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jueves, 27 de agosto de 2009

Las legiones romanas

Hace unos días escribí una entrada sobre la organización del ejército romano que era demasiado sencillo, simple y además tenía algún que otro error, por la mala selección de fuentes (enciclopedias generalistas). Por los errores les pido mil disculpas y como acto de enmienda aquí está otra entrada sobre el mismo tema, más completa y con la información tomada de libros especializados.

La legión normal se componía de entre 4.200 hombres y 5.000, a pie, infantería. Estos hombres eran ciudadanos romanos y su unión al ejército era voluntaria, pero les comprometía por unos 20 años. También había tropas auxiliares formadas con hombres que no eran considerados ciudadanos romanos.

Cada legión se dividía a su vez en unas diez cohortes, de las cuales, la primera cohorte era diferente, tenía más hombres y tenía mayor importancia que el resto. Los centuriones de esta primera cohorte tenían especial relevancia y rango dentro de la legión. Las otras nueva cohortes tenían 6 centurias cada una, teniendo en total cada cohorte unos 480 hombres. Cada centuria tenía su propio estandarte identificativo.

La legión se dividía, en función de lo visto en el párrafo anterior, en unas 60 centurias, que se agrupaban de dos en dos para formar manípulos. Por cada manípulo había dos centuriones, de los cuales uno tenía el mando del manípulo, además del su propia centuria. El centurión de más alto rango de toda la legión era el Primus Pilus.

Cada centurión elegía un segundo en la cadena de mando, que se denominaba optio, un portaestandarte (signifer), un corneta (cornicen) y un tesserarius, cuya labor, entre otras cosas, era custodiar la contraseña que recibía cada noche escrita en una tablilla llamada tessera, de ahí su nombre.

Una legión contaba con un grupo de jinetes (équites legionis) que venían de las familias más ricas y eran los mejor pagados. Esto se debía, en parte, porque tenían que mantener sus cabalgaduras. Según parece los romanos no eran muy buenos jinetes, por lo que estas tropas tenían un buen número de efectivos provenientes de otros territorios con más tradición en la doma y montura de caballos.

lunes, 24 de agosto de 2009

Organización del ejército romano

Hace unos días publicaba una entrada sobre la organización del ejército y ya comenté que haría alguna más de ese mismo tema. En uno de los comentarios alguien dejaba caer que estaría bien ver cómo era el ejército romano, y he ahí la razón de esta entrada, que espero les guste. Esta entrada es introductoria y es posible que sea la primera de algunas sobre el ejército de Roma, dentro de este nuevo tema de “conocimiento militar general”.

El ejército romano estaba dividido en legiones, que era la estructura mayor del mismo. Cada una de ellas estaba compuesta por aproximadamente 6.000 hombres. Estas se dividían en grupos más fáciles de manejar y organizar. Esta primera división era en cohortes, que en número de 10 componían la legión. Por lo tanto, la cohorte tenía alrededor de 600 hombres.

Posiblemente el elemento más conocido de la estructura militar romana, junto con la propia legión, es la centuria, especialmente por su responsable o jefe máximo: el centurión. Como su propio nombre indica, el centurión estaba al cargo de 100 hombres (nota: 80 hombres en lugar de 100 según otras fuentes), que componían una centuria. Y así, queridos lectores, con pocos conocimientos matemáticos podemos afirmar que cada cohorte tenía 6 centurias.

Siguiendo con las matemáticas básicas, tenemos que cada legión debía tener unos 60 centuriones como oficiales o jefes. Había diferentes graduaciones entre los centuriones y el máximo nivel lo alcanzaban los centuriones de la primera cohorte de la legión. El más importante de todos era el Primus Pilus.
Como les decía, este artículo no es más que una sencilla introducción generalista y que se irá completando con entradas futuras, por ejemplo, sobre la caballería romana.

Datos corregidos y completados en la entrada sobre las legiones romanas.

La imagen adjunta pertenece al catálogo de Miniaturas Andrea

miércoles, 19 de agosto de 2009

Las calles romanas

En estos días de dura canícula que estamos sufriendo, al menos por el centro de la Península Ibérica, a veces es complicado alcanzar el sueño. Esto mismo ocurría en las ciudades romanas, pero debido al ruido. Al parecer, eran extremadamente ruidosas, tanto de día como de noche. Con respecto a este tema, decía Juvenal, un poeta romano, lo siguiente: “para dormir hace falta mucho dinero”. Con esta frase indicaba que solo aquellos que disponían de una gran villa y que podían interponer algo de terreno entre su habitación de descanso y la calle, disfrutaban de silencio nocturno.

Si tenemos en cuenta que las calles estaban empedradas, el paso de carros debía ser realmente estruendoso. Esta entre otras cuestiones explica aquel ruido y la reflexión de Juvenal.

También me ha resultado curioso un punto común entre muchas de las calles de las ciudades y pueblos actuales y aquellas calles de la Roma clásica. El empedrado romano de las calles tenía, cada cierto número de metros, una hilera de bloques de piedra atravesados que permitía dos cosas: cruzar a los peatones y controlar la velocidad de los vehículos. Es decir, esos pasos de peatones elevados que nos encontramos hoy en día, que evitan los excesos de velocidad en las calles de la localidad, ya los instalaban los romanos.

lunes, 17 de agosto de 2009

El consumo de los B-17

¿Conocen ustedes el bombardero B-17? La famosa “fortaleza volante” de la Segunda Guerra Mundial es conocido como bombardero, pero realmente lo que más llevaba no eran bombas. Se fabricaron más de 12.000 de estos aparatos para el bando aliado y el número de misiones en las que intervinieron es brutal, arrojando casi 650.000 toneladas de bombas sobre Europa.

Tomando como punto de partida este número de toneladas de bombas lanzadas por los B-17, nos podemos hacer una mejor idea de los números que les voy a dar a continuación. Un B-17, en una misión típica durante aquella guerra, cargaba con 4 toneladas de bombas, lo que es un número nada desdeñable. Para mover el avión y estas bombas, el combustible que se cargaba para una misión eran 11 toneladas, casi el triple que de bombas. Por lo tanto, si lanzó más de 650.000 toneladas de bombas, es temible la cantidad de combustible que se bebieron aquellos bichos.

viernes, 14 de agosto de 2009

Organización y estructura de las unidades militares

Hay un tema con el que siempre me hago un poco de lío en mis lecturas y que espero aclararme y aclararles, con esta entrada. No es otra cosa que las estructuras organizativas militares, es decir, cuánta gente compone una brigada, un cuerpo de ejército y cosas así.

Según un libro sobre coleccionismo de elementos del ejército de EEUU en el teatro de operaciones en la Segunda Guerra Mundial, y alguna fuente adicional, la estructura de las unidades militares y el número de efectivos (aproximado) es:
  • Pelotón o patrulla– De 7 a 14 hombres y el responsable es un cabo o un sargento.
  • Sección – De 20 a 50 hombres mandados por un teniente.
  • Compañía, batería o escuadrón – De 100 a 200 hombres mandados por un capitán.
  • Batallón (infantería) – De 400 a 1.000 hombres mandados por un mayor o teniente-coronel.
  • Regimiento (según los ejércitos también puede ser un batallón o estar entre el batallón y la brigada) o brigada (infantería) – De 2.000 a 8.000 hombres mandados por un coronel o un general de brigada.
  • División – De 7.000 a 22.000 hombres mandos por un mayor general.
  • Cuerpo de ejército – De 50.000 a 300.000 hombres mandados por un teniente general.
  • Ejército – Más de 300.000 hombres mandados por un general.
De todas formas, estos números varían dependiendo del momento y de la función de cada unidad. A parte de esta estructura básica en ocasiones se habla de región o teatro de operaciones, en el que están involucrados varios ejércitos.

En la estructura naval, varios barcos de un mismo tipo forman un escuadrón. Varios escuadrones dan lugar a una flotilla y varias de estas a una flota. En cualquier caso, en operaciones concretas esta estructura cambia y las naves se agrupan en unidades de acción (de 3 a 5 barcos) o grupos de batalla (de 4 a 10 batallas).

En el ejército del aire, la unidad básica de combate es un escuadrón, que se compone de varios aviones del mismo tipo y en muchos casos, el mismo modelo de avión. Entre 3 y 6 escuadrones forman un ala, y en ocasiones, entre el escuadrón y el ala aparece una estructura denominada grupo. Varias alas forman parte de una división o fuerza aérea.

Todos estos datos varían en el tiempo y depende de los ejércitos, pero espero que me (nos) sirvan de guía básica para comprender mejor algunas lecturas y no perderse cuando comienzan a nombrarse unidades.

Seguramente haga más entradas de este tipo, explicando algunas cosillas de la historia militar. ¿Qué les parece?

jueves, 13 de agosto de 2009

Origen de la palabra cadáver

Lo que voy a contarles a continuación me recuerda a la frase que se recita comúnmente en las exequias católicas, haciéndonos recordar lo poco que somos y que a todos nos llega nuestra hora. Es algo así como "recuerda que eras polvo y al polvo volverás". Es una sentencia muy cierta que, como decía, se suele comentar en los entierros católicos a pesar de que detrás de la muerte católica está la vida eterna. Si me permiten una nota personal, hubo un tiempo en mi niñez en la que asistí a tanto entierros en mi pueblo natal (era monaguillo) que sabía en qué punto exacto del camino entre la iglesia y el cementerio el sacerdote soltaba cada una de sus frases. Muy probablemente la frase anterior era una de estas que yo tenía “geolocalizadas”.

Como decía, lo que quería contarles me recuerda a esto porque tiene que ver con la muerte. Realmente, tiene tanto que ver con la muerte que es el mismo origen de la palabra “cadáver”. La etimología de esta palabra es muy curiosa y la he conocido hoy mismo gracias a un mensaje de mi querida prima Charo, así que desde aquí, y como es debido, le doy las gracias con cariño.

¿Y de dónde proviene esta palabrita? Pues del latín cadavere. Pedazo de explicación ¿eh? Ahora en serio; al parecer los romanos escribían en sus losas “caro data vermibus” que viene a significar “carne dada (o entregada) a los gusanos”. Este texto derivó en el acrónimo ca-da-ver y ahí tenemos la explicación.

No me negarán ustedes que esta frase de “para los gusanos” es mucho más realista y directa que aquella del polvo con la que comenzábamos. Y por último una pregunta para el debate. Si una persona muere y es incinerada, ¿es un cadáver? ¿O será sencillamente un muerto por no ser su destino los gusanos?

Nota: Esta explicación es bonita y digna de Curistoria, pero parece ser más leyenda que historia. En cualquier caso, como digo, es una bonita explicación.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Las marroquíes, mejor que las españolas y peor que las francesas

Recordarán ustedes que hace unos meses hablábamos, en base a los vastos conocimientos del embajador de Marruecos en España durante la regencia de Doña María Cristina, de las mujeres españolas y las marroquíes. Decía el embajador que aquel harén español era flojito, flojito. Por lo tanto, podremos concluir que las mujeres marroquíes son más guapas que las españolas. Esta afirmación es otra de las joyas deductivas de los, ya famosos, profundos informes del “Centro de Estudios Históricos Curistoria”.

Pero vayamos más allá. Reinando Luis XIV en Francia, el embajador de Marruecos tuvo un encuentro y charla con María Teresa de Austria sobre la poligamia. La señora estaba intrigada por el tema y preguntó al embajador sobre cómo era y cómo se podían tener varias esposas. El embajador contestó: “En nuestro país necesitamos varias mujeres para conseguir todas las cualidades que aquí se encuentran una sola”.

Dejemos a un lado que ambas comparaciones, española-marroquí y marroquí-francesa, fueron hechas en épocas históricas distantes en varios siglos. Y también obviemos el peso de la galantería y el peloteo en la respuesta del embajador en Francia. Si no tenemos todo esto en cuenta, podemos afirmar que las mujeres francesas son más guapas que las marroquíes y que estas a su vez son más agraciadas que las españolas. Enorme conclusión fruto de otra gran investigación del “Centro de Estudios Históricos Curistoria”.

martes, 11 de agosto de 2009

La obra más grande de un solo artista

Capilla SixtinaYa he perdido el número de veces que ha protagonizado una curistoria el artista Miguel Ángel Buonarroti, pero es casi seguro que es el personaje que en más ocasiones lo ha hecho. Hoy estaba ojeando y hojeando un libro sobre el artista, de estos pensados tanto para leerlos (ya lo hice en su momento) como para abrirlos por cualquier sitio y pasar un rato distrayendo la vista en la genial obra del maestro florentino; cuando he leído un dato digno de ser anotado como curistoria.

En 1533, cuando el papa Clemente VII encomendó a nuestro amigo Buonarroti una resurrección para la Capilla Sixtina no sabía lo que aquello depararía finalmente. Fueron dos años más tarde, y con el papa ya fallecido, cuando se colocaron los andamios y comenzó realmente la realización de la enorme obra. Enorme en todos los sentidos. Le llevó nada más y nada menos que 450 sesiones de trabajo finalizarla y todas aquellas sesiones dieron lugar a la mayor obra realizada por un solo artista en la historia del arte.

Haré una puntualización para que mi conciencia descanse. Yo no diría la obra más grande de la historia del arte, ya que este tiene muchas facetas y podría ser inexacto, pero sí podríamos afirmar que es la obra más grande hecha por un solo artista dentro de la pintura. Hago esta aclaración por esos artistas que son arquitectos o por aquellos que envuelven enormes bosques o monumentos con telas. ¿Es esto arte? Sinceramente, ni idea.

lunes, 10 de agosto de 2009

La esvástica en el ejército de EEUU

Poco antes de que EEUU entrara en la Segunda Guerra Mundial, su ejército se vio obligado a cambiar la insignia que la 45ª División de Infantería llevaba en su hombro. Considerando la situación mundial y previendo a qué les avocaba la situación y la evolución de la política internacional. Esta unidad tenía en su insignia una combinación de los colores tradicionales de España, por su origen en Nuevo México, y de un símbolo tomado de los nativos americanos.

Este símbolo era similar al que usaban los alemanes allá en Europa. Es decir, una unidad del ejército norteamericano tenía una esvástica en su hombro. Era de color dorado y el fondo era rojo, de ahí los colores españoles de los que hablaba antes. Fue modificada para que desapareciera el parecido con la esvástica nazi. En su lugar pusieron una figura de un pájaro (thunderbird).
Por cierto, según parece, estos parches tienen hoy en día un valor realmente alto entre los coleccionistas, como era de esperar.

sábado, 8 de agosto de 2009

Los efectos de la explosión en Hiroshima

Aprovecharé la entrada de hoy para contarles una curiosidad, como no podría ser de otra manera, para hacerles una recomendación de una magnífica web y para hacer una conmemoración. Empezaré por el final, es decir, por la conmemoración.

Esta semana pasada se han cumplido 64 años del famoso ataque a Hiroshima. El bombardero Enola Gay arrojó una bomba atómica, llamada Little Boy, sobre esta ciudad japonesa. Con este motivo, la web www.boston.com publicaba un especial en su “Big Picture” sobre este hecho. Esta es la recomendación que quería hacerles. Estas “big pictures” de la web www.boston.com son recopilaciones de impresionantes fotos alrededor de un tema. Las fotos son de una calidad altísima y los temas son siempre interesantes y sorprendentes. Me lo agradecerán si lo añaden a su RSS.

En el especial al que hacía referencia sobre Hiroshima, hay varias fotos de muestran cómo actuó la explosión nuclear. Un ejemplo es la foto que preside este post. Lo que ven en la pared no es la sombra del grifo, sino el efecto del terrible calor de la explosión sobre la pintura de la pared. La pintura de la pared fue abrasada, literalmente, por la onda expansiva allí donde no fue bloqueada por nada. En este caso, la llave giratoria bloqueó los efectos de tal manera que dejó su rastro en la pared, al evitar que se quemara la pintura allí donde el grifo se interponía. Por cierto, este grifo estaba a casi dos kilómetros de la zona cero, es decir, del punto de explosión de la bomba.

(Nota: Post corregido)

jueves, 6 de agosto de 2009

A la guerra por un árbol

En estos días vuelve a estar de actualidad Corea del Norte, por las gestiones hechas por Clinton para liberar a unas periodistas. Este país, Corea del Norte, me sigue pareciendo algo digno de estudio y a menudo sus noticias son un viaje al pasado, a otros tiempos. Hablemos de esos viejos tiempos, pero sin dejar Corea del Norte. Una curistoria que me comentó hace ya algún tiempo mi buen amigo Miguel Álvarez, gracias desde aquí.

A mediados de la década de 1970 existía una zona desmilitarizada, llamada la JSA (Joint Security Area), algo así como el Área Fronteriza de Seguridad, que servía de frontera entre ambas coreas. En esta zona, cerca de un puente con el atractivo nombre de “No Retorno”, había un álamo que bloqueaba la línea de visión entre dos puestos de observación de las Naciones Unidas. La línea de demarcación militar entre las coreas pasaba justamente por ese puente. Las relaciones entre los encargados de estos puntos de control y el ejército de Corea del Norte no eran muy cordiales, por decirlo suavemente.

El 18 de Agosto de 1976, unos soldados de Corea del Sur, junto con personal de las Naciones Unidas entraron en la zona de seguridad para podar el árbol, aquel álamo que les impedía la visión. Esto se había acordado anteriormente con el ejército de Corea del Norte, aunque se había acordado hacerlo unos días antes, pero el mal tiempo había impedido la poda del árbol hasta aquel momento.

Cuando estaban en plena poda, más de media docena de soldados del norte aparecieron. Estuvieron durante un rato mirando sin hacer nada hasta que de repente ordenaron que pararan la tala de ramas porque el propio Kim Il Sung había plantado aquel álamo personalmente. Los tipos de las hachas siguieron golpeando el árbol sin hacer caso a esta petición.

Ignorado, el jefe del grupo de Corea del Norte ordenó traer refuerzos. Una vez que llegaron estos, volvió a ordenar el cese de la poda y viendo que las consecuencias de su petición eran igual de improductivas esta segunda vez, se quitó el reloj con parsimonia y dijo: “Matadlos”. Mientras hacía esto le daba una patada de kárate al capitán de los soldados del sur. Estos, y el personal de las Naciones Unidas, se vieron soprendidos y arrojaron las hachas al suelo. Estas fueron utilizadas para herir a los soldados “enemigos”, entre ellos, dos norteamericanos.

Uno de estos soldados americanos murió en el momento. El otro escapó saltando un pequeño muro y cayó por un terraplén. Allí fue rematado con un hacha por los coreanos del norte. La respuesta a estas muertes fue la operación Paul Bunyan. En lugar de podar el árbol, se puso en movimiento una fuerza enorme (casi 1.000 hombres) para asegurar la tala total del árbol.

Esto se llevó a cabo el 21 de Agosto. Corea del Norte desplazó tropas hasta el puente pero no ocurrió nada significativo, aunque la tensión fue muy alta y estuvo a punto de desencadenar un conflicto mucho mayor. Al cortar el árbol, dejaron el tocón bien visible como recordatorio.

Por cierto, Paul Bunyan, el nombre que recibió la operación, se debe a que hay un mítico leñador en el folclore norteamericano con ese nombre. Muy ocurrente y adecuado.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Los volkswagen y la Alemania nazi


El póster que encabeza esta entrada es propaganda alemana de 1933 en la que se recomienda ahorrar para poder disfrutar de un “coche KdF propio”. En aquel momento había dos organizaciones en Alemania que se encargaban de cuidar y controlar a la clase trabajadora. Una era la KdF y la otra era la Schönheit der Arbeit.

Cuando hablo de cuidar y controlar, estoy refiriéndome a cosas como que habían prohibido las huelgas y que el ocio no era más que algo accesorio al trabajo, lo vital. Una de sus estrategias era convencer a los proletarios de que trabajando duro llegarían a tener uno de esos grandiosos coches nuevos, como el del póster. Las proclamas eran del tipo: “Ahorra cinco marcos a la semana y consigue tu propio coche”.

Los trabajadores creyeron lo que se les decía y entregaron millones de marcos al plan de ahorro propuesto. Lamentablemente no consiguieron finalmente el coche, pero eso no era lo importante. Lo divertido era ahorrar y soñar.

Por cierto, el coche que era un Volkswagen. Las cosas no han cambiado tanto. Ahora en lugar del cartel este nos hacen anuncios en TV con bonitas señoritas y en lugar ahorrar y luego tener el coche, pagamos el coche y luego devolvemos religiosamente al banco el dinero del auto. Vamos, que no han cambiado las cosas demasiado. De hecho, yo tengo un Volkswagen.

martes, 4 de agosto de 2009

Poca efectividad argentina en las Malvinas

La Guerra de las Malvinas enfrentó en 1982 al Reino Unido contra Argentina por la soberanía de las islas que dieron nombre al conflicto. Como imaginarán, una guerra en torno a unas islas tiene una componente marítima importante. Y es aquí donde vamos a centrarnos hoy en este curistoria.

Por hacer un resumen casi telegráfico de la guerra, les diré que comenzó cuando los argentinos recuperaron el control de la isla el 2 de abril de 1982, después de siglos de presencia inglesa, y acabó cuando el 14 de junio de ese mismo año cuando los argentinos se rindieron a la fuerza militar británica.

De acuerdo a lo que expone el Sr. Hobbes en su libro “Militaria”, las armas que utilizó el ejército argentino no eran del todo fiables y esto pudo causar el resultado final de la guerra. No me atrevo yo a poner una única causa encima de la mesa como razón para el resultado final del conflicto, pero de acuerdo a lo que comenta esta fuente, cuando menos es algo muy importante. Al parecer, cerca del 55% de las bombas que los argentinos arrojaron sobre los británicos no llegaron a explotar. Sin duda un nivel de funcionamiento y resultados ciertamente preocupante.

Siguiendo con el análisis de Hobbes, si estas bombas hubieran explotado cuando se lanzaron, el resultado habría sido que entre 6 y 13 barcos, que no sufrieron apenas daños, hubieran acabado en el fondo del mar. Este hecho podría haber dado la vuelta a la guerra y haber puesto al bando finalmente perdedor en el otro lado de la línea.

lunes, 3 de agosto de 2009

La invasión de Inglaterra en la Primera Guerra Mundial

Guillermo II de AlemaniaYa hemos hablado en innumerables ocasiones de la Batalla de Inglaterra en la Segunda Guerra Mundial, principalmente porque es uno de los hechos de ese conflicto que más me atraen. Como ustedes sabrán, los alemanes tenían un plan para invadir la isla británica llegado el momento y si la operación era viable. No hay que decir que dicho momento no llegó nunca y que la batalla por Inglaterra quedó fuera del terreno de la propia isla. Pero hubo una anterior batalla de Inglaterra, aunque también quedó en planes.

En la Primera Guerra Mundial, el káiser Guillermo II también se puso como objetivo estratégico durante la guerra la invasión de la isla. Ya saben ustedes, de la Pérfida Albión. Los ejércitos del káiser habían llevado a cabo unas brillantes campañas por toda Europa y llegó el momento de cruzar el Canal de la Mancha. Le ordenó a uno de sus principales generales, llamado Von Moltke, que idease y definiese un plan de asalto y conquista de la isla británica.

Después de unos cuantos días sin respuesta por parte del general, el káiser se interesó por cómo iba el plan de invasión. Moltke no lo tenía muy claro. O mejor dicho, lo tenía demasiado claro y esto es lo que le respondió a Guillermo II: “Majestad, tengo cinco planes para poner un ejército en Inglaterra, pero no tengo ninguno para hacerlo volver a Alemania”.

sábado, 1 de agosto de 2009

Que la música no pare tu cerebro

Napoleón hubo de poner muchas cuestiones por detrás de su entrega al poder y al gobierno, porque de otra forma no podría haber conseguido llegar hasta donde lo hizo. Y como el tiempo es el que es y cada mañana nos regala el mismo número de minutos a todos, el Gran Corso dedicaba aprovechar cualquier tiempo para elucubrar y pensar. Así lo entendía Luigi Cherubini si tenemos en cuento lo que voy a contarles ahora.

Este compositor italiano, florentino para ser más exactos, se trasladó a París en 1788 y allí conoció a Napoleón Bonaparte, aparte de desarrollar una actividad musical destacada. En una ocasión el emperador le comentó al músico que “su música era demasiado sonora”. El músico, que no podía aceptar que su música fuera mala, encontró otra razón para el pensamiento del corso: “Comprendo, sire. Vuestra majestad prefiere la música que no impide pensar en asuntos de Estado”.

Como decía, el músico italiano encontró su música como una interferencia en la mente y los pensamientos del emperador, que necesitaba darle vueltas a sus asuntos incluso cuando estaba escuchando música.

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