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jueves, 31 de julio de 2008

La orquesta del Titanic

Hace ya unas cuentas historias que comentamos aquí algunas cuestiones sobre el hundimiento del Titanic, y más concretamente sobre la investigación posterior de la tragedia. Hoy volvemos a hablar del más famoso naufragio de la historia, aunque no fuera el peor de todos los que ha habido.

La pequeña orquesta del grandioso barco, una vez que se descubrió que el barco hacía agua y que habría problemas, pero se esperaba el rescate, estuvo tocando en el salón de primera clase para intentar calmar a los pasajeros. La orquesta, dirigida por Wallace Harley contuvo sus propios nervios y tocó para los clientes.

Cuando la cuestión fue empeorando y ya estaba claro que si llegaba la ayuda, no iba a ser la suficiente como salvar a todos los pasajeros, la orquesta siguió tocando, ahora ya en la cubierta. Ninguno de los miembros de la orquesta sobrevivió al naufragio y aunque no hay certeza sobre la última melodía que tocaron, algunos testigos creen que fue “Nearer, my God, to Thee”.

Haremos un pequeño recuerdo de los nombres de estos músicos, que antepusieron la música a su salvación y que ayudaron como mejor sabían en aquel momento, tocando:

Wallace H. Hartley

Roger Bricoux
Fred Clarke
P.C. Taylor
G. Krins
Theodore Brailey
Jock Hume
J.W. Woodward

martes, 29 de julio de 2008

El puente sobre el río Kwai

El cine, una vez más, a través de una de esas grandes películas clásicas consagró e hizo conocida por todos la historia del puente sobre el río Kwai. La película de David Lean, que se llevó siete estatuillas de los Oscar está basada en una novela de Pierre Boulle de título homónimo.

Pero si la película se basó en una novela, la novela parte de una historia real, ocurrida en Birmania durante la Segunda Guerra Mundial. El puente sobre el río Kwai fue construido realmente por prisioneros aliados, principalmente ingleses, holandeses y australianos. El puente formaba parte de una línea de ferrocarril de más de 400 kilómetros de longitud, que fue construida en menos de año y medio entre 1942 y 1943. Es obvio que la mano de obra “esclava” de los soldados de guerra fue una buena ayuda para conseguir sus construcción en este tiempo, a pesar del terreno.

68.000 prisioneros de guerra ayudaron a 200.000 obreros en el proyecto, y la construcción de toda la vía férrea se llevó la vida de 18.000 de los primeros y 78.000 de los segundos. Impresionantes números. Sólo la construcción del puente costó 200 vidas a los prisioneros de guerra. Y estas 200 muertes perdieron el poco sentido que tenían cuando en 1945 la aviación norteamericana acabó con el puente, que fue reconstruido después de la guerra.

Para rematar esta curiosa visión de la realidad tras la película, diremos que el malvado coronel Saito de la película, existió realmente, pero su carácter era totalmente contrario a lo que muestra la película. Era culto y respetaba a los prisioneros. El coronel británico Nicholson, interpretado por Alec Guinness en la película, está inspirado en un personaje real llamado Philip Tossey. Pero lo que vemos en la película tampoco es fiel a la realidad. Tossey aceptó el encargo y simuló trabajar duro en el puente, pero realmente trató de sabotearlo a través de varios métodos.

Cuando acabó la guerra, Saito fue juzgado por crímenes de guerra, y el coronel Tossey testificó en el juicio y sus opiniones positivas le salvaron de la horca. En agradecimiento, cuando Tossey falleció en la década de los 70, su antiguo captor viajó hasta Inglaterra para darle el último adiós.

lunes, 28 de julio de 2008

La muerte de Cezanne

El famoso pintor Cezanne estaba obsesionado con pintar el campo y captar todos los colores y la belleza de este. Y cuando se encontraba en el campo pintando, mientras el paisaje posaba para él, perdía el sentido del tiempo y de todo lo demás.

Tal es así, que en una ocasión estaba pintando frente al monte Santa Victoria, del que pintó y dibujó más de sesenta versiones cuando comenzó a llover. No era un día muy apacible del otoño de 1906. No se sabe exactamente cómo, pero lo que es cierto es que dos hombres encontraron a Cezanne tirado en el suelo e inconsciente y debía llevar varias horas bajo la lluvia.

Cuando despertó, ya en su casa, preguntó si ya había salido el sol para volver al campo a seguir trabajando en el cuadro. Sin duda, esto es una obsesión, porque resultó que de aquella pintura bajo la lluvia contrajo una pulmonía que se lo llevó de este mundo siete días después. Desde luego, no se le puede negar entrega al genio francés.

jueves, 24 de julio de 2008

Picasso fue el primero

Picasso es sin duda uno de los grandes pintores de todos los tiempos, pero también fue un precursor y el primero en algunas cuestiones. Por supuesto, fue el primero en pintar un cuadro cubista, y su obra “Las señoritas de Avignon” tiene el honor de ser considerada la primera obra cubista de la historia. Esto por si sólo ya sería un gran mérito, pero como decía Superratón, no se vayan que aún hay más.

En 1912 en su obra “Naturaleza muerta con silla de paja” utilizó la técnica del collage combinando pasta de papel y hule. En este cuadro cubista, “Las señoritas de Avignon” es de 1907, continua con fue la primera vez en la historia en la que se utilizó el collage. Otro nuevo camino abierto por el genio.

Y para acabar un honor que le llegó siendo ya muy mayor. Con 90 años visitó el museo del Louvre para ver sus obras allí colgadas. Fue el primer artista que consiguió esto, ver sus obras en el Louvre. Es decir, fue el primer pintor vivo en exponer en la magna pinacoteca.

miércoles, 23 de julio de 2008

Los Dalton

Los famosos enemigos de Lucky Luke son cuatro hermanos, de altura decreciente y maldad inversamente proporcional a dicha estatura. Pero hay otros tipos que no pertenecen al mundo de la fantasía y el comic y que también eran conocidos como los Dalton.

Se trata de una banda de forajidos que durante finales del siglo XIX se dedicó a delinquir por varios estados de Norteamérica, formada por cuatro hermanos y algunos compañeros más. Tres de los hermanos comenzaron como hombres de la ley, pero problemas con el alcohol, la conducta y la venta de whisky a los indios acabaron por llevarlos al otro lado.

Robaron trenes y bancos por doquier hasta que el 5 de octubre de 1892 decidieron robar dos bancos a la vez en Coffeyville, un pueblo de Kansas. Aquello acabó en una batalla campal en la que murieron dos de los hermanos, otro acabó preso y estuvo muchos años a la sombra. Y el cuarto, fiel a sus principios, formó otra banda y siguió a lo suyo.

Por cierto, los nombres reales de estos hermanos Dalton eran Grat, Bill, Bob y Emmet.

martes, 22 de julio de 2008

Saladino y Ricardo Corazón de León

Aunque sea una significativa contradicción, durante mucho tiempo las normas de la caballería y el honor reinaban en las guerras y en las batallas, y el enemigo era el enemigo, pero también era un caballero que merecía respeto.

Si luego había que saquear, se saqueaba. Si había que arrasar con pueblos y fortalezas, no había problemas, pero había ciertas normas entre caballeros que eran conocidas y respetadas por todos.

Saladino tiene fama de ser un “señor de la guerra” y parece que en no pocas ocasiones trató de forma muy considerada a algunos de sus adversarios, a los que por supuesto, respetaba. En otras ocasiones, cuando el contrario no tenía dicho respeto, la actitud fue otra.

Quizás uno de los casos más claros de esta forma de actuar de Saladino se dio en la batalla de los cuernos de Hattin, donde Saladino dejó escapar a Raimundo de Trípoli, con el que había firmado una tregua anteriormente, abriendo las filas durante una carga de este para cerrarlas detrás de él y masacrar al resto del ejército cristiano.

Y también dice la leyenda que en una ocasión, Saladino contempló que Ricardo “Corazón de León” se había quedado sin montura durante la batalla y ordenó a uno de sus hombres que le llevaran uno para que continuara la pelea a caballo.

lunes, 21 de julio de 2008

¡Más madera, es la guerra!

Todos conocemos la famosa frase de Groucho Marx a bordo de aquel tren y seguro que la hemos utilizado en alguna ocasión. Pero sin duda, el momento en el que podría haber dicho esta frase con más sentido fue en diciembre de 1940, en Inglaterra.

Por entonces la maquinaria bélica necesitaba todos los recursos posibles, y muchas fábricas y civiles ya estaban trabajando modestamente contra el régimen nazi. Y puestos a sacar material de guerra desde cualquier sitio, el Ministerio del Aire decidió involucrar a las empresas madereras en la producción, para ahorrar en metales y estar preparado así para un conflicto incipiente y sin visos de finalización a corto plazo.

De este proyecto surgió la producción de planeadores fabricados únicamente con madera. Se crearon unos prototipos y como todo iba bien, comenzaron la producción en serie hasta las setecientas unidades. Seguramente eran las aeronaves con más madera de la historia, ya que hasta los controles de la cabina eran de este material. Maravillas de la carpintería.

Veintisiete metros de envergadura, veinte metros de longitud, podía transportar veinticinco hombres, más piloto y copiloto, o dos jeeps o un camión de un cuarto de tonelada. Vamos, una joyita de la artesanía que completaba el círculo de la industria bélica británica.

viernes, 18 de julio de 2008

Kynodesme

Seguro que alguna vez hemos oído comentar en algún documental sobre el origen de las olimpiadas, que en la Grecia Antigua, inspiración de las mismas, los atletas competían desnudos. No se ustedes, pero yo siempre que oigo esto pienso en que a parte del pudor que nos inserta en lo más hondo del cerebro la cultura en la vivimos, el hacer deporte con ciertas prendas de ropa también es más cómodo.

Pues resulta que al final este pensamiento personal se ve refrendado por los hechos y es que los atletas griegos se ataban el pene con una correa de cuero llamada kynodesdme, que sujetaba a este desde la cintura. A mi me parece una buena idea, sobretodo en algunos deportes.


miércoles, 16 de julio de 2008

Los cuadrados mágicos

La historia de los cuadros mágicos nos lleva de vuelta al mundo de la fantasía, pero esta vez no iremos más allá y nos quedaremos en las cuestiones puramente históricas. Antes de nada debemos de aclara que un cuadrado mágico no es más que una matriz de números en las que las sumas en horizontal, vertical o diagonal, suman la misma cifra.

El primer cuadrado mágico del que se tiene constancia estaba en las ruinas del templo indio de Khajuraho, del siglo XI. Y de este primero podemos saltar a uno de los últimos, presente en la Sagrada Familia de Barcelona. Este es el cuadrado de la Fachada de la Pasión de dicha catedral, diseñada por el escultor Josep María Subirachs:

1

14

14

4

11

7

6

9

8

10

10

5

13

2

3

15

Como decíamos, todas las sumas, en horizontal, vertical o diagonal suman lo mismo. En este caso 33, la edad que tenía Cristo durante la Pasión, buen número para la fachada de la Pasión.

Pero el cuadrado mágico más famoso es el que introdujo Durero en su grabado titulado “Melancolía”. En este caso, la suma de las celdas de la matriz da como resultado 34. Pero también tenemos 34 si sumamos las submatrices que se forman al dividir el cuadrado mágico en 4 subcuadrados, a partir de sus líneas horizontales y verticales centrales. Hay más combinaciones para sacar 34 en este cuadrado y además, en la última línea tenemos la fecha de realización de la obra si tomamos las dos celdas centrales: 1514.

martes, 15 de julio de 2008

La biblia en verso de José María Carulla

Quién no ha dicho alguna vez frente a un tostón espeso e intratable, bien sea escrito o relatado aquello de “esto es la Biblia en verso”. Seguro que todos. Pues esta expresión nace del empeñó de un abogado barcelonés llamado José María Carulla, que también fue asesor del papa Pío IX y que seguramente era un buen religioso.

Y de esa profunda fe, porque de otra manera no se entiende, nació el afán de poner en verso la Biblia entera, sus más de 60 libros (depende de las versiones), uno detrás de otro. Y allá que se puso al trabajo consiguiendo escribir en verso al menos 4 libros lo que supone no poco mérito. De hecho, precisamente fue la Cruz de Mérito lo que la Santa Sede le otorgó por el trabajo. Pero no sólo obtuvo esa cruz como recompensa. También fue el padre de la expresión que nos ocupa: “esto es la Biblia en verso”.

Y es que el resultado de su trabajo fue tan farragoso, ilegible, tostón e infumable, que en todas las tertulias de la época se hablaba de esta versión de las Santas Escrituras y tan popular se hizo su trabajo, por lo malo, que acabó dando lugar a la expresión.

Por cierto, espero que este modesto blog no les parezca la Biblia en verso y lo disfruten amenamente. Si en algún momento el resultado se pareciera al trabajo del señor Carulla, habría fracasado mi persona en este empeño.

[Photo by wendypan]

lunes, 14 de julio de 2008

Póquer o Poker: La jugada del hombre muerto

En el año 1876 se encontraba el famoso “Wild” Bill Hickok en el “saloon” de Deadwood Gulch cuando la jugada que tenía entre sus manos pasó a la posteridad. Conviene aclarar que unos momentos antes también había pasado a la posteridad el hombre que mantenía entre sus manos la jugada. ¿Lioso? Aclaremos esto.

“Wild “ Bill Hickok era un explorador, conductor de diligencias, pistolero y comisario, que como no podía ser de otra forma, era aficionado a echarse algunas manos al póquer. Y en esos menesteres se encontraba una noche de 1876, concretamente el 2 de Agosto, cuando un tiro en la nuca disparado por un tipo llamado “Crooked Nose” McCall acabó con su vida. Hickok cayó al suelo y dejó ver su jugada: doble pareja de ases y ochos. Sin duda, de poco vale verle la jugada al contrario si lo acaban de matar, pero así fue.

Y esta jugada es desde aquella fatídica noche veraniega conocida como “la jugada del hombre muerto”, siendo una de las más famosas en póquer. Lo que no queda claro es cuáles eran los ases y los ochos que tenía “Wild” Bill en la mano y también hay opiniones encontradas sobre la quinta carta.

He de confesar que mis conocimientos de póquer son nulos y que no puedo valorar realmente esta jugada, pero sin duda, la historia es curiosa y digna de película, con un diálogo tipo: “¿Sabes? Yo estaba allí la noche en la que Wild Bill Hickok dio nombre a esa jugada...”. Por cierto, la foto que ilustra está entrada es una miniatura de 54mm pintada por el que está escribiendo. Es uno de las primeras que pinté y representa al protagonista de esta historia.

domingo, 13 de julio de 2008

La foto más famosa de Albert Einstein

La famosa foto de Albert Einstein sacando la lengua es sin duda un icono de nuestros días y casi siempre se toma como una foto “simpática”. Se interpreta como una visión cómica del genio, en la que hace una mueca para el fotógrafo a modo de “gracia”.
Pero nada más lejos de la realidad, esta foto fue tomada el 14 de Marzo de 1951 por el fotógrafo Arthur Sasse, que finalmente, a pesar de que a Einstein le rodeaban varios fotógrafos, fue el único que captó el momento. Y precisamente la presencia de todos estos periodistas causó la mueca del físico de origen alemán. Salía de un homenaje por su 72 aniversario, nació el 14 de Marzo de 1879 y frente al acoso de fotógrafos y reporteros gritó varias veces “¡Basta ya!” y finalmente sacó la lengua con la intención de “estropear” las fotos.
Como sabemos, el resultado fue justamente el contrario y la foto que consiguió tomar Sasse se convirtió en un icono y probablemente en la foto más famosa de Albert Einstein. Hay que tener cuidado, que nunca sabe uno con qué cara va a pasara la posteridad.

viernes, 11 de julio de 2008

La guerra biológica de Vlad Dracul, el empalador

Vlad Dracul, también conocido como “el empalador” por su afición a dicha forma de tortura y ejecución fue uno de los pioneros en la guerra biológica. Ya hemos hablado en el blog alguna vez de los usos en la antigüedad de este tipo de ataques biológicos, pero hoy vamos a ver una nueva variante.
El empalador empleó a sus enfermos en la lucha contra los turcos. Tomó a los enfermos de algún mal contagioso de su reino y los mandó a “vivir” con el enemigo. La sífilis, la tuberculosis y otras enfermedades similares eran un pasaporte directo a las líneas turcas. Dracul obsequiaba, eso sí, a estos pobres infelices con ropajes turcos para que su integración fuera más sencilla. Es decir, Vlad Dracul utilizó a sus propios enfermos como bombas biológicas.
Y además, todos aquellos que volviesen demostrando que habían matado, de un modo u otro, a un turco serían recompensados. Para ello tenían que portar el turbante del turco fallecido. Siendo objetivos hemos de decir que el plan no era ninguna tontería, porque no sólo enviaba bombas biológicas contra sus enemigos, sino que apartaba dichas bombas de sus filas en las que eran igualmente efectivas.

jueves, 10 de julio de 2008

Muertes ridículas

La verdad es que hablar de muertes tontas o ridículas tiene su aquel, porque las muertes siempre son trágicas, aunque gracias al tiempo y a la distancia, podemos hasta reirnos de algunas mueres, o al menos, sorprendernos.
El dramaturgo Tennessee Williams, cuyo nombre real era Thomas Lanier Williams III, murió sólo en la habitación de un hotel. Al parecer se atragantó con la tapadera de un bote de pastillas, cuando, seguramente, pretendía abrir dicho bote con la boca. Un accidente lamentable, sin duda.
El creador de la primera agencia de detectives del mundo, Allan Pinkerton murió en 1884 después de resbalar. ¿Un mal golpe en la caída? No amigos, demasiado sencillo para el señor Pinkerton. Se mordió la lengua en el resbalón. ¿Se la seccionó y se atragantó hasta la muerte? No, esa muerte no sería digna de un detective privado. La herida del mordisco acabó infectándose y le provocó la muerte finalmente.
Pero no siempre se trata de un caso de mala suerte o de un terrible accidente. Hay algunos casos en los que si bien es excesivo desearle la muerte al personaje, no podemos menos que llamarle tonto. Por ejemplo, el cocinero Vatel se encontraba preparando una cena para Luis XIV y otras 2.000 personas cuando se presentó ante él un momento lamentable, que además sería su momento postrero. ¡El marisco llegó tarde! Y claro, cualquier cocinero que se precie, frente a este imprevisto, debe atravesarse con una espada, tal y como hizo el gran Vatel. Admirable.
Estoy pensando que esta lista bien va a necesitar varias entradas. Pero antes de finalizar hablemos de Alejandro I de Grecia, que murió a la joven edad de 27 años como consecuencia de un mordisco que le propinó un mono. ¿Mala suerte? Sí, también. Pero el mono vivía en los jardines de su palacio, por lo que parece que el griego puso algo de su parte.
Y por último el record de la mala suerte, aunque algunos verán la mano del destino en la muerte de Esquilo, un dramaturgo griego. Siendo aún joven, una tortuga fue la causa de su muerte. ¿Cómo? Golpeándole en la cabeza. Sí amigos, este hombre murió porque una tortuga le golpeó en la cabeza. Eso sí, el pájaro que la llevaba en su garras y la dejó caer tuvo casi más culpa que la propia tortuga. Pero en cualquier caso, Esquilo murió por el golpe de la tortuga.
Por cierto, dicho esto, quizás estaría bien recordar las últimas frases de algunos personajes.

[Photo by Secretly Ironic]

miércoles, 9 de julio de 2008

Con él o sobre él

Una vez más entramos en el nebuloso mundo en el que la realidad y la leyenda conviven, poniendo cada una su parte dentro del resultado final. La fama de guerreros de los espartanos es conocida por todos, su arrojo y su entrega en el combate. Aunque supongo que no siempre, eran muchos los guerreros que volvían a casa heridos o muertos portados por sus compañeros. Estos usaban el escudo del soldado fallecido o herido para transportarlo.

En una ocasión una madre, despidiendo a su hijo que partía hacia la batalla, le tendió el escudo y le dijo algo así como: "retorna con él o sobre él". Le dejó bastante claro que era mejor dejarse la piel en el combate y morir con honra que salvar la vida y pasar el resto de la existencia siendo un cobarde.

Y claro, cuando esto lo dice una madre tiene aún más valor. Todos sabemos que está feo no hacer lo que dice una madre. Esta frase es desde entonces muy conocida. De hecho, el motivo de esta entrada es el texto "“Aut cum hoc aut in hoc” que portaba un marqués italiano en su escudo, en homenaje a los espartanos.

martes, 8 de julio de 2008

La batalla de San Jacinto

El 21 de Abril de 1836 tuvo lugar una batalla decisiva en la lucha de Texas por su independencia de México. Fue la batalla de San Jacinto en la que menos de 783 hombres al mando del general Samuel Houston acabaron con el ejército del general mexicano Antonio López de Santa Ana, formado por el doble de hombres.

Los mexicanos, a pesar del peligro, estaban confiados y descansaban tranquilamente. Muchos de ellos estaban echando la siesta en el momento de la batalla, entre otros el propio general Santa Ana. Con este panorama, los tejanos sólo necesitaron 18 minutos para capturar y matar a cientos de enemigos, contando con sólo 9 bajas entre sus filas.

Sin duda, los mexicanos eligieron un mal momento para echarse a dormir, y esta pasión por la siesta debía estar muy extendida ya que de otra forma, no se comprende fácilmente como con la mitad de hombres el general Houston ganó la batalla, con sólo 9 bajas y en 18 minutos.

miércoles, 2 de julio de 2008

¿Qué hay de lo mío?

Durante los entrenamientos que realizaban los soldados antes del desembarco de Normandía, muchas partes de Inglaterra fueron tomadas por el ejército y usadas como campo de pruebas. Visto con la perspectiva que da el tiempo, el sacrificio que los habitantes de aquellas zonas y pueblos tuvieron que hacer no fue muy grande, comparado con el de los soldados que se jugaban la vida. Pero para el personal civil y ajeno, relativamente, a la guerra, aquellos malditos militares eran un incordio.

Los mandos militares recibieron quejas, por ejemplo, de las autoridades de Exeter, un pueblo en el suroeste de la isla. Los soldados tiraban granadas, lo que parece normal. Pero lo que no es tan normal es que solían tirar granadas al río para coger peces. Esto provocó una queja formal y ya puestos, también se quejaron que tanto movimiento aquí y allá por encima de los puentes y tanta explosión, acabaría debilitando los mismos y provocando su derrumbe. Conviene aclarar dos cosas. El caso que se le hizo por parte del ejército las autoridades locales fue nulo y además, actualmente los puentes parece que siguen en pie.

Pero más curioso y chocante es el caso de un paisano que sufrió en su vivienda las consecuencias de una explosión, perdiendo algunas tejas. Se presentó ante un oficial del grupo en entrenamiento y protestó, recibiendo como respuesta un formulario para completar y enviar. Algunas semanas después, cuando el oficial que le había atendido se encontraba ya en Francia luchando contra los nazis, recibió una carta de aquel tipo. Exigía de forma vehemente que le solucionaran cuanto antes el problema de su tejado, ya que habían pasado varias semanas y no había obtenido respuesta.

[Photo by Caliaetu]

martes, 1 de julio de 2008

Hay gente para todo o hay gente pa to

Rafael Guerra, cuyo nombre artístico era “Guerrita”, fue un torero cordobés cuya carrera taurina se sitúa a finales del siglo XIX. Este personaje, a parte de uno de los grandes toreros de su tiempo, era un tipo peculiar. Algunas de las frases que se le atribuyen son:

* “Ca uno es ca uno”. Cada uno es cada uno, o lo que es lo mismo, que cada persona es diferentes y tiene sus motivaciones.

* “Lo que no pue sé no pue sé y ademá es imposible”.

* “Hay gente pa’ to’”. Es decir, hay gente para todo, gente rara y lo que consideras más increíble y absurdo también tiene sus defensores.

Pero lo mejor de todo es el contexto u origen en el que surgió esta última frase. En una ocasión coincidieron Guerrita y el filósofo José Ortega y Gasset. Al torero le presentaron a Don José como "famoso filósofo", y el matador, con su acento cordobés y el desparpajo que da el saberse el centro de atención le preguntó: “¿Filósofo? ¿Y eso qué es?”. Trataron de explicárselo, el trabajo sobre las ideas, la reflexión y el pensamiento. El maestro taurino, reduciendo aquella parrafada a sus propias palabras comentó: “¿Así que se dedica usted a pensar en las cosas? Hay gente pa to”.

¡Ojo! Que esto lo dijo un hombre que vivió y fue admirado por encerrarse en un recinto de arena con un toro y después de hacerlo pasar por delante de él gracias a un trapo, lo mata con un espada. Efectivamente, hay gente para todo.

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