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jueves, 26 de febrero de 2009

La Pérfida Albión

Estamos muy acostumbrados a usar el término “Pérfida Albión” para referirnos, en modo peyorativo, al Reino Unido. Después de escucharlo miles de veces (¿miles?), esta noche lo han usado en la radio y he pensado que sería bueno saber el origen de la expresión.

Por supuesto, no hay que hablar mucho sobre la primera palabra ya que todos sabemos el significado de pérfida. Luego veremos quién junto las palabras, pero antes de esto, averigüemos de dónde viene la segunda palabra: Albión. Este es el nombre que le daban los antiguos griegos y romanos a la isla británica. Piteas, matemático y navegante griego del siglo IV a.C., usó esta palabra para referirse a la isla al encontrarse frente a los acantilados de Dover. Estos acantilados son blancos y esa es la razón del nombre, que no es otra cosa que el uso de la palabra latina “albus”, es decir, blanco.

¿Y quién fue el primero en utilizar las dos palabras juntas? ¿Quién fue el primero en decir que aquella isla, sus habitantes, eran era una pérfida; desleales, infieles y traidores? Según algunas fuentes fue el diplomático francés Augustin Louis Marie de Ximénèz en un poema titulado poema "L´ere des Français" y publicado en 1793:
“Attaquons dans ses eaux la perfide Albion”
Esto quiere decir algo así como “Ataque en sus aguas la pérfida Albión”. Pero conviene aclarar que el uso de manera conjunta ya se hacía en el siglo XIII y que el historiador Jacques Bénigne Bossuet (1627-1704) lo utilizó también. Finalmente Napoleón lo hizo popular y desde entonces, es de uso común.

Resumiendo, que la curiosidad que me llevó a investigar el origen de “Pérfida Albión” ha deparado lo que acabo de relatarles. Sin duda, lo más destacable es el porqué del “Albión”, pero también hemos aprendido quién llamó pérfida a la isla por primera vez o, al menos, quien hizo esta acusación famosa.

martes, 24 de febrero de 2009

Leer mucho le sirvió de poco a Hitler

Timothy W. Ryback ha publicado recientemente un ensayo sobre los libros que tenía Hitler en su biblioteca, titulado “La biblioteca privada de Hitler”. El líder nazi era un buen aficionado a la lectura, aunque sólo le interesaban obras que fueran en su misma línea y reforzaran sus propias ideas. 16.000 obras formaron la extensa colección. Tenía obras como “El arte de convertirse en orador en pocas horas”. Sin duda a este ensayo le sacó un buen rendimiento.

Pero si le sacó partido al ensayo sobre cómo hacerse un gran orador, no hizo lo propio con otros volúmenes. Tenía una biografía sobre el conde Alfred von Schlieffen, un brillante militar alemán que llegó a general a comienzos del siglo XX, que no sólo leyó sino que llegó a subrayar algunos de sus pasajes. Una de las partes subrayadas comentaba lo peligroso que sería para Alemania luchar en dos frentes simultáneamente. Y digo que no le sirvió de mucho, porque a pesar de leerlo y subrayarlo, Hitler acabó abriendo dos frentes simultáneos en la Segunda Guerra Mundial, con el resultado que todos conocemos. Luchar en el este y en el oeste fue algo insostenible.

Ya lo decían en la escuela los maestros, que sirve de poco leer si uno no comprende aquello que lee. Esa vez Hitler no hizo los deberes y aquel curso no se podía repetir.

domingo, 22 de febrero de 2009

Roma no paga traidores

Viriato fue el líder de las tribus que habitaban lo que hoy es Extremadura, parte de Portugal, Zamora… y que resistieron frente a la expansión de Roma unos 150 años del nacimiento de Cristo. Se le conoce como un jefe lusitano, por lo que es tan famoso y reconocido a un lado como a otro de la frontera. Su muerte dio lugar a un dicho muy común: “Roma no paga traidores”.

Después de guerrear contra Roma y de obtener algunas victorias, actuando en ocasiones como guerrilla, llegó el momento de la diplomacia. Viriato negoció con otras tribus ibéricas y se formó un ejército que le puso las cosas difíciles a los romanos. Estos, viendo su pérdida de posiciones, enviaron a Quinto Fabio Máximo Serviliano con un notable número de soldados (dos legiones, 300 jinetes númidas e incluso algunos elefantes) a luchar contra las tribus hispanas. Consiguieron recuperar lo perdido y la balanza volvía a inclinarse del lado del conquistador.

Pero Viriato usó de nuevo su diplomacia y sumando nuevas tribus a su causa, consiguió que sus aliados atacaran la retaguardia romana. La ofensiva fue un éxito y el ejército del lusitano acorraló a Serviliano, obligando a Roma a llegar a un acuerdo para salvar la vida de su líder. Este acuerdo reconocía a Viriato como jefe de los lusitanos y como amigo del pueblo romano. En cualquier caso y a pesar de todo, Viriato seguía siendo un objetivo a eliminar para los romanos.

Roma sobornó, en el año 139 a.C., a algunos colaboradores de Viriato para que acabaran con su jefe. Así lo hicieron y cuando acudieron a cobrar su recompensa, el cónsul Servilio Cepión ordenó que los mataran por traidores. Esta sentencia fue ratificada con la famosa frase: “Roma no paga traidores”.

Curiosa la forma de actuar de Cepión. Creo traidores y una vez que hacen su trabajo, los detesto, hasta la muerte, por traidores. Mi pregunta es. ¿Es similar el caso de los traidores al de los ladrones? ¿También podemos afirmar que el que traiciona a un traidor tiene mil años de perdón?

miércoles, 18 de febrero de 2009

Curistoria: estado del arte


Amigos, me van a permitir volver hoy a hablar del libro de Curistoria, del blog y finalmente de mi mismo. Han pasado poco más de tres meses desde que presenté en sociedad el libro a través del blog y me gustaría hacer un repaso de lo ocurrido desde entonces.

El libro ha sido, y está siendo, una enorme satisfacción. Ya les comenté el buen rato que pasamos a finales de año en la presentación que realizamos en Madrid y desde entonces no he tenido más que sorpresas y alegrías con el libro. Hay que ser realista, la distribución, la tirada… todo influye en las ventas, pero estamos a puntito de agotar la edición, según los últimos datos que tengo. Esto es grande.

Aprovecho para recordarles que pueden ustedes comprar el libro directamente en la web de la editorial, y que se lo enviarán a casa con los gastos de envío gratis. Además, pueden pagar por Paypal si lo desean, así que miel sobre hojuelas.

En estas semanas, el libro me ha llevado a aparecer en la prensa (Dominical de El Periódico de Cataluña, entre otros, Tribuna de Salamanca, Gaceta de Salamanca, Heraldo de Aragón, Heraldo de Soria...) y hasta a ser entrevistado en directo en la Cadena Ser. Toda una experiencia. Espero que esto siga marchando y que hagamos algún acto o presentación más. Les iré contando.

Volviendo al blog, desde aquel resumen de hace unos meses en el que “mirábamos atrás”, también la cosa ha ido viento en popa. Gracias a ustedes, sin duda alguna. Hemos sobrepasado los 1650 suscriptores y este número me parece grandioso. Estamos cerca de las 500 entradas.

En octubre les decía que ustedes eran unos 10.000 amigos diferentes al mes. Ahora actualizo el dato multiplicándolo por dos. Según Statcounter, la media de visitantes distintos al mes está en torno a los 20.000. Aunque algunos meses hemos rondado los 50.000. Mil gracias de nuevo. ¡Por cierto! En estos 20.000 no están contabilizados los suscriptores. Se me saltan las lágrimas de emoción :).

Por acabar, me gustaría comentarles que gracias a la inestimable ayuda de sus creadores, existe un canal de Curistoria en www.ivoox.com y que, si todo va bien, irá siendo alimentado con “Curistorias” leídas (modo podcast). Está en la cartera y espero tener tiempo para ir desarrollando esta nueva área.

Sólo una cosa más. Gracias a todos ustedes por leerme, por comentar, por recomendar Curistoria, por enlazar el blog, por “menear” las entradas… Como he dicho aquí, dije en la presentación y he repetido en todas las entrevistas que me han hecho: el blog es de sus lectores. Su blog amigos. Espero que sigan disfrutándolo.

La quiniela que acertó Franco

Hay algunos que hablan de la “baraka” de Franco, el dictador español. Baraka no es otra cosa que suerte, según la RAE. Y es que al parecer salió ileso sorprendentemente de algunas acciones militares. Pero la suerte del caudillo iba más allá, dicho sea esto con todas las cautelas.

La famosa quiniela de fútbol que jugamos aquí en España, apostando sobre los resultados de los partidos, fue creada en el año 1946, en plena dictadura franquista. Existía un cierto mercadillo de apuestas no oficiales y aconsejaron al gobierno crear la quiniela y tomar una parte del pastel, obviamente.

Y claro, siendo Franco un “españolito” más y este juego uno de los componentes básicos del “pan y circo” nacional del momento, el tipo jugaba sus boletos. Y es aquí donde le volvió a sonreír la suerte, su baraka. Porque acertó una quiniela de 12 en 1967. Como ustedes sabrán, acertar 12 no supone un premio considerable, pero en cualquier caso, ya tiene “guasa” que teniendo a toda España en su puño (mejor que en su mano) el tío se llevara 2.838 pesetas por aquel boleto.

Por cierto, aclarar que aunque en algunas fuentes he podido leer que el premio se acercaba al millón de pesetas, según unas declaraciones de Jacinto Pérez Herrero, directivo de “Loterias y Apuestas del Estado”, el premio fueron las 2.838 pesetas que comentaba. En cualquier caso, poco dinero cuando se tiene mucho, pero una muestra más de que la suerte también juega en la vida.

La imagen que acompaña esta entrada muestra el boleto que supuestamente le reportó el premio al caudillo. Lógicamente, la firma no es la suya realmente.

domingo, 15 de febrero de 2009

Todo está en el ojo del que mira

Ya saben ustedes que en muchas ocasiones el arte no está en el artista sino en el ojo del observador. Y claro, así, lo que cada uno ve e interpreta en un cuadro está fuertemente influido por sus prejuicios y por lo que realmente quiere ver. Ahí va una historieta al respecto que me ha hecho llegar mi amigo Enrique Martínez. Gracias a él por enviármela y a ustedes por leerla.

Según parece, andaba el pintor Toulouse Lautrec, el gran pintor de la noche parisiense de finales del siglo XIX, exponiendo sus cuadros, cuando una puritana señora puso por delante de lo que veía sus prejuicios. En este caso, la señorita ligera de ropa que representaba la obra fue clasificada como "poco respetable". Escuchando el artista tales escandalizadas afirmaciones, explicó su trabajo a la crítica señora, suponemos que visiblemente molesto.

Explicó que la señorita del cuadro, en ropa interior, se estaba vistiendo y que el hombre que estaba con ella no era otro que su marido. Reprobó Lautrec a la "digna señora" su interpretación del cuadro, afirmando que la inmoralidad estaba en sus ojos. Lo que les comentaba, que cada uno ve lo quiere, o lo que puede, según sus creencias.

Por supuesto, esto de ver cada uno lo que quiere a veces juega a favor del artista y a veces en contra. Y lo mismo para el que contempla. Donde unos ven una maravillosa obra, centrándose, por ejemplo, en la técnica, otros ven un pedazo de historia, y otros ven una dama ligera de ropa. Posiblemente sean estos últimos los que miran con más interés.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Las guardias extranjeras

Ya conocen ustedes que no son raras las ocasiones en las que el enemigo está en casa y en las que la mejor forma de protegerse es mantener distancia con los “amigos”. En la historia han sido muchos los gobernantes y dirigentes que han optado por rodearse de “ajenos” para defenderse de los “propios”.

Por ejemplo, algunos emperadores romanos tenían una guardia personal formada fundamentalmente por germanos. Es conocida la reacción, gracias a la narración de Suetonio, de la guardia imperial “germana” ante la muerte de Calígula en enero del año 41. Cuando la guardia personal germánica de este emperador se enteró de que había sido asesinado (poco pudieron hacer para evitarlo) montaron en cólera. Asesinaron por doquier buscando responsables del asesinato de su emperador, al que eran plenamente fieles.

Otro ejemplo es la guardia varega que protegía a los emperadores bizantinos, formada por vikingos. El rey Vladimir I de Kiev saqueó Constantinopla en el año 860, pero finalmente llegó a un acuerdo con el rey Basilio II de Bizancio y se creó esta fuerza de protección personal. 6000 hombres, bien pagados, vikingos varegos en inicio, protegían al emperador bizantino con sus hachas, ya que en algunas fuentes son denominados como “los portadores de hacha”.

No tengo que hacer mención a la guardia suiza que protege el papado desde 1505, cuando el Papa Julio II pidió a los nobles suizos soldados para su protección. 150 soldados la formaron entonces, que no son muchos más de los pocos más de 100 que la forma actualmente. Por cierto, colorido uniforme el suyo.

Otra guardia personal foránea destinada a defender al rey fue la Guardia Valona que protegió a los borbones españoles. La Guardia Valona era parte de la infantería del ejército español, y se seleccionaban los hombres más altos y fuertes para este cuerpo.

Y por último, Franco. La famosa guardia jalifiana, o “los moros de Franco”, también pueden ser clasificados dentro de esta categoría. Una guardia personal formada por extranjeros.

Supongo que la posibilidad de que un extranjero intente usurpar el poder es menor que cuando el “aspirante” es un general o un jefe del mismo pueblo. Esta es una buena razón.

Nota: La foto que acompaña esta entrada es una miniatura creada por la ACMH Alabarda, a la que tengo el honor y placer de pertenecer. El artista que ha pintado la maravilla que ven en la foto ha sido Luis Tramón, sobre un gran modelado de Antonio Zapatero.

lunes, 9 de febrero de 2009

Darwin y el anís del mono

Hace unos días, en la entrada sobre Simo Häyhä, el amigo Hispanus me comentaba que “investigara” un poco sobre la relación entre la etiqueta del licor “Anís del mono” y Darwin. Al igual que pasa con Poe, Darwin está de moda por el 200 aniversario de su nacimiento, y aquí también vamos a celebrar al barbudo científico.

“Anís del mono” es una marca española muy popular de licor fundada en 1868. Su etiqueta hace honor a su nombre y en ella aparece un mono. Según la wikipedia, esta etiqueta tiene una estrecha relación con nuestro amigo evolucionista. La leyenda afirma que la familia de los fundadores tenía negocios en América y desde allí les llegó un mono que instalaron como mascota en la fábrica. De aquí viene el nombre de “anís del mono”.

Unos años más tarde, viendo las controvertidas discusiones en torno a las teorías de Darwin que afirmaban que el hombre desciende del mono, los licoreros tomaron al padre de la teoría de la evolución como estandarte y lo pusieron en la etiqueta de sus botellas. Como pueden ustedes comprobar, hicieron una extraña fusión entre un mono y la cabeza barbuda de Darwin para dar lugar al personaje que gobierna las etiquetas. Este mono sostiene un pergamino con la frase: “Es el mejor. La ciencia lo dijo y yo no miento”. Por supuesto, lo que decía la ciencia era que el hombre y el mono somos hermanos y, por lo tanto, que el “anís del mono” debería ser el mejor “para el hombre”.

En cualquier caso, y para que el lector juzgue por sí mismo, a esta entrada la acompañan un par de fotos que le pueden ayudar a realizar tal cosa.

sábado, 7 de febrero de 2009

La tumba de Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe de nuevo en Curistoria. Hace poco narrábamos la historia del reto criptográfico que lanzó Poe y el extraño resultado del mismo. Volvemos sobre Poe, en este caso con una historia algo más conocida pero no por ello menos curiosa y extraña. Hace apenas unos días se cumplieron los 200 años de su nacimiento y ello lo ha traído de nuevo a nuestras vidas, vía prensa, radio, blogs... ¿Se había ido alguna vez? Me temo que como Annabel Lee, siempre está presente.
La luna jamás resplandece sin traerme recuerdos de la bella Annabel Lee.

Bien, como decía, Poe nació el 19 de enero de 1809 y finalizó terriblemente su existencia, en extrañas circunstancias, el 7 de octubre de 1849. Sus cuentos y poemas están llenos de misterios, personajes complicados, miedo y hechos sorprendentes. Y hay una historia referente a su tumba que encaja en este tipo de historias y que parece escrita por el mismo Poe.

Al parecer, cada 19 de enero, aniversario de su nacimiento, desde el año 1949, un siglo exacto después de su muerte, un visitante anónimo vista la tumba para cumplir con una inquietante liturgia. En las primeras horas de la mañana de este día de enero, deposita sobre la tumba de Poe una botella de Coñac y tres rosas. Este visitante ha sido bautizado como “Poe Toaster”, algo así como el que brinda por Poe.

Para ser sinceros y rendir honor a la verdad, debemos aclarar que este hecho actualmente se ha convertido más en una “broma” que en un homenaje real a Poe. Hasta ha aparecido algún año una apuesta para la “Super Bowl” junto con las rosas y el coñac. Hay un tipo que en 2007 declaró que él había comenzado a hacer la ofrenda y que lo había hecho en los años 60, no a finales de los 40.

En cualquier caso, y tratándose de Poe, yo me quedo con la leyenda y prefiero pensar que el tipo que visita la tumba año tras año es alguien que hizo un oscuro pacto con Poe, con sus libros, o con la mismísima Annabel Lee; y que juró recordar al genio estadounidense todos los años, pasado un siglo de su muerte. Me gusta más así.

Más info en:
El mundo
Papel en blanco
Wikipedia

miércoles, 4 de febrero de 2009

Simo Häyhä, la muerte blanca

La historia de Simo Häyhä la conocí hace ya unos años gracias a un magnífico “Pasaje de la historia” del genial y tristemente desaparecido Juan Antonio Cebrián. Si a usted le gusta este blog, busque en internet estos pasajes y disfrute de ellos. También debe escuchar el programa de radio de Cebrián (La rosa de los vientos, en Onda Cero), que aún sin él, mantiene su espíritu.

Simo Häyhä era un finlandés, granjero para más señas. Su relación con el ejército, en un principio, no fue más allá del año de servicio obligatorio. Y digo en principio porque cuando en 1939 la Unión Soviética invadió Finlandia, Häyhä volvió a tomar las armas. En concreto, tomó su rifle, finlandés pero de origen ruso (M28 Pystykorva) y comenzó a ser el azote de los soviéticos en los helados bosques finlandeses. Escondido en la gélida naturaleza, a varias decenas de grados bajo cero, su rifle llevó la muerte a un buen número de enemigos; centenas de enemigos. No en vano se considera a Häyhä el mejor francotirador de la historia.

Los rusos “pusieron precio a su cabeza” cuando comenzó a hacerse público que un tipo y su rifle luchaban por Finlandia con una efectividad pasmosa. Incluso se le dio un apodo al gran tirador Häyhä: “La muerte blanca”, por su camuflaje, adecuado para la nieve. Se organizaron operaciones únicamente para acabar con él, y en ocasiones, los soldados rusos que iban a cazar acabaron siendo cazados; todos. Alcanzados por “la muerte blanca”. Grupos de francotiradores enviados a eliminar al gran francotirador Häyhä, no sólo no triunfaron, sino que pagaron con su vida el intento. Incluso ataques “masivos” con explosivos fueron infructuosos.

Ahora veamos las cifras que, como otras veces, ruego a ustedes que las tomen con cierta cautela, aunque dejan claro el nivel de muertes del que hablamos. Se atribuyen a Häyhä 542 muertos y más de 100 heridos, hasta sobrepasar el número de 700 bajas causadas al enemigo. Todo esto durante unos 100 días de lucha. Finalmente, el 6 de marzo de 1940, un disparo en la cabeza lo dejó fuera de combate. Acabó recuperándose y murió en el año 2002.

lunes, 2 de febrero de 2009

Las banderas piratas

Cuando este blog llevaba apenas unas semanas de vida, expliqué cómo Emmanuel Wynne creó la primera “bandera pirata” con el formato archiconocido de tibias y calaveras. Pero aunque el formato, la calavera y el fondo negro eran comunes, no dudarán ustedes que los piratas eran tipos arrogantes y muy dados al alarde. Y de esos sentimientos y buscando ser como el mismísimo pirata Roberts, cuya historia se narra en “La princesa prometida”, los piratas optaron por sus propias versiones en las banderas.

Recuerden que el pirata Roberts de “La princesa prometida” rendía los barcos y dominaba los mares y su tripulación, únicamente con su nombre. Así, un pirata famoso y temido ganaba parte de la batalla metiendo el miedo en el cuerpo a sus enemigos, simplemente con anunciar su nombre.

Volviendo al hilo de la entrada, quería contarles hoy que algunos piratas famosos tenían sus propias versiones de la bandera. Ahí van algunos ejemplos:











Estos ejemplos corresponden a los piratas Jack Rackman, Richard Worley, Emmanuel Wynne, Christopher Condent, Edward England, Blackbeard, Chistopher Moody, Edward Low, Bartholomew Roberts (1) y (2), Henry Every, Thomas Tew y Stede Bonnet. Personalmente me quedo con la de Jack Rackham. ¿Y ustedes?

[Origen de las imágenes]

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