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martes, 30 de junio de 2009

La mujer de César...

Julio CésarPublio Clodio Pulcro era un general y político de la República de Roma, en el último siglo antes del nacimiento de Cristo. De la familia Claudia, una de las más importantes de Roma, con todo lo que ello significaba, luchó al mando de la flota romana, aunque sin buenos resultados. Sus tareas políticas tampoco fueron llevadas a cabo con demasiada maestría y así, es posible que el hecho más famoso de su vida sea el que relataremos a continuación. Por cierto, y antes de proseguir, decirles que el Clodio del nombre proviene de Claudio, y que él mismo lo cambio. Lo aclaro por si se lo cruzan en alguna lectura, para que reconozcan al romano.

Este tipo, según nos cuenta el historiador Plutarco, se enamoró de Pompeya Sila, mujer de Cayo Julio César. Apuntaba alto el amigo Claudio y ello le ponía en una situación ciertamente complicada porque aún siendo un personaje de cierto nivel en la sociedad romana, no tenía posibilidades de acercarse a la bella Pompeya, al menos con dichas pretensiones. Cayo Julio César también era miembro de las mejores familias romanas y además en aquel momento estaba por encima de todos. Se había casado con Pompeya después de la muerte de Cornelia, su anterior esposa.

El intrépido enamorado no se amilanó frente a las circunstancias y se propuso llegar hasta la mujer del César como fuera y, si era posible, consumar su amor. El plan fue urdido de la siguiente manera. Pompeya era la esposa del Pontifex Maximus y una de las mujeres principales de Roma, por lo que le correspondió organizar el culto y las fiestas que se llevaban a cabo en el mes de diciembre en honor a la diosa Bona Dea. En estas fiestas sólo podían participar mujeres, estando prohibidos hasta los dibujos de hombres y animales, y el acto principal era una celebración nocturna, con vírgenes vestales y flores por doquier. Entre estas flores no podía haber mirto, porque según se cuenta, la diosa Bona Dea se resistió al deseo de su padre, el dios Fauno, de poseerla sexualmente y este la castigó azotándola con ramas de mirto. Después de azotarla, se convirtió en serpiente y la poseyó. Ya saben ustedes como son estas cosas y estas "vidas de dioses", plagadas de amantes, castigos, venganzas y cosas raras. Y tiene su gracia que adorando a seres como estos, con más vicios y traiciones que otra cosa, César tomara la decisión que tomó. Pero volvamos a nuestra historia.

Andaba Pompeya en aquella noche de diciembre celebrando la festividad de la diosa, rodeada únicamente de mujeres. La fiesta se llevaba a cabo en la casa de Julio César, por ser el principal gobernante de Roma en aquel momento y Publio Claudio Pulcro, el enamorado, se disfrazó de mujer y se coló en la fiesta (¿de qué me suena a mi esta frase?) para poder abordar de esta manera a Pompeya, en un momento de descuido y sin hombres y protectores alrededor.

Qué quieren ustedes que le diga; un hombre disfrazado en una fiesta de mujeres, es casi seguro que llama la atención, por muy bueno que sea el disfraz. Así, Claudio fue descubierto y las mujeres avisaron a los guardias que custodiaban el palacio desde fuera del mismo. Claudio pudo escapar de aquel jaleo de mujeres que gritaban y soldados que debían detener a un hombre disfrazado de mujer en un lugar lleno de mujeres y donde se suponía que no podían entrar. Es decir, no sabemos si escapó por habilidad propia o por lo peculiar de la situación, pero escapó. De todas formas, de poco le sirvió porque había sido reconocido.

Puesto todo esto en conocimiento de Julio César, este repudió públicamente a su mujer. Y dirán ustedes, pero si la pobre mujer no hizo nada y todo era culpa del amigo Claudio; al que también perdonaremos porque estaba dominado por el amor. No les falta razón, pero César entendió que había un resquicio de duda en todo aquello y que algún malpensado podría elucubrar que en realidad la mujer del César lo que buscaba era pasar un ratito con su amante, aprovechando que el César no podía estar en aquella fiesta. Y frente a esta posibilidad fue cuando Julio Cayo César pronunció la famosa frase: "La mujer de César no sólo debe ser honrada, además debe parecerlo".

A pesar de esto, César dejó claro que no tenía la menor duda sobre la inocencia de su esposa. Por cierto, dos datos adicionales: Claudio fue perdonado y esto ocurrió en el año 62 a.C.

Más información: wikipedia, laprensa.com

lunes, 29 de junio de 2009

Los cuernos de Moisés en Roma

MoisésPor alguna extraña razón el título de esta entrada, cuando lo he escrito, me trae a la cabeza una de esas horribles canciones del verano con ritmos salseros y machacones. Pero no, afortunadamente no estamos hablando de esas cuestiones, sino de arte. Es más, de Arte, de una escultura de Miguel Ángel Buonarroti, un habitual de estos lares. En concreto, vamos a tratar sobre la obra titulada “Moisés” y que reposa en Roma, como parte de la tumba de Julio II. De ahí parte del título de la entrada. El resto viene de los cuernecillos que tiene en la cabeza el bíblico personaje.

¿Un personaje bíblico con cuernos? No puede ser otro que el demonio, pensarán con razón muchos de ustedes. Pero al parecer un “fallo” o "libre albedrío" en la traducción de la Biblia llevó a Miguel Ángel a colocarle unos cuernos al personaje. Me explico un poco mejor.

El Éxodo, segundo libro de la Biblia, en su capítulo 34, versículos 29-35, narra cómo Moisés bajó del monte Sinaí y cómo su cabeza brillaba con rayos de luz. En la imagen adjunta tienen ustedes una interpretación de este pasaje. Pero la palabra “rayos” en hebreo también significa “cuernos” y de ahí viene el problema. ¡Rayos, que son cuernos! Diría alguno al ver el Moisés esculpido por primera vez. Y frente a esto Buonarroti explicaría que cuando San Jerónimo tradujo el Antiguo Testamento al latín y se enfrentó a esta parte, decidió que nadie salvo Cristo (que es uno y trino, no lo olviden ustedes) podría tener rayos de luz en la cabeza. Por lo tanto optó por el otro significado de la palabra y así quedó en que Moisés bajó del Sinaí con cuernos en su cabeza. Esta versión fue la que tomó Miguel Ángel para esculpir su enorme figura para la tumba de Julio II, una obra que por otra parte le llevó mucho tiempo y le dio un buen número de quebraderos de cabeza.

MoisésFoto: romephotoblog
Más información: wikipedia, Miguel Ángel de Varios Autores

domingo, 28 de junio de 2009

La perra de Guillermo de Orange

JaraHoy ha sido un día un poco duro para mi querida perra. Aquellos que tengan el libro de Curistoria en su poder y no identifiquen a quién está dedicado, ese “Jara” que aparece a modo de dedicatoria en las primeras páginas hace referencia a este querido animal. Decía que hoy ha sido un día un poco duro para ella porque a pesar de disfrutar nadando de lo lindo y gustarle el agua más que al dueño, odia los baños relativos a su limpieza. Y hoy ha tocado baño en la terraza. Para resarcirle de ese mal rato, aunque ella no lo perciba, hoy escribiré una Curistoria sobre perros.

Leía hace poco en el libro de Juan Carlos Losada titulado “San Quintín”, del que han salido algunas curistorias últimamente, como habrán visto, algo que viene perfecto para este propósito perruno de hoy. En 1572, los gloriosos tercios españoles de aquel tiempo llevaron a cabo una de sus famosas encamisadas durante los combates por la ciudad de Mons. En aquel lance estuvo a punto de morir Guillermo de Orange. Era la noche que unía el día 11 de septiembre con el 12. Las tropas españolas, al mando de Julián Romero asaltaron el campamento enemigo. El príncipe de Orange estaba dormido y no se había percatado en un primer momento del riesgo que corría y de lo que estaba pasando a su alrededor.

Fue su perra, de color blanco, de raza spaniel (es decir, “española”, curiosamente) y llamada Kuntze, la que le despertó con sus ladridos. Dormía a su lado y gracias a ella pudo reaccionar y salvar su vida. Desde aquel día siempre durmió con un perro a sus pies. Kuntze le había salvado la vida y no sabía cuándo podría presentarse otra ocasión similar. Esta es también la causa de que Guillermo de Orange fuera retratado en no pocas ocasiones con un perro a su lado.

Más información:San Quintín de Juan Carlos Losada, wikipedia, Los tercios

viernes, 26 de junio de 2009

El tiempo de entrenamiento de los pilotos

El tiempo de entrenamiento de los pilotosHay cientos, incluso miles, de pequeñas cuestiones, problemas y situaciones que hicieron que la Segunda Guerra Mundial discurriera como discurrió y acabara como acabó. Ya hemos visto otras veces en este mismo blog cómo hechos insignificantes a priori se convertían en puntos de inflexión. Hoy vuelvo a explicar una situación similar.

Para un piloto de combate las horas de entrenamiento son la base para poder enfrentarse posteriormente con garantías al enemigo. El entrenamiento de pilotos consume tres factores claves muy necesarios en la guerra real: el propio piloto, los aviones y el combustible. Es decir, los mandos deben decidir en qué momento dejan de usar estos tres factores en fase de entrenamiento y los ponen a disposición del combate real. Cuanto mayor sea el entrenamiento, mejor será posteriormente el desempeño de la acción de combate, pero a veces no hay tiempo y las circunstancias de la guerra mandan.

En 1942, los alemanes comenzaron a notar la escasez relativa de uno de los tres recursos de los que hablaba anteriormente: el combustible. Desde el comienzo de la guerra y hasta aquel momento, los nuevos pilotos disponían de unas 240 horas de vuelo antes de entrar en combate. En cambio, los británicos recibían solo 200 horas y los rusos ni siquiera llegaban a esas.

En 1942 Alemania bajó su tiempo de entrenamiento a 205 horas, mientras que los británicos sumaron otras 40 horas a las 200 que venían invirtiendo. Los EEUU por aquel entonces dedicaban 270 horas a entrenar a sus pilotos. Cada vez había menos aviones y combustible nazis disponible. Esto obligó a bajar el tiempo de preparación a 170 horas. Muy pocas comparadas con las 340 que ya invertían los británicos y las 360 de los EEUU. El tiempo bajó aún más para los pilotos alemanes hacia el final de la guerra.

Es muy complicado medir la importancia exacta de este hecho en los combates aéreos, y más complicado aún medir su peso en la guerra. En cualquier caso, fue otro de los pequeños pesos que fueron inclinando la balanza. La falta de combustible disminuyó el entrenamiento de los pilotos.

Más información: Dirty little secrets of the World War II de James F. Dunnigan y Albert A. Nofi

jueves, 25 de junio de 2009

El día que la música murió

Ayer, mientras volvía a casa del trabajo, escuchaba una de las mejores canciones que conozco, “American Pie” de Don McLean. Estoy convencido de que la conocen. Y se me cruzó por la cabeza que debería hablar en Curistoria sobre “el día en que la música murió”. Ese fatídico día no fue otro que el 3 de febrero de 1959.

Aquel invierno de finales de la década de 1950, una gira llamada “The Winter Dance Party” recorría EEUU. Muchos conciertos en una gira demasiado corta y con largas distancias, y un autobús desastroso para aquel tiempo invernal, obligaron a que el transporte por carretera no fuera finalmente la mejor opción. La alternativa fue el avión.

El piloto, Roger Peterson, de un avión Beechcraft Bonanza B35 se hizo cargo de aquel viaje. En el avión, mejor dicho, avioneta, sólo podían viajar otras tres personas. “Big Bopper” Richardson, uno de los participantes en la gira, tenía un poco de gripe y pidió ir en el avión. Un tipo de la banda de Buddy Holly, Waylon Jennings, le cedió su plaza. Al conocer esto, Holly le comentó en broma a aquel miembro de su banda: “espero que tu viejo autobús se congele”; haciendo referencia a las penurias del viaje en aquellos autobuses no preparados para tan severo frió. Jennings le respondió a Holly: “espero que tu viejo avión se estrelle”. Una broma poco afortunada, sin duda.

El tercer asiento libre, junto con Richardson y Holly, lo ocupó Ritchie Valens, otra de las estrellas de la gira. En principio en el avión iba a viajar Tommy Allsup, otro tipo de la banda de Holly, pero Valens nunca había viajado en avioneta y pidió hacerlo en aquel caso. La suerte, malvada en último caso, quiso que se lo jugaran con una moneda al aire. Ritchie Valens ganó en aquella ocasión y la moneda, al caer de su lado, le condenó a muerte.

El avión, con estos pasajeros, estrellas de la música, se estrelló aquella noche en un campo de maíz. Dos de los cuatro estaban en la avioneta casi por casualidad.

En 1971, Don McLean grabó la canción “American Pie”, que narra de una forma muy personal las sensaciones de aquel día en que “la música murió”. Una canción sencillamente genial y que escucharán con renovado interés después de esta Curistoria, si no la conocían ya. Cerraré esta historia con unas frases de esta canción:
And in the streets: the children screamed,
The lovers cried, and the poets dreamed.
But not a word was spoken;
The church bells all were broken.
And the three men I admire most:
The father, son, and the holy ghost,
They caught the last train for the coast
The day the music died.
Más información: wikipedia

miércoles, 24 de junio de 2009

Los números de El Pentágono

Los números de El PentágonoSupongo que todos sabrán que "El Pentágono", hablando de edificios, temas militares o de EEUU, no puede ser otra que el tremendo edifico que alberga las oficinas centrales del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Mítico y archiconocido, me dispongo a darle hoy un pequeño repaso a algunas curiosidades sobre el mismo.

El nombre proviene de su forma, como es obvio, que es exactamente un forma geométrica de cinco lados iguales. Pero el número cinco no termina aquí su presencia en el edifico. Si no contamos las que están bajo tierra, que son dos, el edificio tiene cinco plantas. Cada una de estas plantas tiene cinco pasillos concéntricos que las recorren totalmente. La zona central de El Pentágono tiene una superficie aproximada de cinco acres (20.000 metros cuadrados) y es conocida como la "zona cero". Se denomina así porque se suponía, durante la Guerra Fría, que ese sería el punto principal y primero de ataque por parte de la Unión Soviética en caso de una guerra con misiles nucleares.

Pero dejemos el cinco y vayamos al siete. Estos son los minutos que se tarda en llegar andando desde cualquier punto del edificio a cualquier otro. Eso sí, no tengo datos sobre qué velocidad se le supone al caminante o si están contabilizados los tiempos de espera en controles o cosas similares. En cualquier caso, para un edificio de tal calibre es un tiempo más que aceptable.

Se comenzó a construir por estas mismas fechas, pero del año 1941, y se finalizó a comienzos de 1943. Como ustedes, avispados lectores, se habrán dado cuenta, en este tiempo EEUU estaba enfrascada en plena Segunda Guerra Mundial, y como no podía ser de otra forma, esto tuvo sus consecuencias. Por ejemplo, no se pudo utilizar mármol en la construcción del mastodonte porque el principal proveedor de mármol del mundo, que es Italia, estaba en el bando contrario. Mala suerte para EEUU y mala suerte para los vendedores de mármol italianos, porque con el tamaño de esta obra más de uno habría hecho un buen negocio. También influyó la guerra en que no se usara acero, al menos masivamente, en su construcción. A pesar de tener más de 41.000 columnas, el acero era totalmente necesario para que la maquinaria de guerra pudiera seguir siendo productiva.

Más información: wikipedia, The Pentagon

martes, 23 de junio de 2009

La muerte de Enrique II

La muerte de Enrique II¿Recuerdan ustedes la tonta y absurda forma de morir de Antonio Bienvenida? Una Curistoria con un título muy apropiado: Hasta el rabo todo es toro. Bien, pues volvemos a ver la parte de la muerte más curiosa y extraña. En este caso nuestro protagonista es Enrique II de Francia.

Uno de los innumerables eventos de celebración de la boda de su hija con Felipe II de España fue un torneo en el Enrique II, el Rey, participó como uno más. En uno de los combates, el 30 de junio de 1559, se enfrentaban el Rey y el Conde de Montgomery y la mala suerte pasó por allí malhiriendo a Enrique II. Una astilla de la lanza de su oponente penetró por una de los finos huecos que para permitir la visión tenía la celada del rey y fue a parar al cerebro de este, a través de su ojo. Malherido, se puso al monarca en manos de los mejores médicos y cirujanos.

¿Qué les quedaba a los cirujanos como única y última opción? La trepanación del cerebro del rey. Pero amigos, meterle mano, literalmente, a la sesera de un monarca no es cosa fácil, por lo que se tomaron algunos “voluntarios” para poder practicar antes. Un grupo de condenados a muerte fueron seleccionados para que prestaran su cabeza para la prueba. Reprodujeron el daño que tenía el rey, metiéndoles una astilla por el ojo y luego intentaron solucionarlo. Ninguno de ellos sobrevivió. Por cierto, tampoco el rey sobrevivió a este trance, como bien apuntaba ya aquella prueba con los pobres infelices.

Más información: San Quintín de Juan Carlos Losada, wikipedia

lunes, 22 de junio de 2009

Los nazis y la picaresca española

AhnenerbeSegún narra Juan Eslava Galán es su libro “Los años del miedo”, que ya he utilizado como fuente en alguna otra Curistoria y que ya les he recomendado, había una extraña conexión entre los nazis arios y puros de Alemania y algunos de los españoles de Jaén. O eso creían algunos. ¿Sorprendente? Lo más sorprendente se lo contaré luego, al final del “chascarrillo”.

En 1935 existía una organización en Alemania, llamada Ahnenerbe, que tenía como objetivo el estudio de temas raciales con una orientación clara hacia donde ustedes ya supondrán. Este instituto envió al norte de Jaén a unos tipos, no me atrevo a llamarlos investigadores, con el fin de descubrir la conexión entre los alemanes más alemanes y los nativos de esta zona, a raíz de unos colonos que se instalaron por allí en tiempos de Carlos III.

Para llevar a cabo la investigación debían hacer algunas pruebas comprobatorias. En concreto, era necesario medir y estudiar el cráneo de los paisanos para localizar el enlace ancestral. Los jienenses, por amor al arte no se iban a poner a disposición de los foráneos, por lo que a estos no les quedó más remedio que usar una razón más sólida y universal: el dinero. Cada paisano dispuesto al estudio cobraría 5 pesetas de la época.

Tardó un momento en correr por toda la zona la noticia de que unos extranjeros pagaban por medirte la cabeza. Y allá que fueron no pocos nativos a dejarse estudiar. Pero claro, vista la oportunidad y con el acicate a la inteligencia que da el dinero fácil, comenzaron a aparecer hermanos gemelos y hasta trillizos, que permitían cobrar por el estudio dos y hasta tres veces, usando una sola cabeza.

Pero pensarán ustedes, no puede ser que los nazis fueran tan zoquetes como para no hacer alguna comprobación de identidad. Y tienen razón. Pedían la partida de bautismo para identificar las personas y además para comprobar que eran de aquella zona, cuestión que de otro modo les invalidaba para el estudio. Pero el español, a la hora de coger dinero fácil es hábil y generoso. Y esa habilidad le llevó a encontrar una solución al problema y esa generosidad le llevó a compartir sus ganancias con algún sacristán dispuesto a hacer partidas de bautismo duplicadas y hasta triplicadas, cambiando el nombre del bautizado. No tengo que decirle la validez del estudio.

Les prometía al comienzo de la entrada que lo más sorprendente de todo esto vendría al final y ahí voy. No sé si a ustedes les parecerá tan sorprendente como a mí que unos tipos supuestamente científicos y listos, estudiantes de personas y razas, no fueran lo suficientemente listo como para saber que la picaresca del español está siempre alerta. ¿No les llamaría la atención el número de mellizos de la zona? ¿No sospecharían sobre la sonrisa de los paisanos cuando entraban en su despacho para ser estudiados y en la aún más grande sonrisa cuando salían o cuando se los cruzaban por la calle?

Más información: wikipedia, Los años del miedo de Juan Eslava y Galán

domingo, 21 de junio de 2009

El plan de trabajo de Truman Capote

Truman CapoteHace unos días me hice con un simpático libro que narra las manías, métodos y ritos de los escritores. Se titula “Escribir es un tic” y está escrito por Francesco Piccolo. Es un libro muy entretenido y va pegando saltos entre escritores de todas las épocas exponiendo cómo afrontaban estos el noble y nunca bien valorado arte de la escritura. Cuándo escribían, cómo, con qué manías…

Exponiendo los planteamientos básicos de escritura, el libro cuenta que, según Paul Bowles, Truman Capote tenía perfectamente planificada su actividad literaria para un buen número de años. En 1949, Capote le explicó a Bowles, con todo lujo de detalles, sus planes de escritura para los próximos veinte años. Es decir, uno a uno contó cómo serían sus libros y sobre qué tratarían. Según explicaba Bowles, el plan tenía tal nivel de detalles y parecía tan trabajado que lo tomó por una broma o una tomadura de pelo del escritor.

Saber qué iba a escribir, sobre qué temas y cuál eran los rasgos principales de sus siguientes novelas y obras, parecía algo imposible. Esto ocurrió en 1949, y años más tarde Bowles comprobó que lo que había escuchado se estaba cumpliendo con pasmosa fidelidad a los planes. Una tras otra, todas las obras descritas por Capote fueron siendo escritas y saliendo al mercado. Desde mucho antes de comenzar a poner la primera letra sobre la primera hoja en blanco, Truman Capote ya tenía las líneas maestras en su cabeza. No sólo de aquello que comenzaba, sino de la siguiente, y la siguiente…

Más información: Escribir es un tic de Francesco Piccolo

viernes, 19 de junio de 2009

La mujer con las piernas del millón de dólares

La mujer con las piernas del millón de dólaresEn estos tiempos en los que vivimos, cuando se pagan más de 100 millones de euros por un jugador de futbol, no es extraño que se aseguren esas piernas tan valiosas por una gran cantidad. Pero esto no es algo nuevo, de hecho, hay una mujer conocida como “la mujer de las piernas del millón de dólares”. Esta bella dama no era otra que Betty Grable.

Grable es una de las diosas de ese mundo tan atractivo y artístico que es el de las pin-up. Comenzó en el mundo del cine como una de las bailarinas y actrices que lucían palmito y estilo en las películas de los años 40 y 50 del siglo pasado. Según parece, nuestra amiga era tan buena en este tipo de actuaciones que llegó a ser la mejor pagada de todas ellas.

Del cine pasó a la fotografía y también fue una cotizada modelo. Estas fotos de Grable, pin-ups, fueron admiradas con gran deleite por los soldados de la Segunda Guerra Mundial. En 1943 posó para la foto que le daría más fama como pin-up y que pueden ver ustedes junto a esta entrada. El autor de la foto fue Frank Powolny y los soldados le estuvieron agradecidos por aquel trabajo durante las largas noches de guerra (intuyo). Después de esto, sus piernas fueron aseguradas por valor de 1 millón de dólares de la época y comenzó a conocerse como “la mujer con las piernas del millón de dólares”. Por cierto, la aseguradora fue Lloyd’s. Seguramente lo valían.

Más información: wikipedia, Bombshells.com

jueves, 18 de junio de 2009

El padre severo que no era lo que parecía

La historia de hoy es muy parecida a la que ya conté hace, curiosamente dentro de dos días, exactamente un año. Explicaba entonces que “La Ronda de Noche”, el famoso cuadro de Rembrandt, es en realidad una escena diurna, pero esto únicamente fue perceptible después de una limpieza y restauración de la obra.

Hoy hablaremos de un cuadro de Gerard Ter Borch (o Terburg, o Terborgh o Terboch, como deseen), artista holandés del siglo XVII. Para ser exactos, no hablaremos de Borch, sino de uno de sus cuadros. Se le considera, al artista no al cuadro, un buen pintor sobre la vida y las costumbres de las clases acomodadas. Dentro de esta categoría podemos incluir la obra conocida como “La amonestación paterna”, pintada hacia mediados de aquel siglo. El nombre que acabo de mencionar, es el que se utilizó durante años para referirse a la obra porque se creía que eso era lo que representaba: un hombre regañando a su hija.

Más tarde el cuadro fue rebautizado como “Conversación galante”. Una restauración y limpieza pusieron de manifiesto algunos detalles que le dieron una nueva explicación. Lo que parece ser una bolsa de monedas surgió en la mano del hombre sentado, convirtiéndolo de padre severo en amigo de prostíbulos. Este es el nuevo sentido del cuadro: un hombre pagando a una alcahueta para contratar los servicios de la mujer joven. Vamos, blanco y en botella, no sé si me entienden. Sin duda un giro sorprendente de este cuadro. De escena familiar a escena prostibular. Lo sé amigos, lo sé, me acabo de inventar una palabra, pero quedaba una frase bonita. Espero me lo disculpen. No es lo peor que se me pasó por la cabeza. Podría haber cerrado con: "De padre severo a put_ro". ¡Dios, lo he hecho!.

Más información: ¿De qué se ríe la Mona Lisa? de Mabel Figueruelo, wikipedia.

miércoles, 17 de junio de 2009

Escapando de la RDA: Conrad Schumann

Escapando de la RDA: Conrad SchumannSeguro que la foto que acompaña esta entrada es conocida por ustedes y la tienen perfectamente en la memoria. Ese soldado que corre (y salta) se llamaba Hans Conrad Schumann, había nacido en 1942 y murió a finales del siglo pasado. Posiblemente sea el más famoso desertor de la RDA y no sólo por haber sido “pillado in fraganti”.

En 1961, siendo soldado, concretamente el 15 de agosto de 1961, estaba vigilando la construcción del muro de Berlín, que llevaba tan solo tres días en marcha. Como ustedes comprenderán, y a pesar de la impresionante efectividad alemana, en tan pocos días, aquella barrera que dividiría la ciudad en dos durante décadas no era más que una pequeña línea de alambres de espino. La barrera física no iba a ser más que la culminación de la separación que ya existía. Un Berlín occidental y capitalista aislado de un Berlín oriental y socialista.

Desde el oeste, la gente animaba a la deserción del “bando contrario”. Schumann, que por lo que parece no tenía muy claro que la mejor parte para quedarse a vivir fuera el este, hizo caso a los que gritaban desde el otro lado del incipiente muro, salió corriendo y saltó la valla de alambres. Montó en un coche de policía y se alejó rápidamente de allí. Aquel acto es aún hoy un referente, porque fue capturado por una cámara y porque fue un soldado el que desertaba. Además, un soldado que debía vigilar la construcción del muro.

Una última duda me asalta. En la foto, tomada por Peter Leibing, aparece otro tipo sacando “la misma foto” (o al menos eso me parece). ¿Por qué uno se hizo tan famoso y el otro no? Quizás por Leibing era un fotógrafo profesional que trabajaba para una agencia y el otro no. Lo desconozco. Esto me recuerda a la historia de Iwo Jima que ya pasó por Curistoria.

Fuente: wikipedia, El Mundo

martes, 16 de junio de 2009

Buscando una bala con un detector de metales

Buscando una bala con un detector de metalesHace ya unas semanas escuché de refilón en el Canal Historia, una Curistoria sobre la invención del detector de métales y su uso en la curación de un presidente de EEUU después de recibir un disparo. Tomé nota rápida de las siguientes palabras “detector de metales, bala y presidente”. Y hoy me dispongo a contarles a ustedes esta historia.

Uno de los inventos que se atribuyen a Alexander Graham Bell es el detector de metales, aunque para serles sinceros, no está del todo claro qué parte de la invención le corresponde realmente. Lo que sí le pertenece por derecho es el uso de uno de los primeros aparatos de esta clase para intentar ayudar a los médicos que trataban al presidente de los EEUU James Garfield. Este tipo comenzó su mandato en 1881, en marzo, y solo unas cuantas semanas después sufrió un atentado. Los médicos se encontraron con un problema: no sabían dónde se encontraba la bala en el cuerpo del presidente.

Para solucionar este problema, y después de algunas no muy efectivas y más bien contraproducentes acciones de los médicos, se recurrió al detector de metales de Bell. Este dispositivo había funcionado sin fallos y con garantías en las pruebas realizadas, pero había llegado el momento de la verdad. Lamentablemente Bell no fue capaz de localizar la bala en el cuerpo de Garfield. El presidente murió unos meses más tarde, en septiembre, después de padecer fiebres e ir de mal en peor desde el atentado.

¿Por qué falló el invento? Pues hay dos explicaciones, y puede ser una de ellas o las dos en conjunción. La primera, y la más curiosa, es que el presidente estaba acostado en una cama con un colchón de muelles metálicos. Esto interfería en el buen funcionamiento del detector e impidió detectar la bala. La segunda, menos curiosa pero también lógica, es que la bala estaba demasiado profunda en el cuerpo del presidente como para que fuera detectada por el aparato.

En descargo de los implicados en el hecho, aclaremos que en aquel tiempo los colchones con muelles metálicos no eran tan comunes y a nadie se le pasó por la cabeza que pudiera ser aquello la causa de la nula ayuda del detector de metales. Bueno, Bell sí que lo sugirió, aunque los hechos muestran que no le hicieron mucho caso.

Fuentes: about.com, Associated Content, exapamicron, wikipedia.

lunes, 15 de junio de 2009

Las anchoas de Carlos V

¿Han pensado alguna vez en retirarse a un monasterio a descansar? Aunque solo sea un tiempecito que las vacaciones no dan para mucho más y el dinero no da para un retiro perpetuo. Bueno, pues es una idea casi atractiva, huir “del mundanal ruido” que dijo Fray Luis de León, pero después de conocer algunos detalles sobre el retiro de Carlos V, la cosa se pone aún más apetecible.

Ya saben ustedes que después de una vida plagada de batallas, intrigas y política, el emperador Carlos V decidió retirarse al monasterio de Yuste, después de ceder los trastos (léase el poder sobre medio mundo) a su hijo Felipe II. Uno lee esto y lo une con el afán por la cristiandad del protagonista, a pesar de algunos encuentros más que graves con la Iglesia, y piensa en un retiro sosegado de meditación y oración. Efectivamente así lo hizo, y Carlos V oró mucho y meditó aún más. Pero como ya había demostrado en multitud de ocasiones a lo largo de los años no era un tipo mal orientado mentalmente y tomó sus medidas para hacer el retiro más llevadero.

Oración; sí. Paseos; también. Reposo; por supuesto. Meditación; mucha; Pero también otras cosas. Por ejemplo, se llevó a su retiro su colección de relojes, con los que disfrutaba enormemente. Y no solo esto, sino que también se llevó a su relojero particular, Juanelo Turriano, para que cuidara de la colección y construyera artilugios mecánicos para asombrar y deleitar al emperador. Los soldaditos de plomo que atesoraba también viajaron hasta aquel monasterio y constituían otro de sus entretenimientos. Haré aquí un paréntesis para comentarles a ustedes que este tipo ya me caía simpático, pero desde que conozco esta afición, que tenemos en común, ya lo tengo en un altar.

Placeres mundanos todos estos para disfrutar en un monasterio, pero no acaba aquí la cosa. ¿Cuál es el placer más mundano de todos? Quizás los manjares. Pues de ellos también iba bien servido nuestro amigo Carlos V. Las perdices, bizcochos, ostras, salchichas y, sobretodo, la cerveza fría, eran comunes en su mesa y las consumía en cantidad y con gran deleite. Amigos, dos de las mejores cosas de este mundo estaban en aquel retiro: soldaditos de plomo y cerveza. Ya no parece que fuera tan aburrido aquel monasterio.

Pero lo que más me ha llamado la atención ha sido que el emperador no pudo vivir sus últimos años sin las anchoas del Cantábrico. Se las hacía traer periódicamente para ponerlas en su mesa. Sin duda sorprendente y todo un triunfo para este producto. Ahora, cada vez que coman ustedes anchoas del Cantábrico piensen en que están deleitándose con un manjar de emperadores.

Fuente: San Quintín de Juan Carlos Losada

domingo, 14 de junio de 2009

Novedades con Historia

Novedades con HistoriaMe van a permitir, queridos amigos, hacerles una recomendación sobre una magnífica web denominada "Novedades con Historia". No dudo que muchos de ustedes comparten con este que escribe la pasión por los libros. No sólo por leerlos, fin último, sino también por conocerlos, saber de novedades y pensar en cómo seguir engrosando la biblioteca.

Novedades con Historia nos presenta en forma de blog las últimas novedades del mundo editorial relacionadas con la novela histórica y con el ensayo, también histórico. Es decir, en un único sitio estaremos informados sobre los últimos lanzamientos con los que las editoriales nos tientan. Les aconsejo apuntarse la dirección y suscribirse al blog. Es casi un servicio público.

Por cierto, no puedo negar, y no me gustaría escondérselo a ustedes, que el autor de esta nueva página es un buen amigo mío. No es la primera vez que capitanea un proyecto de este tipo y los resultados siempre han sido más que notables. Por lo tanto, ahí va mi consejo y ustedes tienen la última palabra. Tengo pocas dudas de que a los lectores de Curistoria les parecerá atractiva.

sábado, 13 de junio de 2009

George W Bush y Felipe II

Brian BirdwellNo me negarán ustedes que el título de esta entrada es sumamente llamativo. ¿Qué tendrán en común Felipe II, rey español del siglo XVI, y George W. Bush, presidente de EEUU hasta hacer unos meses? Déjenme que se lo explique.

Hace unos días llegué, no recuerdo vía qué, hasta una web sobre leyendas urbanas. En esta web las analizan y denuncian cuáles son falsas, marcando también las que son ciertas. Una de las que marcaba como ciertas me llamó la atención. En concreto, la historia cuenta una situación cuando George W. Bush, después de los ataques del 11 de Septiembre, visitó a algunos de los heridos en el hospital. Uno de estos heridos eran el Teniente Coronel Brian Birdwell.

En aquella visita, al presidente le acompañaba su esposa y por lo tanto Primera Dama. Ella fue la primera que entró en la habitación del teniente Birdwell, que tenía serias quemaduras. Después un par de minutos, el presidente entró en la habitación, se acercó a la cama del herido y después de algunas palabras, levantó su mano e hizo el saludo militar. Birdwell, a pesar de estar seriamente herido y dolorido, respondió al saludo levantando a su vez la mano hasta la frente. Según parece, aquel movimiento le llevó toda una eternidad al militar, tiempo durante el cual Bush siguió erguido como un palo y con la mano en la frente; saludando militarmente.

De acuerdo al protocolo militar, el subordinado es el que comienza el saludo y lo mantiene hasta que el superior responde y acaba su saludo. Sólo entonces puede bajar la mano. George W. Bush es (o era, no lo tengo muy claro) Teniente Primero, por lo que en términos militares era un subordinado del Teniente Coronel Birdwell. De esta forma mostró su respeto hacia el herido. Y posiblemente, siendo este un militar, fue la mejor forma de hacerlo.

¿Y cómo enlaza esto con Felipe II? Pues simplemente que cuando leí esta historia me recordó una situación similar entre Felipe II y el duque de Saboya después de la batalla de San Quintín. Felipe II, que no había estado en la batalla, llegó ante la tienda del duque y este salió y se inclinó a besarle la mano. Felipe II le abrazó, sin dejarle hacerlo y le comentó que era él quien debía besarle la mano por la gran victoria que había conseguido. Salvando las distancias, ambos son casos en los que el superior se “postra” frente al subordinado para agradecerle u honrarle sus acciones.

jueves, 11 de junio de 2009

Los largos dedos de Paganini

Los largos dedos de PaganiniNiccoló Paganini está en el altar que la historia ha puesto para que se encaramen a él los más grandes personajes del mundo de la música. Violinista, violista, guitarrista y, por supuesto, compositor, nació en 1782 en Italia y falleció en 1840. Alcanzó enorme fama en su tiempo y sirvió de inspiración y acicate para muchos colegas de su época. Por lo que parece, posiblemente haya sido uno de los mejores violinistas de todos los tiempos, con un genial oído y un dominio de las técnicas asombroso.

Como en otros muchos casos, no se sabe bien si fueron las condiciones innatas las que le llevaron a la cumbre o si la búsqueda de la cumbre cambió las condiciones que la naturaleza le había brindado. Yo me inclino por una combinación de ambas, pero ya no tengo claro el orden de las cosas. Me explico.

Paganini tenía unos dedos extremadamente largos, se dice que sus manos medían cuarenta y cinco centímetros. Evidentemente, esto ayuda a la hora de tocar el violín y de llevar dicha habilidad a niveles de complejidad altísimos. Lo que ya no está claro es si estos larguísimos dedos se debían al Síndrome de Marfan, que se caracteriza precisamente por una longitud inusual de los miembros del cuerpo. O si lo que padecía nuestro músico era aracnodactilia, una enfermedad genética que provoca que los dedos sean muy largos y algo curvos.

Esto sería si creemos en que las condiciones naturales, junto con muchas horas de trabajo, convergieron en Paganini para guiarlo al éxito. Si, en cambio, nos inclinamos porque las cosas ocurrieron en el sentido contrario, es decir, que las muchas horas de trabajo causaron cambios en la morfología de Paganini, que ayudaron a su dura entrega para mejorar y mejorar, tenemos otra explicación. Precisamente la creencia más extendida es esta última, en la que las largas horas de práctica al violín desde muy joven (tocaba la mandolina con 5 años, el violín con 7 y con 13 ya hacía giras) fueron alargando sus dedos. Sinceramente, no sabría decirles.

Nos queda una última opción, de la que también se habló en su tiempo, y que realmente es la más atractiva y menos realista: un pacto con el diablo. Sí amigos, como la vieja leyenda que se cuenta sobre Robert Johnson, el bluesman. Según esto, Niccoló Paganini habría vendido su alma al diablo a cambio de una técnica y un virtuosismo al violín nunca visto. ¿Con cuál se quedan ustedes?

miércoles, 10 de junio de 2009

Las pizzas indican si los EEUU preparan una guerra

Las pizzas indican si los EEUU preparan una guerraPrimeros días de Enero de 1991, la conocida actualmente como Primera Guerra del Golfo, entonces solo Guerra del Golfo, era inminente y el mundo entero estaba en vilo esperando el comienzo del ataque de EEUU a Irak. La suerte estaba echada y el conflicto era inevitable, solo quedaba esperar. ¿Quién fue el primero en darse cuenta de que el ataque estaba en marcha? ¿Quién fue el tipo que supo, sin estar metido en el ajo, que faltaban solo horas para que comenzara la feria? La respuesta es: Frank Meeks.

¿Y quién era este tipo? Pues el propietario de un buen número de franquicias de Domino's Pizza en Washington. Meeks tenía por costumbre seguir bien de cerca la marcha diaria de su negocio, y la noche del 16 de Enero de 1991 vio como el número de pedidos procedentes de la Casa Blanca, el Pentágono y el Departamento de Estado era más elevado de lo habitual. Sólo para la Casa Blanca se sirvieron más de cincuenta a lo largo de la tarde-noche.

¿Y por qué Meeks llegó a la conclusión de que el ataque a Irak estaba en marcha? Sencillo. Había vivido aquella misma situación antes de las invasiones de Panamá en 1989 y antes de la invasión de Grenada en 1983. En declaraciones a los medios de comunicación para avisarles de todo esto, nuestro gerente "pizzero" dijo: "No creo que estén sentados viendo un partido de los Redskins".

martes, 9 de junio de 2009

La fascinante historia de Eugene Bullard

La fascinante historia de Eugene BullardYa saben ustedes que las conversaciones de ascensor suelen ser insulsas, cortas y generales. El tiempo, el tráfico y cosas similares son el tema a tratar, por no hablar con los acompañantes de algo más profundo. Esto nos hace muchas veces perdernos buenas conversaciones y no conocer más profundamente a nuestros compañeros de “cajón”, cuando son gente realmente interesante. Y no me estoy refiriéndose a ese vecino o vecina que… bueno, ya me entienden. No.

Me refiero, por ejemplo, a Eugene Bullard. Un tipo de color que fue “piloto” de ascensores en Nueva York en el siglo pasado. Y digo piloto con toda la intención. El amigo Bullard era nieto de un esclavo y con sólo cinco años, a comienzos del siglo XX, tomó un barco para dejar los EEUU donde había nacido con destino a Europa. Allí empezó a boxear siendo apenas un adolescente y así pasaban los días hasta que estalló la Primera Guerra Mundial. Se decidió a combatir y se alistó en la unidad de infantería conocida como los “tragadores de muerte”, perteneciente a la Legión Extranjera Francesa.

En la batalla de Verdum fue gravemente herido y durante su recuperación decidió cambiar de unidad. Pidió ser trasladado al ejército del aire. Su petición fue aceptada y en 1917 se convirtió en el primer piloto de combate de color. De aquí que yo le confiera el título de piloto de ascensores. Al fin y al cabo, un piloto es un piloto.

Finalizada la guerra, fue batería de un grupo de jazz que solía tocar en un bar del mítico barrio de Montmartre. Hasta aquí una vida que daría para una gran película. Pero hay más. En 1939 fue reclutado por el servicio de inteligencia francés y un año más tarde, cuando los nazis llegaron a París, el bueno de Bullard les combatió con tanto ahínco como mala fortuna, ya que fue gravemente herido. Fue llevado de vuelta a EEUU, vía España, por cierto.

Después de todas estas hazañas y con más de quince medallas por sus acciones por Francia, en 1954, tuvo el honor de ser uno de los tres hombres que encendieron la llama en la Tumba al Soldado Desconocido en el Arco del Triunfo de París. Todo un honor que supone un colofón perfecto para una vida llena de aventura.

Todo esto que les he contado yo de mala manera, se lo podría haber contado de primera mano, y con todo lujo de detalles, un simple “piloto de ascensores” allá por la década de 1960 en el edificio del Rockefeller Center. ¿Cuántas grandes personas dejamos pasar a nuestro lado sin escucharlas como se merecen?

lunes, 8 de junio de 2009

La revolución de la Compañía Británica de las Indias Orientales

La Compañía Británica de las Indias Orientales controló India a través de un ejército de soldados nativos, conocidos como sepoys, durante siglo y medio. El tipo de la imagen adjunta es un sepoy, para que se hagan ustedes una idea. Pero como no podía ser de otra forma, los oficiales eran británicos.

A mediados del siglo XIX se comenzaron a distribuir entre los sepoys un nuevo diseño de un rifle. Este utilizaba unas balas cónicas, diferentes de las balas de mosquete anteriores. El nuevo modelo de rifle y balas proporcionaba un mayor alcance y acierto, o puntería. Un cartucho de papel engrasado por la parte exterior contenía la bala y la pólvora de tal forma que esta siempre estaba seca. Para cargar el rifle antes de disparar se debía morder este cartucho de papel para dejar la pólvora al descubierto y poder disparar.

Recuerden que salvo los oficiales, los soldados de este ejército, de esta Compañía Británica de las Indias Orientales, eran nativos indios. Con el nuevo sistema de balas implantado, surgió un rumor entre la tropa. Alguien comenzó a decir que aquella grasa que recubría las balas estaba hecha, o al menos contenía, grasa de cerdo y vacas. Es decir, morder el cartucho, cuestión imprescindible para disparar, hacía a los hindús “comer vaca” y a los musulmanes “comer cerdo”. Todo un sacrilegio para ambos.

En 1857, en Meerut, casi cien sepoys se negaron a combatir con aquellos rifles nuevos por el problema que suponía morder las balas. Fueron arrestados y condenados a diez años de trabajos forzados. El resto de soldados tomaron aquello como una persecución religiosa más que como un tema de disciplina militar y se rebelaron, matando a algunos oficiales y liberando a sus compañeros.

Finalmente todo aquello derivó una rebelión general y costó un buen número de bajas por ambas partes. De aquí nació un movimiento que luchó por la independencia hasta su consecución. Todo por unas balas recubiertas de grasa.

domingo, 7 de junio de 2009

El origen de la palabra whisky

El origen de la palabra whiskyHace unos días recibí en casa un bonito libro de David Torres titulado “Agua de Vida”, regalo de la marca de Whisky Cardhú. El libro, sobre el mundo del whisky, tiene una pinta estupenda y nada más comenzar a hojearlo (y ojearlo) me encontré con esto que les voy a relatar ahora.

Al parecer los monjes medievales llamaban “aqua vitae”, es decir, agua de vida, a líquido resultante de los alambiques. Un líquido con un sabor y unas características que serán fácilmente imaginables por parte de ustedes, teniendo en cuenta lo sofisticado del proceso.

Esta expresión en latín se vio transformada por el gaélico en “uisge beata”. No me pidan ustedes datos o explicaciones sobre esta transformación porque se me escapa. Mis conocimientos de gaélico, como de casi todo, son más bien nulos. Los años hicieron pasar este uisge a usqua y finalmente acabó siendo uisky. De aquí a la palabra whisky actual no hay nada.

Por lo tanto, y esta sí que es una Curistoria digna de barra de bar, la palabra whisky proviene de la expresión latina “aqua vitae". Eso sí, el viaje entre una y otra es largo, así que hagamos una paradita y tomemos un vaso con tranquilidad.

Por cierto, gracias a Richar por ponerme tras la pista.

El regalo de Nostradamus a Felipe II

En julio de 1557 las relaciones entre el Imperio Español y Francia no eran muy cordiales, aunque sin guerra abierta. Ambos sospechaban del otro y se preparaban para el combate. En este contexto, desde Francia salió un mensajero con una escolta considerable camino de la corte española. No sólo llamaba la atención la compañía armada del mensajero, sino también sus vestiduras. Una túnica de terciopelo de vivo color y un sombrero un poco raro destacaban entre el resto del paisaje.

Llego a la frontera de Flandes, donde se encontraba Felipe II en aquel momento, y pidió ver a este último sin demora. ¿La excusa? Un mensaje secreto y vital que tenía orden de entregar en mano al mismísimo rey. Desarmado y sin escolta fue llevado a Bruselas, donde se encontraba el rey español, que lo estaba esperando no sin cierta curiosidad por lo estrambótico del personaje y la situación. Una vez frente al monarca, el mensajero le mostró sus respetos y le entregó un sobre enorme de fieltro, diciéndole: “leed con atención pues el contenido podría cambiar el transcurso de los acontecimientos”.

La guardia real española ordenó al mensajero a entregar el sobre con las manos desnudas, sin guantes, por temor a que este estuviera envenenado. No sería extraño y no sería la primera vez que algo así ocurría. Entregado el sobre, el francés salió de la sala hasta nueva orden.

El sobre estaba atado con un fino cordel y lacrado con un sello que Felipe II desconocía. No era el sello de la casa real francesa. Siguiendo con las precauciones, el lacre fue roto por un ayudante usando un cuchillo, por si estaba ahí el tan temido veneno. Contenía un pergamino y un segundo sobre. Al ojear el pergamino lo primero que llamó la atención del rey fue una firma: Nostradamus.

El astrologo y adivino era conocido por todos, y a pesar de estar “al servicio de Francia”, era en cierta medida respetado y temido por los rumores de sus pactos con el diablo. El documento decía que lo que se enviaba allí no era otra cosa que el horóscopo del rey de España. Sin ningún motivo a priori, sencillamente como obsequio. Este era el contenido del segundo sobre, el horóscopo del gobernante del Imperio Español, enemigo potencial de Francia.

¿Qué decía el horóscopo? ¿Aseguraba que los astros estaban en contra del rey español y que una guerra con Francia le llevaría a la ruina? ¿Vaticinaba la muerte cercana en un combate con Francia? Todo esto son especulaciones, pero serían una buena razón para el obsequio. Si Felipe II creía la predicción del horóscopo Enrique II evitaba la guerra. Y no podemos ir más allá de las especulaciones. El rey español ordenó al mensajero volver a Francia con quinientos escudos para el mago Nostradamus como agradecimiento por su obsequio. Y hecho esto, quemó el sobre sin abrirlo.

Pensaría Felipe II que mejor no leerlo, aún sabiendo las posiblemente aviesas intenciones del mago francés, porque uno no sabe hasta dónde le influyen este tipo de cosas en el ánimo y en la razón.

viernes, 5 de junio de 2009

Próximo domingo en la Feria del Libro de Madrid


Amigos, sólo recordaros que el próximo día 7 de Junio, domingo, entre las 18:00 y las 21:00, estaré firmando el libro "Curistoria, curiosidades y anécdotas de la historia" en la caseta 20 de la Feria de libro de Madrid. Estaré encantado de conoceros y charlar con aquellos que tengáis la amabilidad de acercaros. Será para mi todo un honor y un placer.

jueves, 4 de junio de 2009

Miguel Ángel en el Juicio Final

Cuando hace unos días relataba la historieta sobre el Cupido de Miguel Ángel Buonarroti y cómo lo vendió, SUSO, un lector de blog, dejó un comentario en la entrada sobre “un hombre sosteniendo en sus manos la piel de una cara humana despellajada” en la Capilla Sixtina. Hoy contaré esa Curistoria, que por otra parte ya la tenía marcada en un libro que leí no hace mucho para traérsela a ustedes.

El Juicio Final, el maravilloso mural que Buonarroti realizó al fresco para el ábside de la Capilla Sixtina, en Roma, es una amalgama de figuras que van del horror infernal hasta la plenitud celestial. Miguel Ángel tuvo el valor de retratarse a sí mismo como San Bartolomé. Y digo que tuvo el valor porque la representación de este santo no es muy favorable, ya aparece desollado y se expone en la obra como una piel colgante y vacía. Como ustedes pueden ver en la imagen adjunta, es complicado asegurar que San Bartolomé sea un autorretrato del autor, pero al menos sí tiene un buen parecido y esta teoría suele ser aceptada.

Pero no acaba aquí la cuestión. Sigamos juzgando el Juicio Final. El 31 de Octubre de 1541 la obra fue descubierta para su contemplación. El hecho de la desnudez de los personajes fue todo un escándalo. Muchos fueron los críticos. Pablo III, el Papa, lo aceptó bastante bien, pero no así Biagio da Cesena, maestro de ceremonias del Papa. El genial Buonarroti se vengó de este quejicoso tipo retratándolo en la obra, por supuesto, en el infierno.

Al verse retratado de tan indigna manera, Da Cesena se quejó al Papa. Ya les decía yo que era un poco quejicoso. El Papa, que tenía cierto sentido del humor y mejor ánimo que el otro le comentó: “Si el pintor te hubiera colocado en el purgatorio, yo podría ayudarte pidiéndole que te pusiera en otro sitio; pero como te ha arrojado al infierno, no está en mi potestad quitarte de penar, porque allí no hay redención posible”.

Genial replica la del Papa y sutil venganza la del pintor. El quejica pasó a la historia con orejas de burro y dominado por una serpiente infernal. Eso sí, todo sea dicho, consiguió que algunos desnudos se cubrieran. Y esto fue sólo el comienzo. Años más tarde llegaron los “pantaloneros” que hicieron cubrir muchos más desnudos. Pero como en el caso de Conan… eso ya es otra historia.

miércoles, 3 de junio de 2009

Adolf Hitler, el hombre del año

Adolf Hitler, el hombre del añoEl evento más importante de 1938 tuvo lugar el 29 de Septiembre, cuando cuatro hombres de estado se encontraron en la residencia de Hitler, en Munich, para redibujar el mapa de Europoa. Los tres visistantes en esta histórica conferencia fueron el Primer Ministro Neville Chamberlain, de Gran Bretaña, el Primer Ministro Edouard Daladier de Francia y el Dictador Benito Mussolini de Italia. Pero con toda seguridad la figura dominante en Munich fue el afitrión alemán, Adolf Hitler.

El Führer de los alemanes, Comandante en Jefe del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea alemanas, Canciller del Tercer Reich, Hitler, cosechó aquel día en Munich el resultado de la audaz, desafiante e implacable política exterior que había ejercido durante cinco años y medio.Había convertido el Tratado de Versalles en virutas. Había robado Austria delante de los ojos de un horrorizado y aparentemente impotente mundo.

Todos estos hechos escandalizaron a las naciones que habían derrotado a Alemania en el campo de batalla sólo 20 años antes, pero nada aterroriza tanto al mundo como los implacables y metódicos hechos del pasado verano y comienzos del otoño que amenazaron con una guerra mundial sobre Checoslovaquia. Cuando sin derramamiento de sangre él redujo Checoslovaquia a un estado-marioneta de Alemania, forzando una revisión drástica de las alianzas defensivas de Europa y ganando su libertad de acción sobre Europa del este, consiguiendo la promesa de la poderosa Gran Bretaña de mantenerse al margen (y posteriormente de Francia). Adolf Hitler, sin duda, se convirtió en el hombre del año de 1938."

Todo este lo pueden ustedes leer en la edición de la primera semana de enero de 1939 de la revista Time, que declaraba a Hitler como el hombre del año 1938. Realmente hoy tenemos más o menos asumido que ser elegido como hombre del año por la revista Time es un privilegio y denota algo bueno. En este caso, Time dejaba claro que el protagonista del año anterior había sido Hitler, lo que no indica que estuviera de acuerdo con sus acciones. En cualquier caso, lo peor aún estaba por llegar y es cierto que en aquel momento Hitler había llevado a Alemania a un punto dominante en la política internacional.

Otro detalle interesante es que la portada de aquella edición es la imagen que acompaña esta entrada y que como ven ustedes, tiene poco que ver con Hitler. Es una de las contadas ocasiones en las que el elegido como protagonista del año no está fotografiado en la portada. En el resto de ocasiones habitualmente ha sido porque no es un personaje, sino un ordenador o cualquier otra cosa. Desde luego, la portada no es muy agradable lo que encaja con el personaje.

Gracias a mi buen amigo Palomar por ponerme tras la pista de esta Curistoria y no olviden ustedes que Hitler también fue propuesto para el premio Nobel de la paz.

martes, 2 de junio de 2009

Jean Nicot y el tabaco

Jean Nicot y el tabacoJean Nicot, y quédense con el nombre que es lo importante, es un tipo francés que nació en 1530 y murió con ese siglo XVI. De los setenta años que vivió, lo que nos interesa ocurrió a comienzos de la década de 1560.

Nicot fue embajador francés en Portugal entre 1559 y 1561. Por aquellos tiempos, Portugal y España dominaban el comercio con la recién descubierta América y de allí llegaba un nuevo producto: el tabaco. El embajador francés fue el encargado de llevar a Francia aquella nueva sustancia, que encontró allí un "mercado" especialmente receptivo. Describiendo una serie de propiedades médicas, fue promocionada como medicina en Francia.

En concreto, Catalina de Medici, reina de Francia hasta 1559 por su matrimonio con Enrique II, fue una de las primeras en acoger con entusiasmo el tabaco. Según parece, le ayudaba a luchar contra sus jaquecas. Como suele ocurrir, y seguimos viendo día a día en el mundo de la publicidad, un prescriptor famoso y poderoso puede ayudar a popularizar casi cualquier cosa.

Otro buen aficionado al tabaco fue el Padre Superior de la Orden de Malta, que lo popularizó entre sus monjes. Entre la reina Medici y los de Malta hicieron que lo más granado de París comenzara a consumir aquella planta que Jean Nicot había llevado desde Portugal. Este hecho convirtió al embajador en un personaje famoso.

He estado hablando hasta este momento de tabaco, pero no era así como se conocía entonces. Se conocía como Nicotina, en homenaje a nuestro protagonista. Más tarde se denominó así únicamente al ingrediente activo de la planta y también el nombre "técnico" de la planta proviene de nuestro Nicot.

lunes, 1 de junio de 2009

Balto, el perro que salvó Nome

Balto, el perro que salvó NomeNo hace mucho narraba el porqué del nombre del famoso oso Winnie the Pooh. Voy a tener que abrir una nueva categoría dedicada a las películas de animación infantiles, porque en estos días, y gracias a mi hijo Álvaro y su "pasión" por la película "Balto", he descubierto una historia que además de curiosa es ciertamente emocionante. Por cierto, si no han visto esta película, no es una mala inversión de tiempo. La película está inspirada en el hecho que les relato a continuación.

20 mushers, o conductores de trineo, y unos 150 perros se vieron envueltos en una carrera de más de 1.000 kilómetros para llevar a Nome, un pueblo de Alaska, antitoxina para acabar con un brote de difteria que estaba asolando esta localidad. Cuando digo carrera de trineos, no estoy hablando literalmente, sino que me refiero a una carrera contra el tiempo, contra la enfermedad, contra el frío y contra los kilómetros. Cubrir aquellos 1.085 kilómetros para llevar la antitoxina hasta Nome les llevó cinco días y medio. Cada minuto contaba para salvar vidas.

Corrían los primeros días de 1925 cuando ocurrió todo esto. Entre noviembre y julio el puerto más cercano estaba inaccesible debido al hielo que convertía el agua en terreno sólido no válido para la navegación. El único enlace de Nome en invierno con el resto del mundo era el ferrocarril. Los aviones aún tardarían un poco en dominar este tipo de comunicaciones. Aunque se consideró su uso en aquellos momentos, el mal tiempo anuló esta posibilidad. Finalmente las medicinas llegaron hasta Nenana por tren, pero de allí en adelante no había más posibilidad que los trineos y los perros. Entre Nenana y Nome: 1.085 kilómetros de hielo y nieve.

El 22 de enero se envió desde Nome el siguiente telegrama: "Una epidemia de difteria es casi inevitable aquí. STOP. Necesito urgentemente un millón de unidades de antitoxina. STOP.[...]". Había comenzado a morir gente y la solución no admitía demora. El 27 de enero, el musher "Wild" Bill Shannon comenzó el viaje con sus perros, recorriendo 84 kilómetros. Otros 19 fueron cubriendo la distancia entre Nenana y Nome en una carrera de relevos contra el reloj. El 1 de febrero de 1925 llegó a Nome Gunnar Kaasen, después de recorrer 85 kilómetros en su etapa final. Traía consigo la antitoxina y la epidemia fue atajada.

Una vez cumplida la misión con éxito, los mushers y los perros fueron considerados como héroes. Habían sido la única esperanza para el pueblo, y toda la región, y habían cumplido. La noticia se extendió por todo EEUU y tanta publicidad también ayudó a combatir y prevenir la enfermedad en otros lugares. Especialmente famoso es el perro Balto, el protagonista de la película que tanto le gusta a mi hijo, por su trabajo como líder en el último tramo o relevo. Balto está homenajeado en Central Park, en Nueva York, en forma de estatua y sigue siendo un punto importante en el recinto. Si van por este parque de Nueva York, pasen a saludarle de mi parte, y de la de mi hijo.

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