la palabra Ereb, asiria, y que viene a significar “el poniente del mundo”. Es decir, por allí se ponía el Sol para ellos. En cambio, Asía provendría de Aszu, también asirio, y que sería “la salida del Sol”. Como vemos, según esta teoría, Asia y Europa deben su nombre a por dónde salía y se ponía el Sol.

África podría deber su nombre a la palabra latina Aprica (soleado) o del griego A-phriké (sin frío). Cualquier de las dos palabras serían acertadas a juzgar por el clima dominante en el continente. En el otro extremo tenemos a la Antártida, que provendría del griego Antarktikos. La explicación en este caso se las trae. La palabra sería anti (oposición) y arktikos, que deriva de arktos (oso). Y todo esto debido a que el Polo Norte, opuesto, está bajo la Osa Mayor.

Nos queda Oceanía, cuyo nombre describe la enorme cantidad de agua que rodea aquellos territorios. Sencillo.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Los hombres más ricos de la historia

Marco Licinio CrasoHoy se ha publicado en el suplemento Magazine de El Mundo, un pequeño artículo sobre los hombres más ricos de la antigüedad. Me permito reproducir aquí el mismo, que me parece muy interesante.

Si hace 2.000 hubiera existido una lista de los más acaudalados, la hubiera encabezado el romano Marco Licinio Craso (114 a.C – 53 a.C.), considerado, en la actualidad, el hombre más rico de la historia, según el Libro Guinness de los Records 2007. Su fortuna no provenía de la familia aristocrática donde nació, sino en su ingenio para los negocios, la especulación y el tráfico de esclavos. Su capital llegó a alcanzar los 170 millones de sestercios, lo que equivale a unos 900.000 millones de nuestros euros. Su codicia era tal que los sirios, según cuenta la leyenda, tras capturarlo, le cortaron la cabeza, la rellenaron de oro y exclamaron: “Bebe oro, ya que sediento fuiste de él”.

El general macedonio Alejandro Magno (356 a.C. – 323 a.C.) se sitúa en el segundo puesto de los más ricos de todos los tiempos. El rey de Grecia, que llegó a conquista Asia y Egipto, obtuvo su riqueza personal de los botines de guerra, principalmente, tras la victoria sobre el Imperio Persa. El poder económico del amo del mundo civilizado es similar al de Craso.

Aunque el magnate John D. Rockefeller (1839 – 1937) es considerado por muchos el más rico de la historia, sólo ocupa el tercer lugar del ranking. Se calcula que era poseedor de bienes valorados en 900 millones de dólares, equivalentes hoy a unos 180.000 millones de euros, provenientes de la Standard Oil y del monopolio que creó en la industria petrolera de finales del siglo XIX.

jueves, 3 de diciembre de 2009

El Miserere de Gregorio Allegri

MozartHay tipos en la historia que son verdaderas obras únicas de la naturaleza, y uno de estos es, sin duda, Mozart. No es la primera vez que pasa por aquí pero la historia de hoy es, al menos para mí, una maravilla. Todo se remonta al siglo XVIII cuando el Vaticano había prohibido cualquier copia escrita del Miserere de Gregorio Allegri, bajo pena de excomunión. Compuesto durante el papado de Urbano VIII (1630, aproximadamente) se utilizaba en algunas ceremonias en la Capilla Sixtina durante la Semana Santa.

Como decía, se prohibió su transcripción a una partitura y su interpretación fuera de aquel lugar y servicios religiosos, bajo pena de excomunión, amenaza de mucho poder en aquellos tiempos. Según cuentan algunas cartas de la época, cuando Mozart tenía 14 años, visitó Roma y tuvo ocasión de escuchar aquella obra durante un oficio un Miércoles Santo. Después de la ceremonia, el prodigioso muchacho, escribió totalmente el Miserere en una partitura a partir de su memoria. Sólo lo había escuchado una vez y fue capaz de transcribirlo, pero volvió dos días después, Viernes Santo, para escucharlo de nuevo y corregir algunos pequeños fallos.

Después de un tiempo su copia se hizo pública y el Vaticano levantó la prohibición sobre la composición. Finalmente, no hubo excomunión e incluso el Papa alabó la capacidad de Mozart, que ya siendo un jovencito demostraba que la música tenía pocos secretos para él. Por cosas como esta nadie discute el "genial" que va siempre delante de Mozart.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

La batalla de Hampton Roads

La batalla de Hampton RoadsEl 9 de marzo de 1862, durante la Guerra de Secesión estadounidense, se enfrentaron dos barcos en la boca del canal de Hampton Roads, en Virginia. Los barcos en liza fueron el USS Monitor y el CSS Virginia. Por cierto, USS es el acrónimo de United States Ship o barco de los Estados Unidos y CSS corresponde a Confederate States Ship o barco de los Estados Confederados.

El CSS Virginia había sido recubierto con planchas de hierro y se considera el primer acorazado de EEUU en entrar en combate. Esto fue el 8 de marzo, un día antes de la batalla de Hampton Roads, cuando acabó en aquel mismo lugar con varias naves enemigas, de madera. Al día siguiente el USS Monitor, recién construido y también acorazado, le plantó cara. Decimos acorazados aunque por entonces no se les denominaba como tales, al menos de manera descriptiva, como ocurre ahora.

Durante varias horas los barcos mantuvieron un combate artillero a corta distancia que a pesar de todo no consiguió dejar un claro vencedor, ya que ninguno de los barcos fue seriamente dañado. Antes de este hecho, los barcos solían ser de madera y un ataque de artillería los dejaba seriamente dañados. Por ello se considera a esta batalla como un punto de inflexión en las técnicas bélicas navales, ya que a partir de entonces la madera se sustituyó por hierro.

No sería correcto finalizar esta entrada sin recordarles a ustedes los barcos tortuga de Yi Sun-Shin, de finales de siglo XVI.

martes, 1 de diciembre de 2009

Los sitios del ejército romano

SPQRYa les he contado alguna vez que una ciudad sitiada solía tener ocasión de salvar algunas de las posesiones de sus habitantes y la vida de estos si se rendía antes de comenzar el combate. Una vez comenzado este y la ciudad era tomada por la fuerza, el saqueo y la barbarie eran legítimas.

El problema está en dónde situar el momento límite, es decir, a partir de cuándo la rendición ya no es válida. Es obvio que esto es necesario para que los asediados, si se ven acorralados y dan la batalla por perdida, no se rindan finalmente y así logren salvar sus vidas y bienes. Esto dependería en muchos casos de la opinión del organizador del sitio, pero los romanos, tipos organizados, tenían una regla al respecto.

Para los romanos, una ciudad sitiada estaba en disposición de rendirse hasta que el primer golpe de ariete era dado sobre la muralla. Hasta entonces, se podrían salvar los muebles (¿literalmente?) pero a partir de ese momento la suerte estaba echada.

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