Sigue Curistoria

Google+

Buscar



Los libros más vendidos en Amazon

jueves, 30 de abril de 2009

Frases de Winston Churchill

Frases de Winston ChurchillNo es la primera vez que hacemos referencia aquí en Curistoria a las frases de Winston Churchill. Un tipo que fue escritor, político, militar, periodista… En esta entrada, en lugar de ver qué hay detrás de una cita, vamos a poner unas cuantas que se explican por sí solas. Disfrútenlas e incorpórenlas a su lenguaje, seguro que le sacan un buen partido. Ahí van.

A menudo me he tenido que comer mis palabras y he descubierto que eran una dieta equilibrada.

El diplomático es una persona que primero piensa dos veces y finalmente no dice nada.

El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse.

El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene; y de explicar después por qué fue que no ocurrió lo que el predijo.

La democracia es el peor sistema de gobierno diseñado por el hombre. Con excepción de todos los demás.

La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser. El humor los consuela de lo que son.

Las actitudes son más importantes que las aptitudes.

Nunca en el campo de los conflictos humanos, tantos le debieron tanto, a tan pocos.

Quien habla mal de mí a mis espaldas mi culo contempla.

Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad.

miércoles, 29 de abril de 2009

El silicio es un gas

El silicio es un gasJames McNeill Whistler es un famoso pintor estadounidense cuya prometedora carrera militar se quebró en el último momento, justo antes de empezar. El artista, primero militar, estudió en West Point. Realmente era su madre la que deseaba que hiciera carrera en el ejército y como buen hijo no dudó en seguir sus consejos.

La cosa empezó torcida en la academia y su primer año no fue muy brillante. Primer aviso. El responsable de la academia en aquel momento, el no menos famoso General Robert E. Lee, le permitió continuar con sus estudios a pesar de todo. Pero el mundo estaba en contra de su vida como militar y el segundo año de estudio cayó gravemente enfermo y tuvo que dejar la academia durante un tiempo. Segundo aviso.

Una vez recuperado, volvió a la academia y las cosas cambiaron. Aprobó todos los exámenes sin problemas y su carrear militar parecía enderezarse. Hasta el final de su tercer año en West Point. Entonces tuvo que enfrentarse a un examen oral de química. El profesor le dijo: “Dígame usted qué sabe del silicio”. Nuestro gran artista comenzó con entusiasmo: “El silicio es un gas”. El instructor le cortó justo en ese punto, después de esas cinco palabras, y ahí acabo su carrera militar. Tercer y último aviso.

Whistler diría más tarde que sin el silicio fuera un gas, el mundo tendría un gran general en lugar de un artista. ¿Qué hubiera sido mejor? Difícil de saber, pero está claro que la vida le mostró varias veces que prefería que su pasó por West Point no fuera exitoso.

Por cierto, la obra que acompaña esta entrada muestra a su madre, aquella que deseaba que su hijo fuera militar y que ha pasado a la historia gracias a esa pintura de su hijo artista y también gracias a que el silicio no es un gas.

martes, 28 de abril de 2009

La guerra del Cerdo

La guerra del CerdoHemos hablado de la Guerra del Fútbol, de la Guerra de la Oreja de Jenkings e incluso de la Guerra de los Pasteles. Leyendo todo esto queda claro que cualquier excusa es buena para que los hombres se declaren la guerra y se líen a golpes, cuando no a tiros. Hasta por un cerdo.

Las islas de San Juan están en la costa noroccidental de EEUU y en 1859 estaban en disputa entre EEUU y Gran Bretaña. Ambos países tenían colones en aquel territorio. Como decía antes, cualquier excusa es buena para hacer una guerra cuando así se desea, pero no creo que un norteamericano, llamado Lyman Cutlar, pensara en una guerra cuando disparó contra un cerdo porque estaba atravesando su plantación de patatas. Lamentablemente el cerdo era británico. ¡Miles de chistes se podrían hacer en este punto!, pero me contendré.

Las autoridades británicas amenazaron al “cazador de gorrinos” con su arresto si no reponía el daño causado al propietario del cerdo. Los colonos americanos pidieron ayuda a su ejército, y este acudió a la llamada. ¿No sería más barato pagarle un puerco al inglés? No, mejor que intervenga el ejército. El gobernador británico, en respuesta, mandó un barco de guerra a la zona. Y así la cosa se fue complicando y complicando hasta llegar a los 400 soldados estadounidenses en la isla, que tenían enfrente a una pequeña flota británica con miles de soldados dispuestos para el combate. Recuerden. ¡Por un cerdo!

Finalmente un soplo de sentido común llegó a las islas de San Juan y los oficiales británicos no ejecutaron la orden de desembarcar a los soldados, lo que evitó el conflicto. ¡Alguien había ordenado el desembarco!¡Por un cerdo! El gobierno de EEUU también se dio cuenta de que armar todo aquello por un gorrino no era algo sensato y todo se calmó. La guerra del Cerdo, si me permiten la denominación, fue abortada antes de explotar y con una única baja: el propio cerdo.

Por cierto, unos años después de estos hechos, EEUU y Gran Bretaña confiaron en el criterio del Kaiser Guillermo I de Alemania para decidir sobre las islas de San Juan. Este determinó que debían pertenecer a los norteamericanos y así fue. Actualmente, el archipiélago al que pertenecen las islas de San Juan se divide en dos grupos. Estas, junto con otras islas, forman parte del estado de Washington y otro grupo, las islas del Golfo, pertenecen a Canadá. No me negarán que es más lógico esto que llevarlo todo al campo de batalla usando como excusa a un triste animalito, que además pagó con su vida.

[Photo by Roguey000]

lunes, 27 de abril de 2009

Home Guard: Picas napoleónicas en la Segunda Guerra Mundial

Home Guard: Picas napoleónicas en la Segunda Guerra MundialHace unos días hablábamos de Mad Jack, un tipo que se llevó su gaita y su arco a sus combates en la Segunda Guerra Mundial. Volvemos sobre el tema de las armas anacrónicas en este conflicto. No me extrañaría que debido al ámbito y las necesidades de esta guerra, tuviéramos ejemplos de gente combatiendo hasta con chinchetas. Ya les contaré la historia si algún día me entero de ello.

La conocida como “Guardia Local”, o “Home Guard”, fue una organización creada para la defensa del Reino Unido durante sus combates con la Alemania de Hitler. Estuvo operativa desde 1940 hasta 1944 y fue tal el compromiso y éxito de la iniciativa que llegó a contabilizar en sus filas con casi millón y medio de voluntarios. Al principio se denominaba "Local Defence Volunteers" o LDV, pero finalmente su nombre fue modificado. Personas que no podían ser soldados en el ejército regular, habitualmente por su avanzada edad, servían de esta forma a su país en aquella guerra.

Su objetivo era ayudar en todo lo posible a la defensa de la Isla en incluso de servir como “fuerza de choque” en caso de una posible invasión nazi. Como decía, la “Home Guard” llegó a superar el millón de integrantes, un número muy superior a los 150.000 inicialmente previstos. Sólo en el primer mes de alistamiento se alcanzaron los 750.000 alistamientos.

Este gran éxito tuvo también su problema: la intendencia. Era imposible armar debidamente a tanta gente, por lo que se hubo de echar mano de cualquier cosa capaz de servir como arma. ¿Chinchetas? No, no. Pero sí se utilizaron elementos de atrezo de algunas compañías teatrales e incluso se llegaron a tomar las picas napoleónicas que estaban a bordo del Victory, el buque insignia del almirante Nelson. Cualquier cosa era mejor que nada, incluso una vieja alabarda.

domingo, 26 de abril de 2009

Los brazos de la Venus de Milo

Los brazos de la Venus de MiloEn abril de 1820, en la isla de Melos, en el mar Egeo, en Grecia, un campesino llamado Yórgos Kendrotás descubrió una estatua semienterrada. Según parece, junto con la estatua, pero separados de la misma, estaban un fragmento de antebrazo y una manzana. Esto detalle es importante, ya que estamos hablando de la Venus de Milo, que como ustedes sabrán, no tiene brazos. Esto no es inconveniente para que sea considerada una de las obras cumbre de la historia de la escultura.

Siguiendo con la historia del descubrimiento, nuestro descubridor campestre intentó vender la estatua a un clérigo ortodoxo. Este contacto con un oficial del ejército francés, Jules Dumont. Había una guerra en marcha por parte de Grecia para independizarse del Imperio Otomano, por lo que podemos considerar que técnicamente la estatua estaba en aquel momento en territorio turco. El clérigo griego trató directamente con el soldado francés para evitar el control de las autoridades turcas. El francés debía ser un tipo listo porque cerró rápidamente un acuerdo y sacó de la isla la estatua. En concreto, fue a parar al Marqués de Riviere, embajador francés en Constantinopla que finalmente se la regaló al Rey Luis XVIII, por lo que nuestra Venus viajó hasta París.

Hay una historia que cuenta que durante la carga de la estatua en un barco que la sacaba de la isla con destino a manos turcas, un grupo de soldados franceses la robaron. Durante la lucha se golpeó la obra contra el suelo y que ese fue el momento en que perdió los brazos, quedando en territorio turco y por lo tanto en su poder. Esta historia explica la pérdida de las extremidades y también cómo llegó la obra a manos francesas.

Los turcos siempre han creído que la estatua les pertenece por derecho y han solicitado su devolución en varias ocasiones, ya que consideran casi un robo su paso a manos francesas. En la década 1960 una comisión turca solicitó al gobierno francés la devolución de la Venus de Milo en base a un informe jurídico que exponía lo que hemos contado anteriormente. Este informe también decía que si Francia devolvía la estatua, los turcos retornarían los brazos a la estatua, ya que conocían su paradero. La respuesta del ministro francés de cultura, André Malraux, fue: “la Venus de Milo es tan francesa como la Madelón”.

Ahí quedó todo y por lo tanto, seguimos sin saber si la Venus de Milo tiene sus brazos en algún lugar escondidos o si por el contrario se perdieron para siempre vaya usted a saber cuándo y dónde.

sábado, 25 de abril de 2009

Kamikaze, fukuryu y kaiten. Los suicidas.

Kamikaze, fukuryu y kaiten. Los suicidas.Ya hemos tratado aquí en Curistoria el tema de los kamikazes en la Segunda Guerra Mundial. Hemos hablado un poco sobre el origen de la palabra, el Viento Divino, y también hemos pasado por el ritual que realizaban antes de una acción, que si todo iba bien, les llevaría a la muerte. Muerte para nosotros, pero ellos ya eran considerados “dioses en tierra” cuando se ceñían el hachimaki, la cinta que se ponían alrededor de la cabeza. Pero había otros soldados de este tipo en el ejército japonés.

Los kaiten también eran dirigidos por pilotos suicidas, pero en lugar de pilotar aviones, en este caso hablamos de torpedos. Los japoneses comenzaron a modificar torpedos para que pudieran ser dirigidos por un soldado, por supuesto, un suicida, a finales de la Segunda Guerra Mundial. Los primeros diseños permitían al piloto escapar, pero no hay constancia de que nadie lo consiguiera. Ni siquiera que lo intentara. Así que finalmente se eliminó de los diseños la posibilidad de escape y el soldado sabía que moriría en acción, haciendo explotar el torpedo contra algún objetivo enemigo.

Los fukuryu eran otros soldados japoneses suicidas, en este caso, submarinistas suicidas. ¿Y por qué suicidas? Porque su modo de combate era acercarse a los barcos enemigos caminando bajo el agua y colocar una mina en el casco del barco y hacerla explotar. Su equipo incluía unos 9 kilos de plomo para permitirles caminar por el fondo marino y aire comprimido para caminar durante unas 6 horas, a una profundidad de unos 6 metros. Estas “minas humanas” fueron ideadas como método de defensivo para las islas. El soldado esperaba bajo el agua que se acercara una nave enemiga y entonces colocaba la mina en el casco y la hacía explotar. La explosión ocurría a su lado y por lo tanto allí dejaba su vida. Bajo el mar.

Como ven ustedes, cuando un soldado está dispuesto a morir en combate, sabiendo de antemano que esto va a ocurrir con relativa certeza, se abren en la mente retorcida de los seres humanos nuevos métodos de combate.

jueves, 23 de abril de 2009

Athanasius Kircher y los jeroglíficos

Athanasius Kircher y los jeroglíficosAthanasius Kircher era un gran tipo, que no es mal comienzo. A los dieciséis años entró en la Compañía de Jesús y pronto demostró tener un genio innato para los idiomas. Corría la década de 1620 y el amigo Kircher dominaba hebreo, griego y latín entre otros, con poco tiempo de estudio de cada uno de ellos. También se formó en astronomía, humanidades, ciencias naturales, matemáticas… Es decir, se convirtió en una enciclopedia repleta de conocimientos.

Eran tan sumamente inteligente que su fama le precedía y era todo un referente mundial en lo que a idiomas se refiere. Dominaba lenguas orientales, traducía libros de forma magistral y, además, era capaz de diseñar y construir relojes y otros aparatejos similares. Kircher llegó a ser considerado el mayor experto mundial, de su tiempo, en antigüedades egipcias y sabía descifrar los jeroglíficos. Recordemos que faltaba mucho tiempo para que Champollion destripara la piedra Rosetta.

Con este espectacular curriculum y con todo el mundo a sus pies, el mismísimo Papa requirió de sus servicios para traducir los jeroglíficos de un obelisco egipcio que había sido llevado a Roma. Kircher no tuvo ningún problema en hacerlo y en poco tiempo había finalizado el trabajo. Este servicio le reportó aún más fama, pero también dinero y títulos.

Hablaba antes de Champollion. Cuando dos siglos después de todo aquello que hemos contado de Kircher se descubrió la piedra Rosetta y se pudo leer con detalle lo que decía el obelisco en cuestión, se descubrió que nuestro amigo jesuita no había dado una. Su traducción había sido completamente errónea.

¿Sabía él de sus errores cuando cobraba el dinero papal? Es posible. En cualquier caso, y a pesar de esta curiosa y divertida historia, Athanasius Kircher fue un gran lingüista y un hombre realmente culto. Pero también es cierto que en este caso aquello de “en el país de los ciegos el tuerto es el rey” encaja sin fisuras. ¿Alguien sabía más que Kircher? No. Pues lo que él decía iba a misa, y nunca mejor dicho tratándose de un sacerdote jesuita.

miércoles, 22 de abril de 2009

Sandro Botticelli, el barrilete

Sandro Botticelli, el barrileteEn los pueblos, y se lo cuento yo que nací y crecí en uno de esos pueblos que salpican España, es común el uso de motes o apodos familiares. Es decir, un abuelo, un padre, una hermana o vaya usted a saber quién, hizo o tenía alguna peculiaridad que marcó a toda la familia con un sobrenombre. En ocasiones es gracioso y se utiliza a diario para tratar a los afectados, y en otras este mote tiene unas connotaciones peyorativas que lo ponen en público únicamente cuando el implicado no está presente.

¿Se imaginan ustedes pasar a la historia con este sobrenombre? Es decir, que alguien pase a la historia como el gran militar “Miguel, el de los Cabezones”; el insigne político “Damián, el Botijero”; o simplemente como “Martín Machorro”. Pues hay casos, y vamos a ver uno de ellos, que quizás por ser en otro idioma pase ligeramente desapercibido.

En concreto, el genial pintor renacentista Alessandro di Mariano di Vanni Filepepi, más conocido como Sandro Botticelli, debe este segundo nombre a su mote familiar. El autor de referencias en la historia del arte como “El nacimiento de Venus” o “La Primavera” era el menor de cuatro hermanos. Uno de sus hermanos, no se sabe muy bien si Giovanni o Antonio, era conocido como “botticello”, lo que traducido al idioma de Cervantes no es otra cosa que “tonelete”. Quizás por su gordura, o quizás por su afición a beber un pelín más de lo habitual. Este mote se extendió a toda la familia y de ahí tenemos el origen del “apellido artístico” de Sandro.

En conclusión, el amigo florentino que conocemos como Sandro Botticelli, en realidad es “Alejandro Tonelete”, o si ustedes me permiten, “Alex Barrilete”, que es más adecuado para un cómico de circo que para un gran pintor. En cualquier caso, sigue siendo un genio, eso sin duda. ¿Podríamos llamarle el barrilete cósmico?

martes, 21 de abril de 2009

Juegos de guerra: Operation Dropshot

Juegos de guerra: Operation DropshotLa película titulada “Juegos de Guerra” fue un éxito allá por mediados de los años 80. En ella, Matthew Broderick era un joven hacker que se adentraba en los sistemas informáticos del gobierno estadounidense provocando un serio problema. En concreto, comienza a jugar con un sistema denominado W.O.P.R. (War Operation Plan Response) es decir, Planificador de Respuestas a una Operación de Guerra. Este sistema estaba alojado en el ordenador central del Comando de Defensa Aéreo Norteamericano (North American Aerospace Defense Command o NORAD) y permitía simular qué ocurriría en caso de que estallara un conflicto armado entre URSS y EEUU. Ya sabes ustedes, la Guerra Fría y todo aquello. El resultado siempre era desastroso, sea cual fuera la secuencia de acciones y reacciones.

¿Y por qué les cuento todo esto? ¿Hemos pasado del mundo de las curiosidades de la historia al de las curiosidades del cine? Es una idea, pero no. Quiero hablarles de la Operación Dropshot, expuesta en un documento del Departamento de Defensa de EEUU de finales de la década de 1940. En él se exponía y estudiaba como escenario un largo periodo de guerra “convencional” entre la URSS y EEUU antes de que una de las potencias usara las armas nucleares. Fíjense ustedes en qué poco después de la Segunda Guerra Mundial, Hiroshima y Nagasaki, ya se hacían este tipo de estudios con armas nucleares.

¿Y qué se planteaba como escenario en este documento? Se esperaba que los rusos atacaran Alemania Occidental con armas nucleares de alcance “relativo” si la OTAN estaba en un momento de dificultad y por lo tanto podían así “dar la puntilla”.
Este tipo de “juegos de guerra” se llevaron a cabo en ambos bandos. Por ejemplo, en 1979, el gobierno polaco realizó un estudio en el que la OTAN comenzaría una guerra atacando precisamente Polonia, en concreto, el valle del Vístula. De este punto, el conflicto iría a Hamburgo, Fráncfort, Stuttgart…

Volviendo a la operación Dropshot, en ella se tenía en cuenta el traslado de las bombas de EEUU a Europa y se planteaban acciones con 300 bombas nucleares y 29.000 bombas de alta potencia sobre 200 objetivos en 100 localidades diferentes. El objetivo de todo esto sería acabar con gran parte del potencial industrial ruso. El modelo de ataque tenía ciertas similitudes con la Blitzkrieg nazi. Curioso.

Como ven ustedes, los “Juegos de Guerra” de la película no estaban tan alejados de la realidad. De hecho, leyendo sobre este tema, he descubierto un poco de historia sobre este tipo de acciones y simulaciones que quizás de lugar a otra entrada. Por cierto, ¿alguna simulación contemplaría el final que realmente tuvo lugar? Espero que sí.

lunes, 20 de abril de 2009

Bombardeos incendiarios en la Segunda Guerra Mundial

Bombardeos incendiarios en la Segunda Guerra MundialEn 1943, los aliados habían decidido golpear con fuerza el corazón mismo de la Alemania nazi con sus bombarderos. Ya hablamos en su momento de “las ventanas” en relación con la Operación Gomorra, que fue llevada a cabo a finales de aquel año contra Hamburgo. En un solo bombardeo y en poco menos de 45 minutos, la RAF y la USAAF lanzaron tal cantidad de bombas incendiarias sobre la ciudad, que finalmente murieron 42.000 personas.

Se declararon terribles incendios por todos lados y se consumieron más de ocho millas cuadradas (unos 12,8 kilómetros cuadrados) de ciudad. El número de muertos alemanes es esa acción es notablemente mayor que el número total de bajas británicas en toda la “Batalla de Inglaterra”. Estas acciones, dirigidas por Sir Arthur Harris, parecieron excesivas en algunos casos a los propios británicos. El obispo de Chichester, George Bell, llegó a comentar: "¿Acaso somos animales? ¿No estamos yendo demasiado lejos?".

También es importante recalcar que el coste de estas incursiones aéreas era muy alto. El porcentaje de bajas por incursión era del 5% y en algunos casos incluso mayor. Es decir, un soldado metido en aquellos aviones, según la estadística, estaría muerto con toda seguridad después de 20 acciones. Impresionante.

En cualquier caso, estos combates en Europa no tienen comparación con los llevados a cabo en el Pacífico, también durante la Segunda Guerra Mundial. En marzo de 1945 se llevó a cabo un ataque incendiario sobre Tokio por parte de EEUU, en el que el viento avivó las llamas producidas por las bombas y se provocó una gran tragedia. El napalm de magnesio y gelatina de petróleo acabaron por incendiar y arrasar 16 millas cuadradas, el doble de lo quemado en Hamburgo aquel julio del 43. El número de víctimas alcanzó los 100.000 muertos. Sencillamente brutal.

sábado, 18 de abril de 2009

Celebración: más de 500 curistorias


Amigos, me van a permitir escribir de nuevo una entrada sobre el blog en sí mismo, y no realmente una curistoria. ¿El motivo? La entrada de ayer, que cuenta la historia del afortunado Mariano Coronado, el ahorcado vivo, era la número 500 de este blog. Un número considerable, si ustedes me permiten decirlo, teniendo en cuenta la temática del blog y la forma de escribirlo. Por lo tanto, todos, ustedes y yo, estamos de celebración. Yo me tomaré un café con parsimonia y reposo para celebrarlo.

Y aprovechando este hecho, les contaré algunas cosillas más. Como no podría ser de otra forma, permítanme comentarles algo sobre el libro de Curistoria en esta semana tan dedicada al libro. Espero que al menos algunos de ustedes, así me consta por otra parte, lo tengan en su biblioteca y lo hayan disfrutado. Para el resto, ahí va una oferta irrechazable: Durante esta semana, entre el 17 de abril y el 23, en la Evoheteca ustedes podrán comprar aprovechando un magnífico 3x2. Espero que uno de ellos sea Curistoria. Tienen a su disposición allí algunas joyas en novela histórica y algunos libros realmente curiosos y valiosos. Como siempre, pueden pagar con Paypal.


Después de este “espacio de autobombo publicitario”, sigamos con el repaso a los últimos acontecimientos en Curistoria. Otro hecho a celebrar, y este sí que me llena de enorme satisfacción, es la superación de los 2000 suscriptores RSS. De hecho, estamos ya por encima de los 2100. Gracias a todos ustedes por ello.

También decirles que he creado un grupo en Facebook de amigos de Curistoria, con el objetivo de tratar temas relacionados con la historia, enlaces relacionados con la temática del blog y cosas similares. Está naciendo y les invito a formar parte de él y a aportar su granito de arena. Serán bienvenidos.

Por último, y como siempre, mi más profundo agradecimiento a todos ustedes por visitar Curistoria, leer sus historias, comentar, “menear” (gracias especiales a “me meneo pensando en ti”), recomendar, criticar… mil gracias a todos, de verdad.

Y dicho esto, a por las siguientes 500 entradas.

viernes, 17 de abril de 2009

El condenado a muerte que salió vivo

El condenado a muerte que salió vivoRecordarán ustedes, al menos alguno, el tremedo éxito del cantante Peret que cuenta la historia de un muerto que estaba muy vivo. En realidad, no estaba muerto, estaba de parranda. Vamos a ver hoy una historia de otro muerto-vivo, pero salvando las distancias.

Corría el año 1802 cuando un soldado fue condenado por un tribunal a la pena capital. Sus delitos eran el robo y el homicidio. Y como así lo había dictaminado el juez correspondiente, en la Plaza Mayor de Valladolid se dispusó todo para su ahorcamiento. Y efectivamente se ahorcó a aquel soldado, cuyo nombre era Mariano Coronado. Una vez ahorcado, y creyendo que su alma había ascendido (o descendido) definitivamente, se bajó el cuerpo de la horca y las Hermanas de la Caridad se hicieron cargo del cuerpo, que iba camino del féretro cuando movió una mano.

Volvió a la vida poco a poco y se se planteó el gran problema. ¿Lo reahorcamos? se preguntaron. Y después de sesuda reflexión se decidió que había cumplido con la justicia. Había sido condenado a la horca y había sido ahorcado, por lo que su pena estaba satisfecha. Sorprendente. Salió libre de aquel trance nuestro amigo Mariano.

Pero no acaba aquí la cosa, porque después del hecho se procesó al verdugo, por considerarlo culpable de la "vida" del reo. Afortunadamente, el juez concluyó que había hecho bien su trabajo y que la culpa del "desafortunado" hecho residía en haberlo bajado demasiado pronto de la soga.
En conclusión, que el condenado a la horca fue ahorcado y con eso cumplió la pena. ¿Salio vivo? No era su problema.

miércoles, 15 de abril de 2009

Mad Jack, un arco en la Segunda Guerra Mundial

Mad Jack, un arco en la Segunda Guerra MundialEl Teniente Coronel Jack Malcolm Thorpe Fleming Churchill, también conocido como “el guerrero Jack Churchill” o simplemente como “Jack el Loco” (Mad Jack), fue un británico que combatió en la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué tenía este tipo de peculiar? Pues nada más y nada menos que utilizar, en pleno siglo XX, el arco, las fechas y un mandoble como armas. Llamaba mucho la atención verlo con su uniforme, sus armas reglamentarias, y el arco y el mandoble a la espalda.

Parece sacado de otra época. En una ocasión comentó: “ningún oficial irá propiamente vestido al entrar en acción si no lleva su espada”. En la Segunda Guerra Mundial, se presentó voluntario para formar parte de algunos de los comandos del ejército británico, sencillamente porque luchar en ellos “sonaba peligroso”. Esto fue después de luchar en Francia y ser evacuado de Dunkerque. Y ahí, antes de ser evacuado, luchando contra el ejército nazi, contra las mejores armas del momento, nuestro Churchill acopló sus armas a la acción. Por cierto, era tan bueno con el arco, que formó parte de la selección inglesa de este deporte.

Era 1940, en Francia, tenía que emboscar una patrulla alemana. Preparados para la acción, la señal de ataque la dio Mad Jack. ¿Cómo? Disparando con su arco contra el sargento de la patrulla nazi.

En 1941, en Noruega, dirigió las acciones de la operación “tiro con arco”. Sin duda, el nombre de la operación no es casual. En este caso, Jack Churchill hizo uso de otra de sus aficiones, la gaita. Entró en acción tocando “The March of the Cameron Men” con su gaita, antes de lanzar unas granadas y echar a correr.

Hay muchas más historias sorprendentes de nuestro amigo Churchill a lo largo de su carrera como soldado de comando británico. Un tipo peculiar, valiente y decidido. Por ejemplo, por citar otro caso, en 1944, en Yugoslavia, quedó aislado con seis de sus hombres en el ataque a una posición alemana. Todos fueron finalmente heridos menos Mad Jack, que siendo consciente de lo delicado del momento, cogió su gaita y comenzó a tocar una canción titulada “¿No volverás?”. Mientras tocaba, una granada lo dejó inconsciente y cuando se despertó, era prisionero alemán. Fue llevado a Berlín para ser interrogado e internado en el campo de concentración de Sachsenhausen.

Unos meses después consiguió escapar del campo de concentración, pero fue capturado de nuevo antes de abandonar terreno alemán. Fue trasladado de campo y finalmente, aprovechando un apagón de luz, en 1945 se fugó de nuevo, en este caso en Italia. Después de caminar un par de centenares de kilómetros alimentándose de lo que iba encontrando, se topó con el ejército americano.

La guerra en Europa había acabado, pero en el Pacífico no. ¿Saben ustedes quién cruzó el mundo para seguir luchando? ¡Correcto! Lamentablemente para él, cuando llegaba a su destino, la guerra finalizó por completo. En cualquier caso, todavía intervino en algunas acciones en Palestina en los años siguientes.

Desde luego, una historia y una vida de cine. Literalmente, porque nuestro amigo Churchill también hizo sus pinitos en el mundo del cine. En películas como Ivanhoe o El Ladrón de Bagdad, verdaderos clásicos.

Pueden leer más sobre Mad Jack en ArcoBosque

martes, 14 de abril de 2009

La historia de "El telón de acero"

La historia de El telón de aceroHace unos días, leyendo un libro sobre la Segunda Guerra Mundial, me encontré con la afirmación de que el famoso término "telón de acero" correspondía a Winston Churchill. Como ustedes sabrán, el telón de acero era esa línea imaginaria que dividía parte del mundo en dos bloques enfrentados en casi todos los puntos de vista: política, economía, sociedad, cultura... Un bloque liderado por la URSS y el otro bajo la bandera de EEUU. Ambos militarmente preparados para enfrentarse al otro y en una carrera constante por demostrar su poder. Es decir, el telón de acero dividía el mundo durante la Guerra Fría.

Según lo que describía el libro al que les hacía referencia, Churchill dijo: "Desde Stettin en el Báltico a Trieste en el Adriático, se extendía un telón de acero que dividía en dos el continente".Con esta frase ponía de manifiesto el líder británico la nueva configuración de Europa al finalizar la Segunda Guerra Mundial. La Unión Soviética atraía a su núcleo a una serie de países e imponía una visión contraria a la que se adoptaría en la parte occidental, cercana a EEUU. Esta frase la pronunció en 1946 en una conferencia. Pero no fue Churchill el primero en hacer uso de este término, sino que fueron sus enemigos en aquella Segunda Guerra Mundial. ¿O tampoco?

Joseph Goebbels, ministro de propaganda del régimen nazi, es otro de los candidatos a la paternidad del “telón de acero”, pero parece que no le corresponde, técnicamente, ser el creador de la expresión. En 1917, el escritor ruso Vasili Rozanov escribía lo siguiente: ”Con un ruido, un chasquido y un gruñido, un telón de acero ha descendido sobre la historia rusa.”

El escritor usaba este término para indicar que había aparecido una brecha en el fluir natural de la historia de Rusia con su revolución. A partir de aquí, su utilización en escritos rusos es relativamente común.

Una vez aclarado todo esto, digamos que los tres merecen su reconocimiento en la historia de la expresión. En primer lugar, Rozanov fue el creador y, por lo tanto, como tal ha de ser reconocido. A continuación, siguiendo la línea cronológica, Joseph Goebbels hizo uso del término por primera vez en 1945 con el sentido que tiene actualmente. El dirigente alemán decía que: “Si los alemanes bajan sus armas, los Soviéticos, de acuerdo con el arreglo al que han llegado Roosevelt, Churchill y Stalin, ocuparán todo el este y el sudeste de Europa, así como gran parte del Reich. Una Cortina de Acero (ein eiserner Vorhang) caerá sobre este enorme territorio controlado por la Unión Soviética”. Y por último, Churchill la popularizó y la llevó al lenguaje común. Durante la Guerra Fría, si hubieran pagado a los herederos de Rozanov, que murió en 1919, derechos por el uso de la frase, serían ricos.

Y puestos a repartir el pastel y entregar al César lo que es legítimamente suyo, pondremos en cuarto lugar a Joaquín Sabina, que puso a un torero “al otro lado del telón de acero”.

lunes, 13 de abril de 2009

Cómo sobrevivir a un ataque nuclear

Cómo sobrevivir a un ataque nuclear¿Es posible sobrevivir a un ataque nuclear? ¿Y a dos? Pues según publicaba hace no muchas semanas el diario El Mundo, hay un japonés que sobrevivió a los ataques de Hiroshima y Nagasaki, a los dos, reconocido oficialmente. Impresionante.

Según esta noticia de El Mundo, Tsutomu Yamaguchi estaba en Hiroshima el 6 de agosto de 1945, cuando el Enola Gay dejó caer su bomba atómica, la primera lanzada en la historia, sobre aquella ciudad. Murieron centenares de miles de personas, tanto en el momento del ataque, como días después a consecuencia directa del mismo e incluso durante los años siguientes, por culpa de la radiación. Nuestro hombre sigue aún vivo y cuenta 93 añitos a sus espaldas. Según parece, estaba a unos tres kilómetros del lugar en el que cayó la bomba y justo son esos tres kilómetros el radio que arrasó la explosión.

Por si esto fuera poco, después de haber vivido aquel infierno en Hiroshima, Yamaguchi viajó hasta Nagasaki y allí sufrió el segundo bombardeo nuclear de EEUU. Tres días después. Es posible que haya más casos como el suyo, pero el caso de este hombre es reconocido oficialmente.

Parece que este tipo tiene o ha tenido la suerte de su lado, si podemos considerar suerte verse implicado en un acontecimiento de estas características. Yo en su lugar celebraría tres cumpleaños cada año: el nacimiento y los días de agosto en los que escapó del infierno nuclear.

domingo, 12 de abril de 2009

La blitzkrieg en bicicleta

La blitzkrieg en bicicletaPara aquellos de ustedes que no conozcan o reconozcan la palabreja, les diré que bajo el nombre de blitzkrieg se esconde la forma de combate, hecha famosa por la Alemania nazi, también conocida como “guerra relámpago”; que no es otra cosa que la traducción del alemán de dicha palabra. Esta táctica se basa en los movimientos rápidos de tropas, favorecidos por un bombardeo aéreo inicial que “allane el camino”, que permitan anular las defensas del enemigo antes de que estas se pongan en marcha.

Aclarado esto, les contaré la curistoria de hoy. En la Segunda Guerra Mundial, el general japonés Tomoyuki Yamashita había pasado una temporada con el ejército alemán aprendiendo las técnicas y tácticas que utilizaban estos en su guerra relámpago. Esto fue a finales de 1941, unos meses antes de que le fuera encomendada al general la labor de asaltar la zona malaya de Malaca. Recibida la orden, el general Yamashita decidió poner en práctica lo aprendido en Europa, pero había un grave inconveniente que había que salvar de alguna manera: la selva. En Europa, el movimiento de vehículos, y en especial de grandes y pesados blindados, era viable y no había grandes barreras, pero el ejército japonés había de hacer su blitzkrieg en plena selva. ¿Qué hizo el general japonés? Utilizar bicicletas.

La bici permitía a los soldados japoneses moverse con relativa velocidad y facilidad por los angostos senderos selváticos malayos, y si el terreno se volvía especialmente complicado, uno siempre podía echarse la bicicleta al hombro y seguir avanzando. Así se hizo, dotando a cada soldado con una bici. La idea fue un éxito y los japoneses aprovecharon todas las ventajas de la guerra relámpago, en bicicleta. Además, de esta forma podía aprovechar los caminos y senderos que surcaban la selva y evitar las carreteras, fuertemente vigiladas y protegidas.

Por cierto, tal fue el éxito del general Yamashita en aquella operación, y algunas posteriores, que Hideki Tōjō, general y primer ministro de Japón, empezó a sentirse celoso y molesto y acabó prohibiendo la mención de su nombre. Envió a Yamashita a una zona “sin acción militar” para que dejara de hacer crecer su prestigio y valor. Sorprendente.

jueves, 9 de abril de 2009

Balaclava es más que una batalla

En 1854, en la región de Balaclava, situada en la Península de Crimea, se libró una de las batallas míticas de la historia militar mundial. La Guerra de Crimea enfrentó a rusos e ingleses y sin ser una de las más importantes de la historia, forma parte preferencial de esta por diferentes motivos. Entre otros, por la más célebre carga de caballería, la conocida Carga de la Brigada Ligera.

Las aportaciones que esta batalla ha hecho a la historia alcanzan también al mundo de la moda. Lo que en España se conoce como pasamontañas, en medio mundo es una “balaclava”. La imagen que ilustra esta entrada aclarará a qué refiero y si ustedes hacen una búsqueda de imágenes con esta palabra en Google, verán un buen número de fotos que no dejarán lugar a dudas.

¿Por qué se llama a esta prenda Balaclava? Sencillamente porque esta prenda fue utilizada por los soldados británicos en aquella guerra de Crimea para protegerse del frío que les azotaba. Se puede decir que formaba parte del uniforme. No sólo protegía, y protege, del frío, sino que puede ser utilizada de diferentes formas; para cubrir la cabeza entera, una parte, sólo el cuello…

Desde entonces, las balaclavas son una prenda muy común y en la Primera Guerra Mundial fueron esenciales para soportar el rigor del frío en las trincheras.

martes, 7 de abril de 2009

El origen del camuflaje militar

Según figura en la wikipedia, la primera unidad militar realmente uniformada de camuflaje fue creada durante la Primera Guerra Mundial. Pertenecía al ejército francés y puso fin definitivamente a los uniformes coloristas y llamativos en combate. Supongo que en ocasiones puntuales se había utilizado el camuflaje a lo largo de la historia, pero el momento de generalización fue este conflicto mundial.

Sin duda este hecho tiene mucho que ver con la aparición de un combate basado en posiciones más o menos estáticas y también en la utilización masiva de armas de fuego con una buena precisión a distancia. Este último hecho debió ser determinante, porque si dejabas ver tu cabeza, te la volaban, sin necesidad de acercarse.

Los uniformes abandonaron los colores vivos y se pasaron al kaki, mucho más adecuado para pasar desapercibido en el terreno. Además, los soldados se preocuparon de preparar sus propios equipos, pintando sus cascos o tiñendo sus ropas. En ocasiones, sobre la pintura fresca echaban arena para mejorar el resultado final y conseguir un acabado mate. Esto era fundamental porque cualquier brillo o reflejo de la luz solar descubría las posiciones. El barro sobre la ropa también era un buen método, muy común en aquellas trincheras de primeros del siglo XX.

Esto en cuanto a los soldados. En otra ocasión les contaré el origen del camuflaje en los barcos, que también tiene su miga.

lunes, 6 de abril de 2009

El arco: un arma revolucionaria

Muchas han sido las armas, o sus mejoras, que en el momento de su aparición han supuesto una determinante ventaja para aquel bando que la ponía en juego. Esto fue lo que ocurrió con los enormes arcos que utilizaron los ingleses en la batalla de Crécy en 1346, de los que sacaron una gran ventaja que les llevó a la victoria. Por supuesto, no fueron los primeros en utilizar arcos, pero las mejoras que hicieron en estos y su forma de incorporarlos a la lucha supuso un importante daño en las filas francesas, literalmente.

Hechos de madera de tejo y tan altos como el propio arquero, requerían una enorme fuerza para armarlos y disparar con eficiencia y puntería. Seguramente llevara años de entrenamiento convertirse en un arquero de élite. Uno de estos “guerreros de élite” podía hacer que la flecha alcanzara su objetivo a unos 300 metros de su posición, lo que viene a ser la longitud de tres campos de fútbol, para que se hagan ustedes una idea. Lanzaban las flechas al aire causando una letal lluvia sobre el enemigo. En otros casos el tipo de ataque era diferente, por supuesto. El ataque "aéreo" sobre un grupo de caballeros, no sólo provocaba muertos y heridos, sino que hacía que los caballos rompieran las filas al ser alcanzados, lo que tiraba por tierra la eficacia del ataque montado.

Un arquero bueno, aparte de la longitud de lanzamiento que hemos dicho, era capaz de hacer salir de su arco unas 12 flechas por minuto. Todo una “repetidora” si lo comparamos con las ballestas, que era el arma a distancia que se solían encontrar enfrente los ingleses en aquella época. La ballesta también era un arma potente, pero requería de mucho más tiempo para ser cargada. Únicamente podía ser disparada 2 veces por minuto, por lo que estaba en clara desventaja frente al arco. A cambio, era mucho más sencillo el uso de la ballesta que el del arco.

Por si todo esto fuera poco, los arqueros llegaron a tener diferentes diseños de puntas en las flechas, que utilizaban según fuera su objetivo: un caballero sin armadura, una armadura, un caballo… No está mal todo esto teniendo en cuenta que no hablamos más que de un palo con una cuerda, si ustedes me permiten este grado de simplificación.

domingo, 5 de abril de 2009

La lucecita del pardo

El Palacio de El Pardo fue la residencia del dictador Franco durante los años en los que estuvo en el poder en España. Allí vivía, allí trabajaba y desde allí emitía órdenes. Era común, por aquel entonces, la frase: “salió de El Pardo un motorista que…”. Y el motorista siempre llevaba una orden, una decisión vital para el país, o, quizás, un antojo o capricho de Franco o de su señora.

Pero no es esa frase la que nos ocupa hoy. Hablaremos de una aún más famosa y que aparece en ocasiones en las charlas y comentarios. Es la famosa “lucecita de El Pardo”. Franco quería mostrar a España que velaba siempre por ella, que trabajaba día y noche por la prosperidad y la paz de los españoles y que aquel cargo que ostentaba era una carga (sólo una letra de separación) que el destino había puesto sobre sus hombres y que él, sufrido y resignado, llevaba de la mejor forma posible. Y para demostrar que el dictador no descansaba en su vigilar, más veces para lo malo que para lo bueno, se hablaba de la lucecita de El Pardo.

Esta lucecita no era otra cosa que una lámpara que siempre estaba encendida en el despacho que tenía Franco en El Pardo. Demostraba a España que él no descansaba. Que incluso a altas horas de la madrugaba él trabajaba sin descanso. Era el ejemplo. La luz, nunca mejor dicho, a seguir. Las 24 horas del día, el General despachaba asuntos. Sin pausa.

En cualquier caso, esto se trata de una leyenda. No dudo que promulgada por el organismo de propaganda de un interesado gobierno, pero sólo eso, una leyenda. Al menos, no he leído aún en ningún lado que la historia sea real.

Ya saben ustedes que cuando uno ve una luz en la oscuridad, allí, lejana; no sabe si es la salida del túnel o el maldito tren que viene hacia uno dispuesto a hacerlo trizas. Me temo que Franco fue más tren que otra cosa.

jueves, 2 de abril de 2009

Ser presidente en EEUU: Un trabajo de riesgo

Nada es gratis en esta vida y toda moneda tiene su cara y su cruz. Quizás muchos hombres, entre los cuales no me incluyo, todo sea dicho, desean el poder. Y en ese caso, qué mejor que llegar a ser el “hombre más poderoso del mundo”. Al menos, así se denomina muchas veces al presidente de EEUU. Pero este cargo también tiene sus riesgos, que como veremos son considerables. Curistoria, “sección estadística”, ha realizado un pequeño estudio a partir de los datos de la wikipedia.

La probabilidad de morir como soldado en combate en las diferentes guerras en las que se ha visto envuelto EEUU, es:
Guerra de 1812: 0,79%
Guerra con México: 16,87%
Guerra Civil: 16,47%
Guerra con España: 0,80%
Primera Guerra Mundial: 2,46%
Segunda Guerra Mundial: 2,52%
Guerra de Corea: 0,65%
Guerra de Vietnam: 0,67%
Tormenta del Desierto: 0,02%

Los datos los he tomado de History Central y no figuran datos para la última guerra en Irak, pero no cambiaría el contenido de este informe. ¿Informe?

En EEUU, desde el primer presidente, George Washington, hasta el actual, han pasado por el cargo 44 hombres. De estos, 4 han sido asesinados durante su mandato: Abraham Lincoln (1865), James A. Garfield (1881), William McKinley (1901) y John F. Kennedy (1963). Por lo tanto, el índice de muertos por asesinato entre los presidentes de EEUU es de 9,09%. Muy por encima de los porcentajes que hemos visto para la primera y segunda guerras mundiales, la guerra de Vietnam o la de Corea.

Si a este dato unimos que 9 presidentes han sobrevivido a atentados durante sus mandatos, tendremos que estos, más los asesinados, son el 30% de los presidentes que han pasado por la Casa Blanca. Realmente un valor muy alto.

Por lo tanto, amigos, podemos concluir que es mucho más peligroso ser presidente en EEUU que soldado de su ejército y combatir en una guerra. Y eso a pesar de escoltas, coches blindados, air force one y todo lo demás.

miércoles, 1 de abril de 2009

Burgos 1º de abril de 1939


Hoy se cumplen 70 años del final, al menos oficial, de la Guerra Cívil Española. Como modesta conmemoración de dicha efeméride en este blog, ahí va el último parte de guerra de aquel conflicto:
“Cuartel General del Generalísimo Estado Mayor.
Parte Oficial de Guerra correspondiente al día de hoy, 1.º de abril de 1939.
En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejercito rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado.
Burgos, 1.º de abril de 1939. Año de la Victoria.
Firma, El Generalísimo, Franco.”
Este parte de guerra, que pueden ver en la imagen, fue el único firmado por Franco que lo revisó e hizo anotaciones en la versión inicial. A las 22:30 de aquel 1 de abril de 1939, el locutor Fernando Fernández de Córdoba lo leyó desde el Palacio de la Isla, en Burgos, a través de Radio Nacional.

Por fin, la guerra había acabado. Empezaban años malos, pero era el principio del fin.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...