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jueves, 24 de abril de 2014

20 manías, rituales y curiosidades de escritores

Honoré de Balzac
(Honoré de Balzac)
Para acabar esta serie de entradas que en los últimos días han girando en torno a los libros y la literatura, repasaremos algunos de lo vicios, manías, costumbres y estridencias de algunos de los grandes literatos de la historia.

  1. El conde de Buffon sólo podía escribir vestido de etiqueta, con puños y chorreras de encaje y con la espada colgando de su cinturón.
  2. Alejandro Dumas, padre, solía vestir cuando escribía algo similar a una sotana de color rojo, con amplias mangas y en los pies, unas sandalias.
  3. Chateaubriand dictaba sus textos a su secretario mientras caminaba descalzo sin parar por la habitación.
  4. Victor Hugo repetía una y otra vez, mientras caminaba por la habitación, las frases y los versos, para correr a escribirlos cuando le sonaban suficientemente bien.
  5. Jean-Jacques Rousseau prefería trabajar al aire libre, en pleno campo, si era posible con sol y para evitar los ruidos se ponía tapones en los oídos.
  6. Montaigne escribía encerrado en una torre abandonada.
  7. Schiller, un poeta alemán, escribía con los pies metidos en un barreño lleno de agua helada.
  8. A Lord Byron le inspiraba el aroma de las trufas y por eso siempre solía llevar algunas con él en sus bolsillos.
  9. Gustave Flaubert no se ponía a escribir hasta haberse fumado, al menos, una pipa.
  10. Para cumplir los plazos impuestos para la escritura, Victor Hugo le daba orden a su criado de que custodiara sus ropas y no se las entregara hasta que hubiera acabado el plazo, por muy pesado que se pusiera pidiéndolas.
  11. Honoré de Balzac se acostaba a media tarde y una criada le despertaba a medianoche. Entonces se vestía con una túnica blanca y se ponía a escribir durante horas.
  12. Balzac consumía tazas y tazas de café mientras escribía. No es de extrañar que así alcanzara la cantidad de obras que alcanzó, más de cien.
  13. Thomas Mann reunía por las noches a su familia y les leía lo que había escrito a lo largo del día. Su familia opinaba y discutían y a veces Mann cambiaba su texto en base a ello.
  14. Galdós se ponía una capa sobre los hombros, una boina azul y una manta sobre las piernas y solía hacer pequeños dibujos en sus manuscritos, en los márgenes o entre las líneas.
  15. Mark Twain llevaba la cuenta exacta de las palabras que escribía y escribía el número cada cierto número de páginas en sus manuscritos.
  16. Georges Simeon marcaba ocho días en un calendario para dedicarlos exclusivamente a escribir, y cuatro días para relectura y correcciones. Las ideas básicas las iba escribiendo en una carpeta amarilla.
  17. Georges Simeon escribía sin parar y para ello tenía muchísimos lápices perfectamente afilados en su escritorio. Su mujer era la encargada de sacar punta diligentemente a aquel ejército.
  18. Muchos escritores han trabajado habitualmente en cafeterías: Claudio Magris, Larra, González Ruano, Ramón Gómez de la Serna, Sartre…
  19. En cambio otros no han encontrado mejor lugar que su casa: Don DeLillo, Pío Baroja, Neruda, Domenio Rea… Mario Benedetti, en cambio, necesita estar en casa para escribir una novela pero puede escribir poesía en cualquier lado.
  20. Don DeLillo asegura que escribir en el ordenador no le gusta porque echa de menos el repiqueteo de la máquina de escribir. En cambio, Gabriel García Márquez aseguraba que si hubiera tenido antes su ordenador había escrito cien libros y cien veces mejores.


Fuentes: El libro de los hechos insólitos, de Gregorio Doval; Escribir es un tic, de Francesco Piccolo

miércoles, 23 de abril de 2014

20 libros que han sido prohibidos

American Psycho
(American Psycho fue prohibido en Alemania)
A lo largo de la historia han sido muchos los libros que se han prohibido en uno u otro lugar y por varios motivos. No siempre la prohibición tiene el mismo rigor, en ocasiones hasta se condena a muerte al autor y en otras no va más allá de duras críticas. Hoy, día del libro, revisemos ese listado y sorprendámonos.

Los que están en negrita siguen prohibidos en la actualidad.
  1. Madame Bovary - Francia, prohibido en 1856. El adulterio que aparece en su historia era considerado moralmente ofensivo.
  2. El pozo de la soledad - Reino Unido, 1928. Las relaciones lésbicas de sus páginas no eran permisibles.
  3. Alicia en el país de las maravillas - China, 1931. Los animales antropomorfos no eran bien vistos.
  4. Un mundo feliz - Irlanda, 1932. La promiscuidad era excesiva para la moral de la Irlanda de la época.
  5. Trópico de cáncer - Estados Unidos, 1938. Las obscenidades del autor, expatriado, fueron una mancha insuperable.
  6. Las uvas de la ira - California, 1939. Los líderes de este estado de Estados Unidos no vieron con buenos ojos esta historia, ambientada allí.
  7. Rebelión en la granja - URSS, 1945. Se consideraba una crítica al comunismo.
  8. Las últimas horas de Gandhi - India, 1962. La obra nombra a los relacionados con el asesinato de Gandhi.
  9. Los diarios de Turner - Alemania, 1978. El autor formó parte de un partido neonazi.
  10. La hija de Burger - Sudáfrica, 1979. Su tema es el apartheid y eso la llevó a ser prohibida durante algunos meses.
  11. Cazador de Espías - Reino Unido, 1985. Un ex-oficial de inteligencia reveló algunos secretos de Estado en la obra.
  12. La historia del negrito Sambo - Japón, 1988. Este libro infantil fue considerado como racista.
  13. Los versos satánicos - Oriente Medio, 1989. Acusada de blasfemia contra el islam, fue prohibida y su autor perseguido.
  14. No sin mi hija - Irán, 1990. De nuevo se considera un libro que ataca al islam.
  15. American psycho - Alemania, 1995. Muy criticada por su violencia y misoginia.
  16. Nuestro amigo el rey - Marruecos, 1993. Esta biografía del rey Hassan II habla de violaciones de los derechos humanos en el país.
  17. Zhuan Falun - China, 1999. Recoge las creencias de la secta prohibida Falun Gong.
  18. El código Da Vinci - Líbano, 2004. La comunidad católica libanesa considera ofensiva la obra.
  19. The peaceful pill handbook - Australia, 2007. Es un manual de eutanasia.
  20. Dianética - Rusia, 2010. Todos los libros del autor, Hubbard, son considerados como extremistas.
Me ha sorprendido especialmente el caso de American Psycho, en Alemania y hace tan sólo unos años. Esta obra de Bret Easton Ellis me resultó fascinante en su momento y creo que es el libro que más vences he leído en mi vida (4) y es el único que he vuelto a empezar en el mismo momento en que lo he acabado. Estoy seguro que de su lectura hoy no me causaría el mismo impacto y también estoy seguro que no merece ser prohibido.

Fuente: Listamanía

martes, 22 de abril de 2014

Algunas perlas y pullas de Oscar Wilde

Página del manuscrito de El retrato de Dorian Gray
(Página del manuscrito de El retrato de Dorian Gray)
Siguiendo con la semana dedicada a libros y escritores, hoy vamos a ver algunas de las frases más ocurrentes e incisivas de Oscar Wilde.

Frank Harris, un editor, autor y periodista irlandés, presumía en cierta ocasión ante Wilde de su reconocimiento popular: ¿Sabes, Oscar? No hay una sola casa de buen tono en Londres donde no haya sido invitado a comer. Wilde no perdió la oportunidad de rematar aquella sentencia: Sí, pero sólo una vez.

En otra ocasión, tras un estreno teatral, criticaba Wilde la obra asegurando que había sido aburrida hasta el extremo. Uno de los que estaba con él y que había visto cerca del escritor la representación le apuntó: Sin embargo, señor Wilde, usted no silbó la obra, como hicimos otros. De nuevo nuestro protagonista no dejó pasar la oportunidad de dejar una perla, y respondió: Cierto, pero tenga en cuenta que es imposible hacerlo mientras se está bostezando.

Y tras estas dos pullitas, leamos algunas frases maravillosas sacadas de su genial El retrato de Dorian Gray, obra de 1890 que les recomiendo vehementemente. La mayoría de ellas están puestas en boca de lord Henry, uno de esos personajes que hacen que merezca la pena leer.
Como todas las personas que tratan de agotar un tema, logró agotar a sus oyentes.
La puntualidad es el ladrón del tiempo.
Hay muchas cosas de las que nos desprenderíamos si no tuviéramos miedo de que otros las recogieran.
Las personas sin egoísmo son incoloras. Carecen de individualidad.
Cuando somos felices siempre somos buenos, pero cuando somos buenos no siempre somos felices.
Se levantan pronto porque tienen mucho que hacer, y también se acuestan pronto porque apenas tienen nada en qué pensar.
Me gustan los hombres con futuro y las mujeres con pasado.
Todo delito es vulgar, de la misma manera que todo lo vulgar es delito.
Haría cualquier cosa para recuperar la juventud, excepto ejercicio, levantarme pronto o ser respetable.

Cabanellas sobre Franco y España, premonitorio

Ustedes no saben lo que han hecho porque no le conocen como yo, que lo tuve a mi órdenes en el ejército de África[...] Si, como quieren va a dársele en estos momentos España, va a creerse que es suya y no dejará que nadie le sustituya en la guerra, ni después de ella, hasta la muerte.

Miguel Cabanellas
Tras la elección de Franco como jefe de los sublevados (1936)

lunes, 21 de abril de 2014

La primera historia de terror de la historia de la literatura

Horace Walpone
(Horace Walpone)
A pesar del título de la entrada, conviene aclarar que este tipo de afirmaciones siempre son arriesgadas, y más si tenemos en cuenta que no es tan sencillo en algunos casos determinar qué es una obra de terror y qué no lo es. En cualquier caso, ese genero literario está enlazado, en su versión más clásica, con la novela gótica, y de eso hablamos. Y aunque parezca que es un género menor, en ocasiones no hay nada mejor que una buena novela o un buen relato de terror. En algún momento de mi juventud yo dediqué un buen número de horas a leer historias de terror y recuerdo, por ejemplo, cómo un día de instituto se me hizo especialmente largo porque la novela Fantasmas, de Dean R. Koontz, me había dejado enganchado y no quería otra cosa que volver a casa y acabarla. Stephen King también me entretuvo muchas veces. Pero vayamos para atrás en el tiempo, hasta 1764.

El género gótico se inauguró con una obra de Horace Walpole. Nacido en 1717, este inglés y conde, fue político además de escritor y arquitecto y su padre era nada más y nada menos que el Primer Ministro. En 1764 publicó la obra El castillo de Otranto, cuyo subtítulo era: una historia traducida del original italiano de Onuphrio Muralto, clérigo de la Iglesia de San Nicolas de Otranto. Todo era inventado y la historia había salido sencillamente de su cabeza.

La novela comienza contando cómo Conrand, hijo único del gobernante de Otranto, es golpeado por un yelmo que sale despedido de una estatua y fallece, durante su propia boda. El padre de Conrand se separa entonces de su esposa para casarse con la prometida de su hijo, aquella que quedó casi viuda, por no haberse casado aún, el mismo día que se disponía a hacerlo. Y, lógicamente, si quieren conocer el resto de la historia, deberán ir al texto original.

Y si les gusta este tipo de literatura, quizás quieran echarle un vistazo a estas recopilaciones antológicas de la editorial Valdemar: Felices pesadillas y Miedo en el cuerpo.

Fuente: 50 cosas que hay que saber sobre literatura, de John Sutherland

domingo, 20 de abril de 2014

Los escritores y sus mascotas

Mark Twain con uno de sus gatos
(Mark Twain con uno de sus gatos)
Dentro de unos días se celebra el día del libro, el 23 de abril, y sirva eso de excusa para rendir homenaje una vez más a los escritores, en esta ocasión hablando de algunas de las mascotas que tuvieron algunos de ellos. Comencemos por una obra maestra: la mosca de Virgilio. Hace algo más de un año ya les conté que el autor de La Eneida tuvo una mosca como mascota, que enterró en sus tierras tras un suntuoso funeral y que además le sirvió para evitar la voracidad infinita del fisco.

Gerárd de Nerval, poeta francés del siglo XIX, no queda muy lejos de Virgilio en lo que a mascotas raras se refiere. Tenía una langosta por compañera y no se conformaba con llamarla Tenacitas, como hizo Homer Simpson, y quererla, sino que la sacaba de paseo por las calles de París. Según él, eran criaturas pacíficas y serias, que conocen los secretos del mar y además no ladran. Dicho todo esto, hay que ser fieles a la verdad y contar también que Nerval pasó largas temporadas en hospitales psiquiátricos porque parecía algo loco.

Tras estos ejemplos excéntricos, vamos con algo más popular y habitual: los perros. Elisabeth Barret Browning tuvo un cocker spaniel llamado Flush que llegó a inspirar poemas a su dueña. Este perro protagonizó su propia biografía, escrita por Virginia Woolf en 1933. Pocos animales pueden contar con semejante curriculum literario. También merece una mención el amor de Lord Byron por los perros.

Ernest Hemingway era más amigo de los gatos que de los perros. Se dice que en algún momento estuvo rodeado de más de treinta gatos a los que puso nombre peculiares. Mark Twain también fue amigo de los mininos y tuvo varios con nombres tan impactantes como Belcebú, Pecado, Satanás o Zoroastro. Supongo que estaba clara para él la conexión entre los gatos y el diablo.

Pero T.S. Elliot gana a estos últimos en su mundo gatuno. Escribió un libro entero lleno de poemas en torno a los felinos, que acabó inspirando el famoso musical Cats.

Por último les dejo un enlace a un tablón de pinterest donde aparecen un buen número de escritores con sus mascotas, de donde por cierto, he tomado la imagen que acompaña la entrada.

Fuente: Vidas secretas de grandes escritores, de Robert Schnakenberg

martes, 15 de abril de 2014

Las caricaturas de Leonardo Da Vinci

Hoy, 15 de abril, se celebra el Día Mundial del Arte. Y se hace en tal fecha porque el 15 de abril de 1452 nació Leonardo Da Vinci. Aunque personalmente tengo debilidad por Miguel Ángel Buonarroti, Da Vinci también ha protagonizado algunas curistorias, y estoy seguro que volverá a aparecer. Para celebrar este día, además de recordar esas curistorias sobre Da Vinci, les dejo también algunos dibujos de Leonardo Da Vinci que parecen sacados de comics actuales.

La última cena de Da Vinci, destruida para cenar caliente
Los inventos de Leonardo Da Vinci
Verrocchio y Leonardo Da Vinci
El retrete y Leonardo Da Vinci
Ataques sufridos por la Mona Lisa

Las siguientes imágenes son caricaturas y dibujos grotescos del gran artista renacentista.


Cinco cabezas de caricaturas


Cabeza grotesca


Caricatura de un hombre de pelo frondoso


Ancianos


Caricatura


Caricatura


Caricaturas


Caricatura


Fuente: Leonardo Da Vinci, the complete works


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