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miércoles, 2 de septiembre de 2015

Carton de Wiart, de herida en herida hacia la gloria

Carton de Wiart
(Carton de Wiart)
El caso de Blas de Lezo, apodado el Mediohombre por las partes de su cuerpo que fue perdiendo en combate, no es único, y el inglés Carton de Wiart no le va a la zaga. Combatiente en la Segunda Guerra Boer y en las dos guerras mundiales, sus heridas y los hechos de su vida son increíbles. Nacido en 1880, a los 19 años dejó los estudios y comenzó su carrera en el ejército como soldado, falsificando los datos ya que por su edad no podía alistarse. Un comienzo prometedor.

En la Segunda Guerra Boer fue herido en el estómago y en la ingle lo que le obligó a volver temporalmente a Inglaterra, aunque eso no le hizo echarse para atrás en su empeño de guerrear. En la Primera Guerra Mundial volvió a la carga y fue herido en el brazo y en la cara, perdiendo un ojo y parte de una oreja, lo que le puso de nuevo camino a casa para recuperarse. En mayo de 1915 estaba en el frente occidental, dispuesto a seguir en la primera línea de combate, y se le podía ver lanzando granadas en las trincheras. En la Segunda Batalla de Ypres un ataque de artillería alemán le destrozó la mano izquierda y cuando el médico se negó a amputársela, el propio Wiart se arrancó dos dedos. Poco después la mano entera le fue amputada.

En 1916 la guerra seguía en marcha y nuestro hombre volvió al frente, haciéndose valedor de la Cruz Victoria. Uno no sabe si era la mala suerte la que combatía con él o si era la buena suerte la que le salvaba de la muerte una y otra vez. En total fue herido ocho veces, algunas más graves que otras, pero a pesar de ello siguió al pie del cañón.

Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial acudió de nuevo a primera fila. En 1941 el avión en el que viajaba fue derribado sobre el Mediterráneo, pero Wiart se salvó y alcanzó la orilla, sexagenario, tuerto y sin una mano, donde fue capturado por los italianos. Intentó repetidamente escapar del campo de prisioneros donde estaba recluido y en una ocasión logró estar ocho días fugado. Dos años después fue liberado.

Churchill dijo de él que era un modelo de caballerosidad y honor. En su autobiografía Carton de Wiart escribió: “Francamente, he disfrutado de la guerra”.

Fuente: bbc.com

domingo, 30 de agosto de 2015

Supositorios radiactivos, y otras maravillas

Radithor
(Radithor)
Sí, amigos, hay o ha habido supositorios radiactivos, cremas faciales, pasta de dientes… y por supuesto todo tan inútil como nocivo e incluso mortal. En este momento ya sabrán que cuando me refiero a supositorios radiactivos no me refiero a misiles cargados con cabezas nucleares o cosas similares, sino a supositorios humanos, de esos que se introducen por donde la espalda deja de serlo.

Empezaremos por los laboratorios Radio Bailey Inc. de New Jersey, que pusieron en el mercado un producto llamado Radithor cuyas facultades eran espectaculares: curaba todo y ofrecía alegría perpetua. El Radithor era agua destilada y radio 226 y 228, ambos elementos muy radiactivos. Esto ocurrió hace casi un siglo, en 1918, y entonces se pensaba que la radiación era buena para casi todo, aunque el producto tuvo que ser retirado cuando una de sus principales consumidoras, que además era una dama de la alta sociedad estadounidense, murió tras haber consumido más de mil botellas. Tuvo que ser enterrada en un ataúd revestido de plomo porque el cadáver era también radiactivo. Curiosamente el eslogan con el que se lanzó Radithor al mercado, remarcando esa capacidad suya para levantar el ánimo, era “Una cura para los muertos vivientes”.

Pero como decía al comienzo, en aquel tiempo la radiactividad se tenían por algo beneficioso en términos generales y así en 1930 la crema facial Tho-Radia se vendía con éxito en Francia a pesar de contener 0,5 gramos de cloruro de torio y 0,25 de bromuro de radio por cada 100 gramos. Unos años después apareció en el mercado Doramad, una pasta de dientes alemana que, según decían, gracias a la radioactividad reforzaba los dientes y las encías. La dosis de producto radioactivo en este caso era bajas y por lo tanto la pasta no era letal en sí misma.

Aunque todo esto pueda parecerles sorprendente, no hemos llegado aún al culmen de lo inesperado, al menos en mi opinión. En 1931 la empresa Burk & Braun lanzó al mercado Radium Shokolade, un chocolate para disfrute de niños y mayores, por supuesto con su dosis de radioactividad. Y qué me dicen de Vita Radium, un producto para el uso rectal por parte de los hombres, como se decía en su publicidad. Esos supositorios devolvían el tono del sexo y conferían energía a todos los sistemas, nervioso, glandular y circulatorio, de nuevo, según la publicidad. Y no acababan ahí sus beneficios, eran buenísimos contra las hemorroides y las llagas rectales. Cualquiera diría que no dejaban nada vivo a su paso, literalemente.

Qué gran elemento publicitario fue la radioactividad durante décadas, y eso a pesar de saber ya de sus peligros, pero no hay nada como una palabra, una tecnología o una moda, sin más, para aumentar el valor de algo a los ojos de los compradores. Poco hemos avanzado en ese sentido, y si no me creen, dediquen 10 minutos a la teletienda y sus tecnologías avanzadas.

Fuente: Historia de la ciencia sin los trozos aburridos, de Ian Crofton
Fuente imagen: (Orau.org)

miércoles, 26 de agosto de 2015

El día que cambió la vida de Ulysses S. Grant

Ulysses S. Grant
(Ulysses S. Grant)
Ulysses S. Grant, el militar estadounidense, podría haber sido un hombre sin casi relevancia histórica y de hecho iba camino a ello cuando su vida cambió y lo hizo para siempre. Nacido en 1822, pasó por la academia militar de West Point y combatió en la guerra de su país contra México. Tras aquel conflicto llegó la paz a su país y a su vida y se retiró, era el año 1854 y era capitán, un cargo que sólo tenían otros cincuenta hombres.

Comenzó entonces una vida de civil en la que demostró ser poco adecuado para gestionar empresas y menos aún para hacerlo con su propio dinero. Fracasó su negocio de cultivo en una granja de Missouri y tampoco consiguió un puesto como ingeniero, algo rarísimo ya que su paso por West Point casi se lo aseguraba. No fue capaz de establecerse como cobrador de deudas e incluso como administrativo del negocio de cueros de su padre en Illinois no tuvo suerte. En 1861, con 39 años, Grant tenía cuatro hijos y estaba en la ruina. Era un hombre triste y según algunos rumores demasiado aficionado a la bebida. Entonces su vida tomó otro rumbo, casi por casualidad.

El 11 de abril de 1861 los sudistas atacaron el fuerte Sumter, una fortaleza federal en Carolina del Sur. Cuando la noticia llegó a Galena, en Illinois, los notables de la ciudad hicieron un llamamiento para alistar una compañía en el lugar. Grant estaba allí y fue elegido presidente de la junta de reclutamiento. Ahí giró su vida.

Un vecino del lugar recordaba cómo ese día Grant cobró nuevas energías, dejó de andar como encorvado y se puso el sombrero hacia delante, sobre la frente, casi de manera jovial. En tres años llegaría a ser el general en jefe de los ejércitos de Estados Unidos y en siete sería presidente.

Quizás aquel día cambio algo más que su suerte, cambio su actitud gracias a la motivación, a ver la zanahoria de la guerra delante de su nariz. Al parecer luchar y dirigir un ejército le gustaban más que llevar un negocio y gestionar su dinero, y desde luego se le daba mucho mejor.

Fuente: La máscara del mando, de John Keegan

sábado, 22 de agosto de 2015

Qué han llevado los ingleses a la guerra durante siglos

Caballero en el asedio a Jerusalén en 1244
(Caballero en el asedio a Jerusalén en 1244)
El diario The Telegraph publicaba hace un tiempo un interesante artículo sobre las ropas, armas y demás objetos que han llevado los soldados británicos a la guerra durante siglos, desde la Batalla de Hastings en el año 1066. Y como Inglaterra ha sido uno de esos países que ha estado casi en guerra permanente podemos repasar la historia de los uniformes y los soldados desde entonces.

El trabajo, totalmente visual, es muy interesante, y les recomiendo efusivamente que lean el artículo en The Telegraph, ya que además de las fotos explica que son todas y cada una de las cosas que se ven. Por mi parte, para incitarles a ello, les dejo algunas de las fotos.


1066 / Huscarle (guardia del rey) en Hastings


1244 / Caballero en el asedio a Jerusalén


1415 / Arquero en Agincourt


1485 / Guerrero a favor de los York (Guerra de las Dos Rosas)


1588 / Miliciano


1645 / Mosquetero en la batalla de Naseby


1709 / Soldado en la batalla de Malplaquet


1815 / Soldado en la batalla de Waterloo


1854 / Soldado de la Brigada de Fusileros, batalla de Alma


1916 / Soldado en la batalla de Somme


1944 / Cabo en la batalla de Arnhem


1982 / Comandos de Marina en la guerra de las Malvinas

martes, 18 de agosto de 2015

Cuál es el origen del símbolo del dólar

Real de a ocho
(Real de a ocho)
El símbolo del dólar, $, uno de los más conocido y codiciados del mundo, tiene un origen no del todo claro, aunque el más probable está en la palabra peso, así, como suena, en castellano. Y nos tenemos que remontar más de cinco siglos y viajar hasta Europa para conocer todo la explicación.

En torno al año 1500, en Bohemia, es decir, en el centro de Europa, comenzaron a producirse en las cecas grandes monedas de plata que equivalían a las pequeñas monedas de oro. Una de las minas de plata más importantes de la zona era la de Joachimsthal, y las monedas tomaron su nombre de aquel lugar, llamándose Joachimsthaler, que derivaría en thaler. La palabra thaler, equivalía ya a la moneda de plata cuando en inglés acabó por transformar thaler en dollar.

Años más tarde, cuando el Imperio Español comenzó a traer de América enormes cantidades de plata, los españoles podían permitirse monedas con cantidades de plata que otros países tenían vetadas y apareció entonces el real de a ocho, muy cotizado precisamente por su calidad y por la plata que tenía. El real de a ocho equivalía a ocho reales y también era conocido como peso de ocho.

Con el peso de ocho como un estándar internacional, comenzó a escribirse la palabra peso como su sinónimo reducido y no tardó en generarse una manera corta, abreviada, de escribir tal palabra, que se repetía y repetía en los textos. Esa forma corta no fue otra que su inicial, la P, que se convertía en Ps para el plural, es decir, cuando la cantidad superaba la unidad, lo que era bastante común. A finales del siglo XVIII comenzaron a escribirse la P y la s superpuestas, sin razón aparente, y con el paso del tiempo la grafía llegó a la S cruzada verticalmente por una línea que todos conocemos en la actualidad. El trazo vertical que hoy hacemos era originalmente el palo de la P.

Como decía, hay otras teorías al respecto del origen del dólar, alguna muy conocida y que hace referencia a las Torres de Hércules y la heráldica española, pero parece que el estudio de viejos manuscritos da peso a la teoría que les he detallado. La siguiente imagen aclara el proceso.
Origen del símbolo del dólar
(Origen del símbolo del dólar)
Fuente: Observation Deck,  US Department of the Treasury

lunes, 10 de agosto de 2015

El vídeo del espectacular hundimiento del HMS Barham

Hay sorprendentes imágenes reales de la Segunda Guerra Mundial que nos ayudan a hacernos una idea, y sólo eso, de lo que debió ser verse envuelto en aquellos acontecimientos. Espectaculares imágenes en muchos casos, como las que protagonizan esta entrada.

El 25 de noviembre de 1941, en el Mediterráeno, el submarino alemán U 331, comandando por Hans-Diedrich Freiherr von Tiesenhausen y con una serpiente negra como emblema pintada en su torreta, torpedeaba al HMS Barham al norte de la costa de Egipto. El buque formaba parte de un grupo que tenía como objetivo atacar los convoyes que nutrían al Afrika Korps de Rommel. El HMS Barham comenzó a escorarse rápidamente y en pocos minutos desapareció bajo el agua, pero un momento antes de hundirse una explosión brutal hizo añicos el buque y lanzó enormes trozos de acero al aire.

Las imágenes son espectaculares, pero piensen que 862 vidas humanas se perdieron en ese momento, ya que no hubo tiempo de abandonar el barco ni de ser socorridos en modo alguno. Impresionantes las imágenes a partir del minuto 01:00.

miércoles, 5 de agosto de 2015

15 datos sobre las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki

Explosión de Fat Man sobre Nagasaki
(Explosión de Fat Man sobre Nagasaki)

16 de julio de 1945

Fue el día en que se hizo la prueba real de una bomba atómica, en aquel caso, de una bomba de plutonio. La prueba Trinity, como se conoce al hecho, abrió el camino para el uso de las bombas atómicas contra el enemigo nipón. Había cuatro hechas, dos de plutonio y dos de uranio. La onda expansiva alcanzó los 400 kilómetros.

128.000

Fueron las personas involucradas en el Proyecto Manhattan, puesto en marcha seis años antes de los ataques atómicos para desarrollar esta nueva y revolucionaria arma.

12

Eran los tripulantes del Enola Gay, el bombardero B-29 que despegó de la isla de Tinian, en las Marianas, con la bomba Little Boy a bordo, una bomba con nombre propio. El comandante del avión era el coronel Paul Tibbets.

6 de agosto de 1945

Fue la fecha en que se lanzó la bomba atómica contra Hiroshima.

580

A esa altura, en metros, estaba la bomba Little Boy cuando explotó. Eran las 08:15.

3.000

Son los grados centígrados de temperatura que se alcanzaron en el radio de 4 kilómetros desde el punto central de explosión.

20

Hasta esa altura, en kilómetros, llegó el hongo atómico, que fue visible por los hombres del Enola Gay hasta a 500 kilómetros de Hiroshima.

200.000

Es el número de víctimas que se estima que provocó la explosión y la radiación posterior, aunque lógicamente es complicado conocer el número real con exactitud.

16

Millones de octavillas lanzaron los norteamericanos sobre 47 ciudades japonesas con información sobre lo que había ocurrido en Hiroshima y la naturaleza de las nuevas bombas atómicas de las que disponían. El objetivo era forzar a Japón a la rendición incondicional e inmediata.

9 de agosto de 1945

La fortaleza volante Bockscar, otro B-29, lanzó la tercera bomba atómica de la historia, esta vez sobre Nagasaki. La dos primeras fueron Trinity, la prueba de julio, y la de Hiroshima. Esta tercera bomba también tenía un nombre propio: Fat Man.

20

Eran los kilotones de la bomba que cayó sobre Nagasaki, lo que equivale a unas 20.000 toneladas (¡toneladas!) de TNT. La de Hiroshima había sido de 12,5 kilotones.

40.000

Personas fueron víctimas del ataque a Nagasaki. La bomba fue más potente pero el relieve de la ciudad, menos plana que Hiroshima, sirvió de barrera en cierta medida.

3,25

Metros, era la longitud de la bomba Fat Man. Su diámetro era de 1,52 metros y pesaba unas 4 toneladas y media.

6,2

Eran los kilos de plutonio del explosivo de la bomba. Con ellos generó esos 20 kilotones de potencia.

10 de agosto de 1945

A las 02:30 acabó la reunión de los líderes japoneses en la que Hirohito, el emperador, aceptó la derrota y la rendición. En torno al medio día de aquel 10 de agosto la decisión llegó a Estados Unidos. El 2 de septiembre de 1945 Japón firmó su capitulación, a bordo del USS Missouri.

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