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martes, 24 de mayo de 2016

Atado al mástil, en la tormenta, por amor al arte

Tormenta de nieve – Vapor en la boca del puerto, de Joseph Turner
(Tormenta de nieve – Vapor en la boca del puerto, de Joseph Turner)
En este caso, la parte del título que habla del amor al arte es literal. Hay artistas que pueden tirar de su imaginación y haber pasado la vida sin salir de su pueblo y aún así crear, mientras que otros necesitan ver para contar. Recuerdo que en una de las entrevistas que le hice, a la limón con un amigo, a Arturo Pérez Reverte, este nos contaba que cuando él hablaba de guerra o violencia, sabía de lo que hablaba porque lo había visto con sus propios ojos. De igual forma, Joseph Turner, el pintor inglés nacido en 1775, buscaba el contacto directo con lo que iba a pintar.

En 1842 fue exhibida por primera vez su obra conocida como Tormenta de nieve, aunque en realidad la traducción del título sería más como Tormenta de nieve – Vapor en la boca del puerto, y fue toda una sensación. El autor había pintado aquel cuadro rondando los 65 años de edad, y para cumplir son su compromiso con el arte y ver, y vivir, aquello que iba a representar, vivió la tempestad desde dentro.

Turner se hizo atar al mástil de un barco mientras este se adentraba en una tormenta en mar abierto. Durante cuatro horas el autor aguantó el chaparrón, de nuevo literalmente, y aunque temió por su vida salió de aquella para dar a luz una obra magnífica y poderosa. El resultado valió la pena, y lo que no se le puede negar a Turner es compromiso con su arte. Su amor al arte.

Fuente: Art News

domingo, 22 de mayo de 2016

Cómo actuar en la vejez, según Jonathan Swift

Jonathan Swift
(Jonathan Swift)
Hay algunos aspectos de la vida de Jonathan Swift que me llevan a pensar que era un tipo realmente inteligente. Su obra Los viajes de Gulliver es una buena razón, razón suficiente me atrevería a decir. No olviden que en ella Swift habló de las lunas de Marte siglo y medio antes de que fueran descubiertas. Pero lo que me lleva a respetar a Swift como persona cabal es una lista que escribió cuando tenía 32 años, que venía a ser una serie de reglas que debía respetar cuando fuera viejo. No es una lista que sirva sólo a nuestro protagonista, ya que, en mi opinión, está cargada de sentido común y sensatez.

Como en tantas otras ocasiones, uno debe medir y analizar desde fuera, y luego atenerse lo mejor posible a las decisiones tomadas. Así lo pensó Swift, que de joven reflexionó sobre cómo debía ser en la vejez y dejó nota de ello. La lista es la siguiente:
No casarme con una mujer joven.
No aceptar la compañía de los jóvenes a menos que lo deseen realmente.
No ser desagradable, taciturno ni suspicaz.
No burlarme de las costumbres o dichos o modas u hombres o guerras… actuales.
No encariñarme con los niños, ni permitir siquiera que se me acerquen.
No contar la misma historia una y otra vez a la misma gente.
No ser codicioso.
No descuidar el decoro, o la limpieza, por miedo a caer en lo desagradable.
No ser excesivamente severo con la gente joven, sino mostrar indulgencia con sus locuras de juventud y debilidades.
No dejarme influir por criados (u otros) truhanes y chismosos, ni darles crédito.
No dar demasiados consejos ni molestar a nadie mas que a aquellos que lo desean.
Desear que algunos buenos amigos me informen de cuáles de estos propósitos infrinjo o desatiendo y en qué; y enmendarme en consecuencia.
No hablar demasiado ni de mí.
No alardear de mi antigua belleza o fuerza o favor con las damas, etc…
No escuchar adulaciones ni concebir que puedo ser amado por una mujer joven, et eos qui hereditatem captant, odisse ac vitare.
No ser optimista ni dogmático.
No empeñarme en cumplir todas estas reglas, no vaya a ser que al final no cumpla ninguna.
Fuente: Listas memorables, de Shaun Usher

sábado, 21 de mayo de 2016

Viaje por el Guadalquivir y su historia, de Juan Eslava Galán

Viaje por el Guadalquivir y su historia, de Juan Eslava Galán
(Viaje por el Guadalquivir y su historia, de Juan Eslava Galán)
Juan Eslava Galán es, entre otras muchas cosas, un creador de formatos diferentes con los que narrar la historia, con los que acercarse a un tema desde un punto de vista personal y distinto. En este caso la obra toma la forma de un libro de viajes, que en realidad se mueve en dos dimensiones: por el terreno por el que discurre el propio río Guadalquivir, por un lado, y por la historia que en cierta medida a ocurrido a orillas de este, por otro. En esta segunda, como es habitual en el autor, tenemos detalles de la vida pasada, anécdotas e historias de personajes, que hacen la lectura muy amena y divertida.

No hay sólo historia, pero hay mucha historia en el libro, y no hay sólo narración, pero hay narración, diálogos y descripciones de lo que se va encontrando por el camino. Hay poesía, fotos, muchas, gastronomía, arquitectura... y todo esto sin dejar de ser un libro de viajes. Un libro muy interesante este Viaje por el Guadalquivir y su historia, de Juan Eslava Galán.

Aprovecho la entrada para traer aquí otras obras interesantes.


Antología De Cuentos De Terror 1. De Daniel Defoe A Ambrose Bierce Antología De Cuentos De Terror 2. De Bram Stoker A H. P. Lovecraft (13/20) España. Centro Del Mundo. 1519 - 1682, de Robert Goodwin Descenso A Los Infiernos, de Ian Kershaw La Guerra Secreta. 1939-1945, de Max Hastings SPQR, de Mary Beard

jueves, 19 de mayo de 2016

J.R.R. Tolkien escribió gracias al vino de Osborne

Francis Xavier Morgan
(Francis Xavier Morgan)
Habrá quien al leer el título de la entrada puede pensar que el creador de El señor de los anillos bebía vino de Osborne, e incluso quizás encontrará en ello la explicación a algunas de las partes del texto. Pero no, la historia es mucho más interesante y sorprendente. Tolkien, que había nacido en 1892 en lo que hoy es Sudáfrica, emigró a Inglaterra con su madre y sus dos hermanos, mientras su padre se quedaba en África por motivos de trabajo. El progenitor murió poco después repentinamente y la situación familiar se volvió muy complicada para la viuda y los tres niños. Mabel, la madre de los Tolkien, se convirtió al catolicismo ya en Europa y recibió la ayuda para salir adelante de un sacerdote llamado Francis Xavier Morgan. Así fueron tirando hasta que en el año 1904 Mabel también fallecía y Tolkien se quedaba huérfano con tan sólo 12 años.

A partir de entonces, el sacerdote, Morgan, siguió ocupándose de la educación del futuro escritor, surgiendo una relación estrecha entre ambos. El dinero que recibía el padre Morgan desde España le permitía mantener y ayudar a los huérfanos Tolkien, cosa que hizo durante años, proporcionándoles y buscándoles constantemente un lugar donde vivir y empeñándose en que pudieran estudiar. Incluso en algunos aspectos él mismo se ocupó de formar a Tolkien. Al fallecer en 1935, el padre Morgan les dejó a cada uno de los hermanos Tolkien en herencia mi libras. Probablemente, dinero que tenía su origen en El Puerto de Santa María, en la comercialización del vino de Osborne.

Francis Xavier Morgan había nacido allí, en El Puerto de Santa María, y su nombre completo llevaba un Osborne detrás del Morgan. Era hijo de Francis Morgan, un galés que hizo fortuna como bodeguero y exportador de vinos en el sur de España, y de María Manuela Osborne, hija del fundador de las Bodegas Osborne. Su vida se encauzó por el sacerdocio, como ya hemos visto, y aprovechó la posición y los recursos de su familia para ayudar a muchos niños. Así, los beneficios del vino de Osborne iban desde el sur de España hasta Inglaterra para que Tolkien pudiera tener la tranquilidad suficiente para formarse y prepararse para escribir, años después, sus famosas obras.

Por último, tengo que dar las gracias a mi amigo Miguel Álvarez por contarme todo esto ayer durante una comida.

martes, 17 de mayo de 2016

Cómo se hacía la lista de la selección hace casi un siglo

Jose María Mateos, seleccionador nacional de fútbol
(Jose María Mateos, seleccionador nacional de fútbol)

Iba a comenzar por decir que hoy el fútbol está de actualidad por la lista del seleccionador nacional para la Eurocopa, pero bien pensado, en España, como en medio mundo, el fútbol siempre está de actualidad. Hace ya 85 años, el por entonces seleccionador del equipo nacional, José María Mateos y Larrucea, bilbaíno nacido en 1888, hablaba ya de presiones por parte de los clubes de fútbol, de las peticiones de las aficiones, vía carta y telegrama, eso sí, para que llevara a un jugador o a otro. Exponía sus dudas sobre si convocar a tal jugador del Sporting de Gijón o a tal otro del Barcelona, y se quejaba de la falta de defensores, si bien el Alavés y el Real Madrid tenían "parejas de gran clase" en esos puestos. Nada nuevo bajo el sol, lo mismo casi que vemos hoy. Lo que sí ha cambiado, por contra, es la forma de conocer y seleccionar a los jugadores, ya que entonces no había televisión ni tantas grabaciones en las que ver su juego.

Decía  Mateos, que también era "concejal del Ayuntamiento de Bilbao, jefe de redacción de La Gaceta del Norte y recién casado", que no cobraba por su puesto más que los gastos de viaje, para evitarse así presiones de ningún tipo. Y viajar, por otra parte, tampoco viajaba mucho, "por no ser necesario". Su sistema para hacer la lista de jugadores comenzaba por leer la prensa, conociendo las preferencias y debilidades de los periodistas. Así, si un cronista tenía era partidario de un jugador y en su artículo decía de este que "no brilla en estos partidos últimos como otra veces", ese jugador estaba perdido. Si por otro lado un periodista crítico con un jugador durante un tiempo, se veía obligado a decir que tuvo una tarde afortunada, ese jugador iba hacia arriba. Este paso, el de la prensa, era el primero del método, que tenía otros dos.

Con una primera lista, larga, hecha en base a la prensa deportiva, llegaba el turno de sus informadores privados, que eran amigos a los que llamaba por teléfono o consultaba por carta sobre tal o cual jugador. Ajenos a todos los clubs y en general al tinglado futbolístico, ayudaban a reducir la lista de seleccionables hasta algo casi definitivo. Y entonces, y sólo para salir de dudas en los casos más discutidos, Mateos viajaba a un campo y veía algún partido en directo.

Fuente: Diario ABC (1931) (Imagen)

jueves, 12 de mayo de 2016

10 sorprendentes y geniales retratos de Dalí

Roger Higgins
Ayer se cumplió el aniversario del fallecimiento de genial artista Salvador Dalí, que falleció en 1989 y que entre muchas obras mágicas, nos dejó también algunos posados, fotos y caras, que bien podrían ser una obra de arte en sí mismas. He hecho una pequeña recopilación de ellas, y desde aquí me declaro fan de Philippe Halsman y de sus retratos. De hecho, les recomiendo que se paren a ver la última de las fotos del post, que muestra el proceso de creación y lo que costó capturar la versión definitiva.

Weegee(Arthur Fellig)

Hulton Archive

Charles Hewitt

Charles Hewitt

Archivio Cameraphoto Epoche
Keystone-France/Gamma-Keystone

Allan Warren

Philippe Halsman

Philippe Halsman

Patrice Habans


Fuentes: Time, Artblart, YEELQTLS y Wikipedia

martes, 10 de mayo de 2016

Ganando dinero con cada proyectil enemigo

Fábrica de munición durante la Primera Guerra Mundial
(Fábrica de munición durante la Primera Guerra Mundial)
Al final de la Primera Guerra Mundial, dos empresas alemanas, Krupp y Deutsche Waffen, que operaban en el negocio armamentístico, denunciaron a la empresa Vickers, otra empresa del mismo sector, pero que había servido al bando contrario durante la guerra, a los británicos, país del que era originaria. Los alemanes acusaban a Vickers de haber violado varias de sus patentes durante la guerra y de copiar a los germanos a la hora de producir municiones para su ejército. Por ello le solicitaban, a modo de licencia por el uso de la patente, a toro pasado, todo sea dicho, 260.000 libras en el caso de Krupp y 75.000 libras en el caso de Deutsche Waffen.

Comenzó entonces otra guerra, esta más pacífica y en el ámbito legal, donde Vickers respondió que su actuación se basaba en una medida británica creada en tiempo de guerra, en 1917, que cancelaba todas las patentes de las naciones enemigas. Es curioso cómo después de una guerra y a pesar de que dos naciones se han matado sin compasión entre sí, las empresas hablan de justicia para solucionar un problema económico. Esa lógica de "te puedo matar pero no te puedo robar", me parece extraña.

No se solucionó la cosa por la vía rápida y estuvieron las empresas discutiendo en los tribunales la cuestión hasta que en 1926 un tribunal británico dictaminó que Vickers había actuado de acuerdo a derecho y no tenía que abonar ninguna compensación a las empresas alemanas. En cualquier caso, como los británicos querían seguir usando las patentes que habían generado el problema y ya era tiempo de paz, se avino a un acuerdo. A modo de compensación por lo hecho durante la guerra, Krupp se embolsó 40.000 libras y Deutsche Waffen 6.000 libras, lo que de algún modo les permitió ganar dinero con los proyectiles que el enemigo lanzó contra los soldados de su país.

Fuente: Strange but true military facts, de Steve Crawford

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